El don de la estrella.

Og Mandino y Buddy Kaye.

Novela que retrata la vida de dos pequeños huérfanos del polo norte. La necesidad los obliga a realizar una proeza inexplicable: bajar una estrella del cielo para sobrevivir al invierno polar. Sin embargo, ahora tienen que asumir responsabilidades, tomar decisiones y librarse de envidias y celos. A cambio, la estrella promete un don especial, el cual debe ser transmitido a la humanidad. Og Mandino con su clásico estilo nos deja saber algunos consejos para nuestra vida. De mi etapa de lecturas de superación personal, una novela fantástica con calificación de 7.0. Mención aparte merece el tiempo récord en que leí este libro: un día en mi asignación de proyecto a Xochimilco!
El don de la estrella

El don de la estrella

Lo que es preciso hacer, hay que hacerlo.

Siempre recibo una respuesta… pero como los planes de Dios no son reconocidos para ninguno de nosotros, a veces su respuesta es “no”.

Uno debe estar preparado para lo peor en todo momento.

No hay acusador tan fuerte como la consciencia que mora en nuestro interior.

No es necesario que seas rico o famoso o un genio para cumplir tu destino. Todo lo que se te pide es que utilices los dones que tienes… lo mejor que puedas.

La lucha es el único camino seguro para cualquiera que deba desarrollar toda su capacidad.

… la riqueza y la fama son tan efímeras como el viento… Cualquier cosa que quieras de la vida, no olvides jamás que si tienes que trabajar con ahínco para conseguirla…y luego con mayor ahínco para conservarla…

Es ya mas tarde de lo que piensas, pues tu vida terrena, en el mejor de los casos, no es mas que un parpadeo entre dos eternidades. Desecha todo temor.

Haz aquello que temes y aprecia con orgullo esas victorias.

Concentra tu energía. Estar en todas partes es tanto como no estar en ninguna.

Antes de permitir que tu corazón se aficione demasiado a algo, examina la felicidad de que gozan los que ya tienen lo que tu deseas.

Todos los grandes éxitos resultan de trabajar y saber esperar. Sé paciente. Los retrasos de Dios no son negativas. Espera. Mantente firme.

Nunca culpes a los demás por tu situación. Eres lo que eres por decisión tuya; eso es todo.

La ansiedad es la herrumbre de la vida y cuando agregas las cargas de mañana a las de hoy, su peso resulta intolerable.