Juegos Sucios

Juegos Sucios

Juegos Sucios

Bernardo Stamateas

Un análisis de los comportamientos erróneos que jugamos como creyentes y dentro del matrimonio; hay también un capítulo específico respecto a algunas vicios específicos de los pastores y finalmente, un capítulo respecto a cómo es posible evitar esos juegos sucios. Calificación de 7.

El goleador mete el gol pero alguien le dio la pelota, alguien pateó antes, alguien entrenó al equipo, alguien limpió la cancha, alguien infló la pelota.

– El carnal dice: “Mi Unción es mejor que la tuya”.
– El inmaduro dice: “Me gustaria tener tu unción”.
– El maduro dice: “Esta es la Unción que Dios me dio y la haré crecer”.

No pidamos a los demás lo que nosotros podemos hacer, no espere· mas que Dios haga lo que nosotros podemos hacer, dejemos a Él lo imposible y a nosotros lo posible.

Una variante del inmaduro emocional es el emocional impulsivo. Es esa gente que dicen «yo digo lo que siento a quien sea y le canto las cuarenta a quien sea, soy asl de directo». Es agresivo no acepta consejo de nadie y se pelea con quien pueda.

El inmaduro siempre está en el mismo lugar Tiene 5 años de creyente y todavla sigue siendo “alumno de la escuela dominical»; pasan los meses y los años y no crece, no avanza, siempre está en el mismo lugar quejándose o llorando por las mismas cosas.

Dice Hebreos 5:12·14: “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las Palabras de Dios; y habéis llegado a ser iguales a quienes tienen necesidad de leche y no de alimento sólido. y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”

«Perfecto» no es perfeccionismo, «maduro» no quiere decir que no cometamos errores, sino que Dios quiere que seamos como es el Hijo, tener su madurez y corazón.

Las cartas del Nuevo Testamento son «mapas» para ser más maduros, son cartas para crecer, son guias de crecimiento. El objetivo de Dios es «perfeccionarnos».

No mezclemos. una cosa es mi trabajo y otra la vida de iglesia.

No debo expresar lo que siento porque ya se lo dije.

Para qué le digo que la quiero si ella ya lo sabe. Se piensa que con decir las cosas una vez alcanza y sobra.

Cada uno de nosotros tiene un trato especial de parte de Dios; asl como no hay dos seres humanos igua· les tampoco hay «dos tratos iguales, de parte de Dios; cuando miramos la vida de los hombres de la Biblia vemos que Dios trató a Job de una manera, a David de otra, a Jeremlas de otra.

Mucha gente dice: “Dios me mandó esta enfermedad”,”Dios se lo llevó con Él”,”este dolor es porque no leí la Biblia hoy”. […] Dios no disciplina asi. Él no castiga con la muerte porque la muerte es su enemiga. no manda enfermedades porque mandó a su Hijo a que por sus llagas seamos sanados.

Muchas veces Dios trae palabra fuerte a nosotros. una palabra de renexión para que cambiemos de rumbo. puede ser por un hermano. por un mensaje. por una palabra profética o por la misma voz del Espiritu Santo. Nos habla duro con amor. no para hacernos sufrir. sino para cambiar nuestra manera de comportarnos.

Dice el libro de Hebreos que aunque la disciplina al presente trae un poco de tristeza, luego trae fruto apacible.

Dios nos mete en «materias» para que aprendamos y pongamos por obra lo que recibimos de Él. Pasamos por materias como «hambre 1», «hambre 2», «crpiticas familiares», «persecución», «ataques del diablo», etc. Alli Dios nos va formando porque la única manera de probar nuestra fe y pulirla es a través de las pruebas, de las dificultades: Allí al salir de la prueba participamos un poco más de su santidad. La función de su disciplina es que maduremos, que dejemos de lado las cosas que no sirven, salir de la pasividad, matar nuestros hábitos pecaminosos, establecer nuevamente las prioridades y crecer, crecer hasta ser como Él es.

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Gente Tóxica.

Bernardo Stamateas.

Sin duda que por lo menos alguna vez nos hemos topado con este tipo de gente. Desde el mete-culpas, hasta el mediocre, pasando por el manipulador, el chismoso y el jefe autoritario. El autor nos desentraña el comportamiento de cada uno de ellos, la manera en que eso nos afecta a nosotros y por supuesto, como identificarlos y huir de ellos antes de que sea demasiado tarde. Es necesario decir, que consciente o inconscientemente, a veces uno tambien ha sido o es, gente tóxica. Procuremos dejar de serlo. Calificación de 9.0
Gente tóxica

Gente tóxica

El que no se alegra de tu avance o de tus sueños, que diga lo que quiera, tú prosigue hacia la meta, no te amarres a quienes no se alegran con tus éxitos. Desprecia las opiniones de la gente tóxica, sél libre de los críticos y serás libre de cada una de sus palabras y de sus acciones. No idealices. No esperes nada de nadie.

La culpa es la diferencia entre lo que hice y lo que debería haber ehcho, entre lo que quiero y lo que debería hacer.

La búsqueda central de todos los seres humanos está orientada a encontrar la felicidad. como seres que fuimos creados para gozar, crecer, desarrollarnos, cumplir nuestro propósito, satisfacer nuestras necesidades y alcanzar la tan anhelada alegría.

El autoreproche es un sonido interno y continuo que te habalrá y te pedirá recibo por cada palabra que pronuncies. Se trata de una voz difícil de acallar, de una voz que detiene tu avance y te aleja de tus objetivos, de una vopz demandante y quejosa a la que nunca podrás conformar, hagas lo que hagas, a menos que afirmes tus determinaciones y convicciones. Es un eco constante. Se trata en síntesos, de esa voz amenazante que cada mañana, al levantarte, deposita en tu mente el primer pensamiento negativo del día.

Lo que decidimos escuchar y aceptar como nuestro es lo que nos enferma y nos detiene. Ten en cuenta que con lo que aceptamos, anulamos, postergamos o generamos nuestro éxito. ¿Quién maneja el control remoto de tus emociones y pensamientos?, ¿quién decide qué pensar, qué sentir? sólo to. Dependerá de ti, de tu decisión de ubicarte en un lugar de víctima o de poder sobre tu propia vida.

No fuimos creados para vivir de limosnas, ni lisiados de afectos. Nadie tiene derecho a castrar nuestros sueños más profundos ni a asegurar qué es o que nos conviene o no. La felicidad y el éxito, la desdicha y el fracaso serán el resultado sólo de tus propias decisiones.

Muchas veces no somos felices porque estamos ocupados tratando de agradar a los otros o encargándonos de responsabilidades equivocadas, que pertenecen a terceros.

Muchas mujeres no pueden disfrutar de un buen perfume ni de ropa elegante; no se permiten elegir lo mejor para ellas, sino que dicen, ¿cómo me lo voy a comprar yo si los chicos necesitan cosas? Y tal vez sus hijos tienen veinte pares de zapatillas, treinta remeras y no requieren nada más, sólo ver a su mamá feliz. Sin embargo, esta mujer se llena de culpas y s eniega un derecho que, gracias a Dios, puede darse: el de poderse comprar un perfume caro. Por años hemos sentido culpa de disfrutar de lo material y de lo emocional.

Los latinos hemos heredado el concepto de servilismo: los conquistadores han sometido a los pueblos y les han transmitido que ellos habían nacido para servir a quienes habían decidido ser una casta social de mayor jerarquía y privilegios. En México, cuando pide algo a alguien responden: “¡Mande!”; sin embargo, en los Estados Unidos dicen: “¿En qué puedo ayudarle?” La diferencia, como notarás, es muy clara.

La envidia nace de las sensación o de la creencia de que nuca voy a tener lo que el otro posee.

Si miras mi éxito, mira también mi sacrificio.

Aceptando que gustamos a quienes gustamos cuando somos como somos, no queremos agradar a más gente cambiando nuestro carácter, porque entonces ni seremos ni gustaremos. Tapoco tienes obligación de ganar el sueldo que percibe otro, sino de mejorar tus ingresos actuales. No estás obligado a tener el cuerpo de los modelos de turno para ser aceptado, sólo trabaja para poder gozar de una buena salud física y mental.

El que te descalifica con palabras siempre tratará de buscar amigos: hablará con otros para envenenarlos, porque el envidioso no quiere que triunfes y querrá hacerte su aliado para que te enfermes. Aprende a escuchar lo que la gente dice.

Si el que tiene envidia eres tú, si criticas, cuentas chismes o sientes celos, ésto será evidencia de que aún no has recibido aquello que buscabas porque no estás habilitado ni capacitado para hacerlo.

La gente envidiosa sólo mira el automóvil que el otro tiene, quiere el sueldo que el otro percibe, pero no se detiene a pensar qué es lo que el otro hizo para alcanzar todo eso; sólo ve el final, pero no tiene capacidad de mirar el proceso.

Si hoy, delante tuyo, hay alguien con una familia mejor que la tuya o con un gran logro profesional, su éxito no debe humillarte, sino que debe ser el puente para que te inspires y analices cómo llegó a su meta.

El que te descalifica y calumnia, probablemente no puede tener el mismo brillo que tu, por eso calumnia.

Tal vez haya proyectos que se estén demorando, pero cuando los recibas será porque no habrá enemigo, ni envidia, ni celos cerca que puedan destruirte y enfermarte. Todas las decisiones que tomamos se basan en lo que sentimos, y todo lo que sentimos se basa en lo que pensamos.

Si haces algo el descalificador te criticará por accionar y si no accionas, te juzgará por no hacerlo.

No es tu destino ni el mío el tener que convivir con personas cuya meta es limitarte y lastimar permanentemente tus emociones, ni tampoco nos compete ser su socorrista.

A partir del momento en que recibimos la ofensa o el maltrato, lo primero que se activa en nuestra mente es el preguntarnos y cuestionarnos si algo de todo lo que se dijo es verdad o no, y cuánto hay de cierto y cuánto de error en las insinuaciones que nos hacen. cuando operamos bajo este modelo comenzamos a darle más crédito a las palabras del descalificador y a su manipulación que a nuestra propia convicción y acción. Creamos de este modo diálogos internos, derrochamos fuerzas en batallas estériles, en responder ecos difíciles de acallar, envenenando nuestra mente con falsas profecías y manipulaciones que no merecemos. Cuando nuestra mente comienza a interpretar lo que los otros han querido decirnos, empezamos a sentirnos de acuerdo a lo que hemos interpretado.

La posición de víctima no solo traerá angustia y frustración a tu vida, sino que también te transformará en la presa preferida del descalificador, y lo peor de todo es que si por un instante te animas a responder y defenderte te producirá una angustia aún mayor.

Para romper con la descalificación que alguna vez recibiste, lo primero que debes hacer es cambiar y ordenar tu propia atmósfera interior y decidir a qué personas vas a dejar entrar en tu círculo más íntimo y a cuáles no.

Está comprobado que el abejorro, aerodinámicamente, no puede volarpor su peso, tamaño y cuerpo, sólo que él no lo sabe.

Si cuando eras chico te desvalorizaron, te manipularon, te ofendieron, perdona a todos, sé libre de cada una de las palabras y de las insinuaciones que asumiste como ciertas, y serás libre de todos los que te ofendieron. Aprende a ser independiente, a ser el constructor de tu propio destino.

Las palabras son como las monedas, que una vale por muchas como muchas no valen por una.

Entretanto, olvidas cuáles son los objetivos y las metas hacia las cuales estás enfocado, y te concentras en la persona violenta: en lo único que piensas es en cómo hablarle, en cómo presentarte ante ella; tal vez hasta prepares con anticipación el discurso que le darás, elucubrando las posibles respuestas pero ¡atención! Si lo haces, perderás de vista lo importante: el trabajo a hacer.

La mayoría de los violentos verbales tendrán su visión personal de los hechos y, ante cualquier cuestionamiento por tu parte, te dirán: “A mi nadie me dice lo que tengo que hacer, yo tengo mi visión”.

¿Cuántas discusiones o malos entendidos se hubieran evitado si lo mismo que dijimos en algún momento de mala manera lo hubiésemos dicho en un tono más conciliador?

El modo de hablar denunciará si el comunicador quiere llegar a un acuerdo o si, desde el comienzo de la conversación, intenta comenzar un debate o una guerra. La ironía y el sarcasmo son ingrediente fundamentales que acompañarán el tono de voz que elegiremos si pretendemos iniciar una larga tiranía. Si optamos por esto, lo que conseguiremos es que el receptor se enfoque en el tono y el modo en que le transmitimos el mensaje, obviando así el contenido central de la conversación. Ten en cuenta que efusividad, energía, entusiasmo, ira, enojo, contienda, bronca, odio, amor son emociones que podemos no sólo sentir, sino también verbalizar. Es por eso que cuando somos capaces de transmitir el mensaje verbal quitpandole la carga emocional que tiene y enfocándonos sólo en el resultado que queremos obtener, opdemos establecer vínculos y conversaciones claras y sanas. Nuestro tono de voz es un disparador de emociones y, como tal, de respuestas.

Los hechos no dejan de existir por el simple hecho de ignorarlos.

No basta con decir: “Soy jefe y me tienen que obedecer”, un jefe necesita, además de tener esa autoridad que emana del cargo que ocupa, poseer la autoridad que emana de ser un líder competente que sabe llevar a su equipo hacia el logro de metas, objetivos y desafíos.

Inteligencia intrapersonal es la capacidad de que disponemos para conocer, entre otras cosas, nuestras limitaciones y actuar sobre ellas. esto es fundamental, ya que aquello de nosotros que no conocemos puede convertirse en el factor limitante, en la restricción y en la barrera que se levantará delante nuestro, impidiéndonos alcanzar cada objetivo o meta diseñada.

Podemos encontrar en un segundo las fallas de los demás, pero tomarnos toda la vida para encontrar las nuestras.

El problema no es el afuera, no es tu pasado, ni el pensar que te hicieron una hechicería. Tampoco lo es el país ni el gobierno de turno; el problema está dentro nuestro.

No esperes que otro te arregle la vida, ponle agallas.

La seguridad nace de saber que sea cual fuere la circunstancia a la que nos enfrentemos, seremos capaces de resolverla.

Las personas que sólo ven dinero por todos lados y la forma en cómo quedarse con él, ¡son psicópatas! Cuando lo único que alguien quiere es poder, estamos frente a un psicópata. Los otros sólo le servirán al psicópata para alcanzar mejores finanzas, sexo y poder; los psicópatas aparecerán cuando el éxito llegue a tu vida, pobre o le resultas de utilidad. Si lograste algo, esta persona tóxica querrá ponerse en contacto contigo para robarte y destruirte.

Ten cuidado con el que habla mal de otra persona porque mañana hablará mal de ti a otros.

Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.

Si hoy no estás creciendo, estás decreciendo.

La mayor parte de la infelicidad que sientes en tu vida, se debe al hecho de que te estás escuchando a ti mismo, en lugar de hablarte a ti mismo.

Los seres humanos tendemos a conformarnos y a aferrarnos a los conocido por miedo a perder lo que ya hemos conseguido.

Se ha hecho una virtud de la moderación para limitar la ambición de los grandes hombres y consolar a los mediocres de su poca suerte y escaso mérito.

Unirte a gente mediocre es unirte a gente tóxica, sin darte cuenta de que el aire enviciado entra por tus poros, por la dermis, y te enferma.

El milagro no es que hagamos un determinado trabajo, sino que estemos contentos de hacerlo.

Sólo una persona mediocre está siempre en su mejor momento.

No seas perfeccionista, sé excelente.

Si a las armas las carga el diablo, las municiones las esconde en la boca.

Es tan chismoso el que lo vende como el que lo compra.

El lugar del jefe es un lugar anhelado, deseado, pero también cuestionado y observado permanentemente.

Lo peor es escudar por métodos basados en el temor, la fuerza, la autoridad, porque se destruye la sinceridad y la confianza, y sólo se consigue una falsa sumisión.

El liderazgo, si no es ejercido en continuo aprendizaje, puede convertirse en un liderazgo ineficaz, lo que termina generando un conjunto de personas acéfalas de dirección y de guía.

Si tu anhelo es ser promovido de cargo o de posición, prepárate para que cuando llegue la oportunidad te sientas apto en la función que te corresponde ejecutar. Perfecciónate, mejórate, supérate día a día.

[La mentalidad de dueño es] la que te lleva a cuidar las cosas como si fueran tuyas: cada aspecto, cada centavo, será fundamental también para ti.[…] Mentalidad de dueño es sentir que todo es tuyo o que lo cuides como si lo fuera.

Quizas estés pensando que nadie ve ni valora todo lo que hoy estás haciendo, pero sólo es una mera apreciación personal. Tú crees que nadie te ve, pero ellos, los que tienen que aprobarte, te están observando, aunque no te des cuenta. Trabaja como si ya fueses el jefe; de esta manera, los que están en posición de decisión serán impactados y tu accionar habrá servido de trampolín para promocionarte a una nueva posición.

Los que investigan las capacidades humanas dicen que para triunfar necesitamos abarcar sólo tres áreas y ser expertos en ellas.

Un empleo te da dinero, un trabajo te desarrolla.

Estamos acostumbrados a la ley del mínimo esfuerzo, queremos el toque mágico, que Dios nos guíe, y esto no funciona: debemos anticiparnos, planificar. Planifica, pero nunca te enamores de los planes; sé flexible y, si necesitas cambiarlos, hazlo. Documéntate, investiga y elige la mejor estrategia para alcanzar tus metas.

Si no les gusta como soy, cambien ustedes.

Cuando obtenemos lo que tanto deseamos y anhelamos ya no lo queremos más, porque sentimos que ahora, el tenerlo, no nos soluciona nada.

Los acosadores, por lo general, no atacan a cualquiera: buscan gente que es querida, que tiene capacidades y reconocimiento público. Tu éxito los incomodará y les hará sentir mucha rabia. Ellos saben que tú tienes potencial, talento, carisma y condiciones que ellos no poseen. ¿Sabes qué es lo que pasa? Los manipuladores te envidian.

Los manipuladores con personas que quieren tener el control sobre tu vida. Si ven lo valioso que eres, que tienes éxito o simplemente perciben en tu vida algo que ellos no tienen, querrán sacártelo.

Si estás sintiendo que últimamente tus conducta no reflejan lo que tu conciencia te dicta, es quizá un aviso de que alguien está intentando manipularte.

Mientras mayores relaciones saludables tengamos en nuestra vida, menor es la posibilidad de que nos manipulen.

Perdona a quienes te hicieron mal y pon tu vista de nuevo en tus objetivos porque si no, vas a seguir cargando con un fardo demasiado pesado durante el resto de tu vida.

Arriésgate a exponer tus pensamientos, destierra tus miedos. Toma decisiones propias y olvídate de los sentimiento de culpa o vergüenza. Esta es la única forma en la que vas a ser libre de verdad, libre de cualquier tóxico.

Sólo las mentes abiertas son capaces de comprender que todo puede ser mejorado, y que siempre podemos ir por más. El problema más grande que padecen los seres humano es la parálisis mental, parálisis que les impide seguir soñando.

Son personas que se lamentan todo el tiempo, sin darse cuenta de que con su discurso se atan aún más al pasado y a la dificultad, reviviendo viejas penas y culpándose tal vez por no haber podido aprovechar tal o cual oportunidad. Miedos, inseguridades, inquietud, aflicción y dolor son sentimientos por los cuales atraviesan las personas quejosas, convirtiéndose así en seres tóxicos para sí mismos y para los que están a su alrededor.

Lo que experimentes emocionalmente se convertirá en una sensación física.

Si alguien quiere decirte algo, que sea lo suficientemente valiente como para hablar frente a ti; de lo contrario no hay nada que aclarar.

Los malos momentos son parte de la vida. Lo peor que nos puede pasar no es “el problema” sino que esa situación nos limite mental y físicamente.

Es importante que nuestras mentes estén siempre ocupadas, ya sea trabajando, estudiando o perfeccionándonos. Procura siempre hacer algo productivo de manera tal que la queja no tenga espacio en tu vida. No dejemos nuestra mente ociosa. Mantente ocupado, con la visión en tus sueños, libera tu potencial y usa toda la creatividad que tiene a favor tuyo. Olvida la queja, erradícala de tu vida, y verás que todo te va a salir como lo estás esperando.

La queja nos señala que hay una herida que aún sigue sangrando.

Si ves que algo está mal hazlo tú otra vez; si ves algo tirado, levántalo tú; no esperes que lo haga otro. Cambia tu manera de actuar, tu forma de hablar, tu modo de expresarte, y no te detengas a quejarte, sigue, avanza, y no mires para atrás, que largo camino te resta.

El “no” es necesario y debemos aprender a decirlo con paz; podemos y está permitido decir “no”. Decir “no” muchas veces es sinónimo de salud. Sin odios, ni broncas, ni en malos tonos podemos decir “no”.

Controlemos lo que sí podemos controlar: nuestras palabras. Porque aquello en lo que más piensas y de lo que hablas, en eso te conviertes.

Si uno no puede expresar en palabras todo lo que desea, termina “comiéndose” todos esos sentimientos. Lo malo del caso es que si nos comemos lo que transcurre dentro nuestro, nos estaremos comiento a nosotros mismos. Podemos habalr por emoción, sentimiento, opinión o fe. Emoción es lo que siento ahora, sentimiento es lo que vengo sintiendo desde hace mucho tiempo. Estos últimos muchas veces terminan siendo resentimientos, es decir, sentimientos que evolucionan con el tiempo y que, si no son expresados en palabras como debieran ser, terminan lastimando nuestro cuerpo.

Si ponemos las expectativas en la gente, sólo obtendremos frustración, porque un día responderá bien y otro día mal. No existe nada más variable que las emociones humanas.

Nadie podrá lastimarte a menos que le des permiso.

Es un necio quien pudiendo decir una cosa en diez palabras emplea veinte.

Los vínculos personales sólo podrán afectarnos de acuerdo al límite que nosotros mismos les impongamos.

Una buena forma de establecer “vínculos sanos” es el poder brindar soluciones a los que te rodean; es más agradable estar al lado de aquel que nos da soluciones o aporta ideas que de aquellos que generan problemas.

Si no puedes ser un buen ejemplo, tendrás que conformarte con ser una horrible advertencia.

La vida es un cóctel de decisiones, elecciones, y pensamientos que determinarán nuestra libertad. Nuestros estados de ánimo no son solo sensaciones sino decisiones que establecemos a cada momento. Los acontecimientos pueden ser determinantes a la hora de estar bien o no, pero no dejan de ser consecuencias de decisiones que tomamos en un estado de libertad de elección: soy yo quien decide sentirme mal o bien, sólo yo tengo el control de mi vida y estoy autorizado a elegir lo que es control de mi vida y estoy autorizado a elegir lo que es mejor para mi. Es decir, eres tú quien a cada momento decidirás qué valor o estima le darás a cada palabra que recibas.

El arte de vivir se compone en un 90 por ciento de la capacidad de enfrentarse a personas que no puedes soportar.

Un enemigo ocupa más luagr en nuestra cabeza que un amigo en nuestro corazón.

“Si recibimo lo que esperamos nos alegramos, si no, nos decepcionamos”, y una vez más nuestras expectativas están mal ubicadas. Si recibes lo que esperabas, es un bono extra, bienvenido sea, y si no, sigue delante, no te detengas para escuchar las gracias. Lo que hagas, hazlo de corazón, porque el que sirve es más grande que el servido.

Hay personalidades tóxicas que anhelan todo lo que tú tienes: hasta tus desgracias o dificultades son añoradas por ellas. Se trata de personas que no pudieron encontrar un sentido, un rumbo a sus vidas y entonces deciden pegarse como abejorros a tu existencia, hasta aún “chupar tu propia sangre”. Son personas que no son arquitectos de su propio destino sino que deciden recorrer el trayecto que tú elegiste transitar, seres co-dependientes. Tal vez, al verlos, su apariencia sea la de personas con rasos de superioridad, de auoridad, de poder, de alta estima, de capacidad; sin embargo, sus actitudes y los resutlados que han obtenido, los ponen al descubierto.