Zonas húmedas.

Charlotte Roche.

No sé como definir esta novela, pero creo que lo resumo en una palabra: asquerosa. Hay que tener amplio criterio para leerla, así como una mente potente que inhiba el reflejo de vomitar. Una adolescente que durante su estancia en el hospital, urde la manera en que puede ayudar para que sus padres divorciados, se reconcilien. Un caso más en el que el fin no justifica los medios. Y menos cuando esos medios pasan por la explícita descripción de sus humos y secreciones corporales. Calificación de 5.0
Zonas húmedas.

Zonas húmedas.

Considero muy importante cuidar a los ancianos en el seno familiar.

Todos somos animales deseosos de copular. Y preferentemente con seres que huelen a coño.

Siempre nos cuentan que esas sustancias odoríferas nos hacen eróticos para los demás. ¿Y por qué no usar nuestro propio perfume, mucho más eficaz? En realidad el olor a chocho, polla y sudor nos pone cachondos a todos. Lo que pasa es que la mayoría de la gente está desnaturalizada y piensa que todo lo natural apesta y que lo artificial huele a gloria.

Lo que le proporciona a uno demasiados halagos acaba estropeándose.

Las cosas siempre salen de manera distinta a como te imaginas.

No puedo comprender cómo he vuelto a ser víctima de mí misma. Por enésima vez.

Si dos personas realmente quieren prometerse algo bueno, he aquí una propuesta: si quieres, me quedo a tu lado aunque deje de amarte. Ésta es una buena promesa. Significa efectivamente para siempre. A las duras y a las maduras. Y qué duda cabe de que son duras las épocas en las que uno ya no ama al otro. Quedarse solamente mientras el amor aún existe no basta si se tienen hijos.

Si uno se aburre es porque es aburrido.

Hoy en día todo el mundo tiene miedo de tocar sangre.

Contengo el aliento. Siempre pensamos que la respiración nos delata.

Hay cosas que si no se preguntan a tiempo ya no pueden preguntarse nunca.

Las personas suelen ponerse nerviosas antes de una operación. Igual que antes de salir de viaje. De hecho, hay cierto parecido. Nunca se sabe si se volverá.

Hago mucho más el papel de padres con ellos que ellos conmigo. Esto tiene que acabar, Helen. Basta. Te estás haciendo adulta. Tienes que arreglártelas sola. Comprende de una vez que no los harás cambiar. Únicamente puedes cambiar tú.

De lo que uno más miedo tiene es de lo que más escandalosamente se ríe.

Una no puede callar para siempre. ¿Mentir para salvar la paz familiar? La paz de la mentira. A ver qué va a pasar. A menudo hago cosas y no pienso en las consecuencias sino después de haberlas hecho.

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