Cómo hacer de tu hijo un líder.

Mario Borghino.

Un día que fui a Gandhi, (justo cuando me avisaron que supuestamente ya me habían aceptado para trabajar con Hildebrando) me encontré el libro en la salida, me gustó el título y lo compré. Me pareció una buena guía para conocer a los hijos, y plantando en ellos ocho semillas para asegurar su éxito: Carácter, Iniciativa, Visión, Riesgo, Comunicación, Trabajo en equipo, Ejecución y Riqueza; sobre todo llamó mi atención un par de temas que aborda y que no se me habían ocurrido: hablar con los hijos de dinero y orientarlos a que piensen como empleadores… no empleados.
En estos tiempos de crisis es difícil pensar en ello, pero para allá está orientado el éxito, según el autor. Aunque el liderazgo no debiera ser únicamente en la parte laboral; se debe ser un líder en todas las áreas de la vida. Me sigo quedando con el consejo de la película My Life: a los hijos hay que marinarlos en amor y después dejarlos ir. Calificación de 7.0
Cómo hacer de tu hijo un líder.

Cómo hacer de tu hijo un líder.

El número de horas que se invierte en los hijos es tan poca, que los fines de semana se dedican a las compras básicas y a los quehaceres necesarios de la casa. Muchos padres de familia confiesan que la
cantidad de ropa y juguetes que compran a sus hijos representa una forma de enmendar el tiempo no invertido en ellos.

El hogar es para los hijos lo que la esquina para el boxeador: ahí es donde se les provee de consejos y se les orienta para el próximo round.

En el núcleo familiar los hijos son aceptados por lo que son y no por lo que hacen. En cualquier otro lugar su hijo será aceptado por lo que hace.

Somos más el resultado de nuestros hábitos que de nuestra sabiduría.

El problema de ser padres es que, cuando adquirimos experiencia, ya no hay nadie en casa a quién educar.

Pero que quede claro que el entrenamiento para el liderazgo de sus hijos comienza en casa, no en la escuela. No se engañe, esa es la responsabilidad que emana opr el hecho de ser padres: se posee sobre ellos un poder de influencia y persuasión como ninguna otra persona en la tierra puede tenerlo. Los padres somos los líderes naturales de sus vidas. La vida misma nos da esa oportunidad por nuestra sola condición
de ser padres.

El carácter es la calidad moral de una persona.[…] Puede definirse como la capacidad de hacer lo correcto, independientemente de la complejidad de la situación. Una persona con carácter es honesta, aún cuando hay poca confianza; realiza sus tareas y no deja las cosas inconclusas. Son personas honestas y cumplen con sus promesas. La cualidad más sobresaliente de una persona de carácter es su integridad personal.

Si se necesita cumplir eficientemente con algún trabajo, hay que saber a quien asignárselo.

Si se equivoca tendrá que experimentar el dolor del fracaso, para luego, no obstante, lograr una mayor plenitud como persona. De esta forma, estará forjando un liderazgo real, ya que no debe sentirse optimista sólo cuando todo le sale bien, sino que a pesar de que las cosas salen mal, debe actuar y enfrentar la situación.

Me preocupé tanto en la vida por darles a mis hijos lo que yo no tuve, que me olvidé de darles lo que sí tenía.

Todo lo que hacemos en la vida es producto de nuestras decisiones, no de las circunstancias.

No hay nada malo en equivocarse, no hay nada malo en cometer errores. Lo malo es no rectificar. Debe trabajar el sentido de culpabilidad que ellos sienten en relación con los errores y sustituirla por el sentido de responsabilidad. La culpabilidad deteriora su autoestima. La responsabilidad la fortalece.

Enséñeles que no hay nada malo en el error. Al contrario, el error es la enseñanza más efectiva para la vida. Es un evento producto de una decisión, por lo que su identidad queda intacta, al margen de los
errores cometidos. De otra forma cada error es un dolor en el alma y un deterioro en su autoestima.

El peligro en la vida no es que apuntemos alto y no lleguemos, sino que apuntemos demasiado bajo y lo logremos.

¿De qué le sirve saber mucho si no lo sabe comunicar? […] Enséñeles a sus hijos que la habilidad para dirigir depende de la habilidad para venderse a sí mismo, de su habilidad de comunicar su visión, sus ideas, sus opiniones y de lograr resultados a través del esfuerzo conjunto.

Lamentablemente, nuestra sociedad promueve una cultura de ganar a corto plazo. Una vida de oportunismo, de “listos”, de “vivos”, de los que violentan cualquier principio con tal de lograr lo que quieren, en pocas palabras, una sociedad con valores a la carta donde el fin justifica los medios.

Reconoce a las personas en público, reclámales en privado.

La sinergia significa que: “El resultado final conseguido por un grupo es mayor que la aportación individual de cada integrante”.

Las personas que no tienen la capacidad para ser líderes siempre dejan mucho potencial sin usar.

Suele pensarse que si tú tienes razón, entonces eres más inteligente que yo. Si aprueban tu idea y no la mía, entonces mis ideas no valen. Este falso modelo es el que nos limita para construir grandes soluciones en conjunto, ya que competimos unos contra otros y no cooperamos con ideas para producir alternativas superiores por medio del diálogo.

Nunca tomes decisiones cuando estés enjoado.

La mentalidad de ejecución es, en los jóvenes, la mentalidad de producir resultados y no pedir disculpas por no haber cumplido. Tienen claro que las buenas intenciones no ganan las batallas de la vida.

En suma, la expectativa que se tiene de un líder es que haga lo que prometió hacer en las condiciones que se pactaron.

No se preocupe tanto. Ellos nunca van a pasar lo que usted pasó. Primero, porque su educación es distinta, viven en un mundo diferente al que usted vivió y son personas diferentes, por lo tanto, déjelos crecer y experimentar lo que les toca y no haga hijos débiles con aspiraciones de héroes.

… es de suma importancia que incorpore en sus hijos el hábito de cumplir con los compromisos[…]. En este sentido, comprender que hasta en los deportes la diferencia entre el primer lugar y el segundo puede representar todo en su vida y, económicamente, millones.

… la seguridad en el trabajo ya es un recurso del pasado. Hoy día no hay lugar más inseguro que un empleo.

Para abrir un negocio el primer requisito es que sepan vender.

… debe aprender que los emprendedores siempre multiplican su esfuerzo, que sus ingresos no dependen de su esfuerzo individual, sino de la gente que trabaja para él.

… lo invito a que en el futuro creé un ambiente familiar en el que se hable del dinero como se habla de otros temas.

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