El Cártel

Jesús Blancornelas.

El cártel Se trata sin duda de un referente en materia de narcotráfico en nuestro país. Dudo mucho que alguien sepa más de la materia que Jesús Blancornelas. Es una ensayo-crónica, escrito a manera de anécdotas o recuerdos; lo que sabe, lo plasma en este libro y titula cada una de esas historias, con letras de canciones que de manera ingeniosa relaciona con el tema de que trata dicha anécdota.
Leyéndolo uno entiende el por qué de la actuación de las autoridades con respecto a éste problema. Yo lo resumiría como: Poderoso caballero don dinero. Una calificación de 8.0. sobre todo por la información que aporta.

Deben existir mayores riquezas de sobornados y menos de narcotraficantes. Todos hundidos en el pútrido mar de lacorrupción.

Nunca la mafia tuvo tanto apoyo y complicidad del gobierno [a
fines del sexenio de López Portillo y principios de el de De La Madrid]; ser delegado era asegurar millones; las plazasa se vendieron en miles y miles de dólares; representar a la PGR en la frontera era cuento; se iba a proteger a los mafiosos.

Y donde manda Arellano, no gobierna policía.

Al doctor Carpizo no le pasará nada, les dije; su vida no peligra; eso aseguré y provocó una pregunta de Carrillo Olea[…] “¿por qué?”. Le respondí: “Porque hasta donde sé, el doctor no ha tomado un solo centavo de los narcotraficantes ni ha hecho un trato con ellos”; les aclaré: “mientras el procurador no declare nada a los diarios que sea falso o diga por allí algo indebido, que a fuerzas los mafiosos sabrán, no le pasará nada”, pero
advertí: “quien reciba billetes o hable de más, entonces sí, escriba su testamento y viva mejor los pocos día de existencia.

Vi y escuché Televisíon Azteca y Televisa luego del asesinato [de Paco stanley] y muchas personas se quejaron de la inseguridad que existe en el Distrito Federal, pero la lógica anota en este caso que no se trata precisamente de un acto producto de esa gran falta que sufre la sociedad. No; los asesinos fueron directamente a la ejecución. Además, la etiqueta profesional de los ejecutores contrastó notablemente con la confianza de la víctima.

Se sirven de hombres, entre los veintitantos y treintañeros, nunca cincuentones; todos con efectividad de 99.9% Se fugan facilmente
luego de disparar, matar y rematar; sorpresa y rapidez los distinguen. Cuando funcionan solitarios, dos hechos los marcan: pocas veces utilizan revólver; es una torpeza eso de jalar el gatillo por cada disparo; prefieren las pistolas automáticas, calibres .38 o 9 milímetros; asi pueden disparar desde ocho hasta doce balas con un solo apretón al percutor. El sicario debe tener la destreza para acercarse demasiado; sabe muy bien si un balazo bastó, o es preciso hacerlo también al pecho para asegurarse: el segundo hecho. Además, siempre son apoyados; de entrada, un auto preferentemente robado para huir, chofer y pistolero expertos para cubrir la retirada; huyen todos, normalmente dejan el vehículo a dos cuadras o en alguna colonia cercana. Suben a otro no visto en el sitio del crimen; por ejemplo, una ejecución típica del narco, la de Paco Stanley.

…por ser de buena familia, el cónsul de Estados Unidos aceptó de Fabián Martínez, conocido como “El Tiburón”, una recomendación para incluir a un amigo como chofer. Todas las mañanas llevaba a los hijos del diplomático de Tijuana hasta San Diego para estudiar. En la Línea Internacional le daban paso preferencial y una sonrisa, casi se le cuadraban. Nunca se imaginaron que de lunes a viernes en la cajuela del auto iban valiososo paquetes de cocaína.

Los narcojuniors tienen su distintivo; no son como los mafiosos de botas vaqueras con puntera de plata, ni tejana de varias equis, ni cinturón piteado y menos aparatosas joyas colgando de cuello y muñecas. ¿Suburban con vidrios polarizados o pick-up súper adornada? nada de eso. Lo menos que traen es BMW, a veces descapotable, corte de pelo moderno o resaltando el gel, camisa Versace y pantalón Giorgio Armani, zapatos Bally; elegantes como
un maniquí de cualquier aparador en Beverly Hills; por eso andaban en las mejores discotecas y restaurantes, iban o regresaban del otro lado a la hora que querían y quieren; y naturalmente, los acompañan mujeres bellísimas estadounidenses o mexicanas.

Me queda clara una cosa: no hay nada más poderoso en México, ni el presidente, que la muerte causada por el narcotráfico.

Desde hace rato los estrategas del Ejército prefirieron alejarse
de la PGR, mejor actuar solos. Por eso de vez en cuando y por sus operativos exitosos se escuchaban las voces de protesta: declaraciones en la prensa alegando violación a los derechos humanos; no en todas las ocasiones, pero sí en las más. En el fondo era la voz de los Arellano.

… desde hace rato sobran quienes no se la perdonan por hablar
lo cierto, pero indebido.

Entre la mafia es sabido: a los parientes ajenos al negocio no se les toca; y a los Arellano se les pasó la mano.

Nunca pensé que para salvarse [los Arellano], serían capaces de entregar a sus grandes amigos y compañeros de cárcel.

Anuncios