Sólo para mujeres

Amber Nogueras.

Tal vez por el título (ya que no está indicado para hombres) pero esta versión que la autora escribe para los mujeres, no tuvo el mismo impacto que el dedicado a los varones; aún así, por ahi se encuentran un par de enseñanzas que todos debiéramos aplicar, sobre todo el significado de la entrega de la mujer, por el padre, el día de la boda. Calificación de 7.0
Sólo para mujeres

Sólo para mujeres

Mujer de Dios: ¡Entra en su reposo! Comprende que dios va a ser de ti, una mujer virtuosa dentro de tus circunstancias específicas, tomando en cuenta tus características personales, respetando tu personalidad, considerando tus posibilidades. El tiene preparad para tí un plan, el cual se adapta específicamente a tí. El no te creó en serie, te creó individual.

… cabría decir que es muy probable que el propósito de Dios al tomar de Adán para crear a Eva, haya sido para que se creara en él hacia ella un sentido de pertenencia, de responsabilidad, de prolongación de sí mismo, de preservación.

Dios ama tanto a la mujer, que la creó para ser protegida, amada y guardada por sus padres y esposos.

Ese plan [de Dios] establece que vivamos bajo la cobertura espiritual de nuestros esposos, según el orden de sujeción a la autoridad que El estableció, de acuerdo a sus principios para el funcionamiento de la familia.

Si tu esposo no está funcionando como el Adán maravilloso, no lo vayas a despreciar, ni a humillar, ni muchísimo menos a quererte divorciar por esa razón ¡No, no por favor! Dios lo puede cambiar, transformar, recuerda que: “Todo es posible si puedes creer”.

Esta es la consabida queja de la mujer en general, sin tomar en cuenta la raza, cultura o estrato social. La falta de romance de los esposos es la queja por excelencia de las mujeres casadas, alrededor del globo terráqueo.

Ellos se fijan en lo exterior, miran lo exterior, se siente atraídos por la apariencia física de la mujer. Las motivaciones de los hombres y las nuestras son diametralmente opuestas.[…] La belleza física no es de tanta importancia para nosotras, mas bien nos sentimos atraídas por la masculinidad de un hombre, su personalidad, su apariencia y conocimientos, más que meramente por su apariencia física.

Esta es la lista de las seis características que eligieron las encuestadas para diseñar a la medida al hombre idílicamente perfecto para marido, y el orden de prioridades en que las seleccionaron fue el siguiente: Admiración, Consejo, Fortaleza, Protección Paternal, Príncipe Azul y Paz.

Aunque tengas mas de x años y no te hayas casado. No dejes que te molesten los que te vienen a escarnecer diciéndote: “¡Oye! ¿Cuándo te vas a casar?” Jesús ya quitó tu oprobio. en los brazos amorosos de tu Padre Celestial, puedes ser eternamente laniña mimada por tu Padre eterno. Puedes ser eternamente la novia, disfrutando enamorada en los brazos de tu amado.

Nos conviene lograr un balance sabio entre las cosas que el mundo ofrece, de las cuales podemos participar y disfrutar en santidad y para bendición, y discernir bajo la guianza del Espíritu Santo aquellas de las cuales definitivamente, para bien de nuestra alma y para guardar nuestro testimonio como cristianos, debamos definitivamente de abstenernos. En otras palabras, nos es preciso desarrollar el criterio necesario para reconocer las cosas que convienen y aquellas que no. El Apóstol Pablo dice en 1a. Corintios 6:12 que todo nos es lícito, mas no todo conviene.

[En las bodas, cuando el padre entrega a la hija al novio] En el mundo espiritual, esto es lo que precisamente está sucediendo: la autoridad sobre esa mujer está siendo delegada en manos del esposo. Ante Dios está asumiendo ese compromiso, esa responsabilidad, por lo que tendrá que dar cuentas ente El.

El deseo de Dios es darte un esposo, conforme a Su corazón.Que te ame como Cristo amó a su Iglesia, que dio su vida por ella. Que te trate como a vaso frágil (1 de Pedro 3:7). Protegiéndote, cuidándote, apreciándote, valorizándote, proveyendo para ti, tanto física como emocionalmente.[…] Esa realmente es Su voluntas. Su propósito. Su plan para nosotras; pero nosotras corremos nuestros propios caminos, no nos queremos someter a El a la hora de esperar en El para ue nos confirme su voluntad para con nosotras en cuanto al compañero. Por lo que entonces frecuentemente nos encontramos con que tenemos que soportar las funestas consecuencias de nuestras decisiones carnales a la hora de escoger pareja.

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Solo para hombres.

El libro para hombres que ninguna mujer debe dejar de leer.
Amber Nogueras.

Estre libro lo leí en tiempo record porque tenía que dar un tema al respecto. En general me pareció apegado a la Verdad, pero el capítulo que más llamó mi atención fue el de ¿A quién le dió Dios las instrucciones? Vaya responsabilidad. También es valioso el consejo que brinda respecto a lo que un padre puede hacer por su hija, con el fin de protegerla mediante la seguridad que el propio papá puede brindarle. Adecuado para los tiempos que corren y que estoy viviendo, sin duda es ampliamente recomendable. Calificación de 9.
Sólo para Hombres.

Sólo para Hombres.

Dios le dio al hombre poder y autoridad sobre toda la obra de la creación. Ese fue y sigue siendo su plan original. (Salmo 8:1-9)

Génesis 1:27 dice que Dios diseñó, concibió y planificó al más mínimo detalle al ser humano. Lo que este versículo establece, es que Dios los creó varón y hembra desde el principio; ese fue el diseño de Dios para el ser viviente. Dios no creó a Adán y Juan, ni a Eva y Genoveva, sino que desde el principio, Dios los creó, varón y hembra, estableciendo una marcada distinción, una diferencia entre los dos sexos.

Dios otorgó al hombre toda autoridad y todo dominio sobre lo creado. Este fue su plan original y perfecto. El pecado desvirtuó el plan de Dios, logrando desviar la mente del hombre del propósito de Dios para él, el cual ya dijimos que era reinar y señorear sobre todo lo creado, sin embargo, éste sigue siendo su plan original y perfecto para el hombre. Dice la Palabra en Eclesiastés 3:15 que Él restaurará lo que pasó.

El vocablo hebreo para la palabra “formó”, según se utiliza dentro del contexto de Génesis 2:7 es yastar. Dios yastar (formó) al hombre. La palabra yastar del hebreo, en este contexto específicamente significa que lo comprimió como en un molde, o sea, que lo hizo como en serie. Lo apretó en un molde como lo hacen los alfareros al vaciar una pieza de cerámica en una matriz. Sin embargo, el vocablo en el idioma hebreo utilizado en el texto de Génesis 2:22, cuando se relata los pormenores de la creación física de la mujer, se usa la palabra barah. Dios hizo, Dios barah a la mujer. La palabra “hizo”, en este contexto del hebreo, es la palabra barah. Es una raíz primaria de construir. Este término es usado solamente en el contexto bíblico en otras dos escrituras en referencia a la palabra”crear”, elevándola a su máxima expresión de excelencia y perfección. (1 Reyes 22:39 El resto de los hechos de Acab, y todo lo que hizo [barah], y la casa de marfil que construyó, y todas las ciudades que edificó, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?) Hace alusión a la excelsa obra creativa de la fastuosa e incomparable construcción del palacio del rey Acab. (Ezequiel 27: 5 De hayas del monte Senir te fabricaron [barah] todo el maderaje; tomaron cedros del Líbano para hacerte el mástil.) También se utiliza este vocablo hebreo barah / hicieron, describiendo el lujo y la incomparable belleza creativa de una obra excelsa y majestuosa de la ciudad de Tiro. En estas dos escrituras, 1 Reyes 22:39 y Ezequiel 27:5, lo mismo que en la de Génesis 2:22 la palabra barah/hizo es utilizada para describir una obra creativa en su máxima expresión, o sea original, única en su género. La palabra barah en el hebreo, se utiliza solamente para glorificar al máximo la acción misma de crear. Dios barah/hizo a la mujer. Aquí se describe lo creado, o sea a la mujer, como algo incomparable, producto sublime de la máxima expresión de la creatividad de Dios.

El hombre es materia prima refinada por el soplo de Dios. La mujer no fue formada simplemente del barro de la tierra, sino que fue hecha utilizando una materia prima (sacada del hombre, Adán) que ya había sido procesada, transformada, refinada y vivificada por el soplo santo del aliento de Dios.

¿Por qué Dios no tomó barro para hacer a Eva, la mujer? Personalmente opino que Dios, justo y bueno, conociendo que El habría de ordenarle al varón a que amara a su mujer, tenía entonces que asegurarse de que en efecto, él, Adán el hombre, podría amarla, ya que Dios no podía exigirle a Adán un imposible. Lo que Dios hizo fue elaborar su plan perfecto, al utilizar una inteligentísima estrategia: creó a su compañera, Eva la mujer, según la propia naturaleza de Adán, ya que nadie aborreció jamás su propia carne. (Ef 5:29) Esto lo hizo utilizando como materia prima su hueso, su carne. Eva era su propia sustancia, era hueso de su hueso y carne de su carne. Por eso a Adán le fue fácil amar a su mujer; pudo amar a Eva porque reconoció en ella su propia naturaleza. Cuando una mujer da a luz un bebé, de inmediato esa mujer se siente ligada, conectada a su bebé; éste es parte inherente a su propia naturaleza, es su prolongación.

Hermano, tu esposa, esa mujer que Dios te dio, ciertamente según el plan original de Dios, sigue siendo carne de tu carne y hueso de tu hueso. Ella es tu esencia, tu sustancia, tu prolongación.

¿Sabes la causa por la cual el enemigo siempre está tratando de separar los matrimonios? Pues precisamente por causa de que la pareja representa la unidad de la imagen y semejanza de Dios sobre la tierra, fundida en un solo ser, en una sola carne. Cuando la pareja está funcionando según el plan perfecto y original de Dios dentro del vínculo del matrimonio, y estos están fundidos como en una sola carne, como dicen las Escrituras,las parejas entonces se convierten en una poderosa fuerza dunamis (dínamo) de Dios.

El (Dios) le dio a Adán la posición de cabeza sobre Eva para que la amara y protegiera, sin embargo, Adán no ejerció esa autoridad, por el contrario, reconvino con ella en pecar.

Es cierto, Adán no fue seducido y engañado por la serpiente; esto es verdad. Fue Eva, la mujer, quien fue engañada y seducida por Satanás. Por el contrario, Adán pecó voluntariamente. (1 Timoteo 2: 14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.)

Como mujer confieso que sueño con aquel que llamo “el Adán maravilloso”. Ese, que cuando Eva le hubiese venido con el cuentecito de que la serpiente dice… , le respondiera con toda autoridad: Ahora mismo te ordeno que escupas ese trozo del fruto prohibido de tu boca. No lo comeré, ni tampoco lo vas a comer tú. Porque mi casa y yo serviremos a Jehová. Te garantizo que de haber sido así la reacción de Adán, muy distinta hubiese sido la historia de la humanidad. Si Adán hubiese tomado la autoridad, como cabeza espiritual sobre su mujer como Dios se la había otorgado, otra sería la historia.

Después que Adán y Eva pecaron, al desobedecer a Dios y comer del fruto prohibido, dice la Biblia que Dios llamó a Adán para pedirle cuentas. (Génesis 3:9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?) ¡Qué tremendo es que Dios no llamó a la mujer! Ni tampoco preguntó Dios: “¿Dónde estaban ustedes?”, hablando en plural, sino que le pidió cuentas directamente a Adán ya que él era el jefe, la cabeza sobre Eva; por eso fue a él a quien Dios confrontó primero. ¿A quién se confronta primero a la hora de un reclamo? Al jefe,a la autoridad, ¿no es cierto? ¿Sobre quién recae la responsabilidad a la hora de hacer un reclamo? Ciertamente recae sobre la persona encargada de ejercer el liderazgo. Así mismo funciona Dios. La autoridad en la pareja, Dios la entregó y delegó sobre Adán, el varón. (Efesios 5: 23 Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.)

Adán respondió a Dios, cuando éste lo confrontó, con esta frase: “La mujer que me diste por compañera”, señalando a Eva y responsabilizándola por la desobediencia de ambos. Adán no ejerció sobre su mujer la autoridad espiritual que como cabeza Dios le otorgó. En otras palabras, no le dio a Eva cobertura. Sino que, por el contrario, intentó sin misericordia sacudirse de todo tipo de responsabilidad delante de Dios en el asunto, acusándola para que recayese sobre ella todo el rigor de la ira de Dios. Adán pretendió escudarse detrás de la supuesta culpabilidad de Eva, como medio de auto justificarse delante del Señor. No solamente inculpó a Eva, intentando así ser exonerado de toda culpa, como explicamos anteriormente, sino que además, y para colmo, hasta le reprochó indirectamente al mismo Dios diciendo: “La mujer que me diste por compañera” (Gn. 3:12). Este velado reproche hacia Dios implica que a la postre, la responsabilidad vendría a recaer sobre el mismo Dios. “Señor, esa mujer que me diste es algo serio, ¿acaso no fuiste tú mismo quien me diste a Eva por compañera?”

Sin embargo, según la relación del hombre para con Dios, cada uno de nosotros es responsable de sus propios actos delante de Él. No podemos culpar a nadie por nuestra decisión de pecar.

Dios le da estas instrucciones a Adán en el versículo 15 del capítulo 2 de Génesis sobre la prohibición del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Sin embargo, no fue hasta el versículo 21 de este capítulo cuando El hace caer en sueño profundo a Adán para formar a Eva. ¿A quién entonces le dio Dios las instrucciones? ¿No fue a Adán? ¿Sobre quién recae la responsabilidad?

Dios no dijo: Oigan, Eva y Adán, ¿dónde están ustedes? sino que preguntó: ¿Adán, dónde estás? Adán era el responsable porque fue a él a quien Dios le dio las instrucciones. También le ordenó labrar la tierra y guardarla, o sea, que estaba incluido el guardar también de Eva. Sin embargo, Adán comió del fruto prohibido y al ser confrontado por Dios, como tratando de mitigar su culpabilidad, decidió acusar a Eva.

Tu esposa debe ser la persona más importante para ti, ese es el orden de Dios. Ella debe ser primera en tu vida en el orden de prioridades, por encima de tu mamá, de tus hermanas, de tu papá y de tus propios hijos. Ese es el orden establecido por Dios. No quiere decir que no honres a tu madre. Esto igualmente es ley, mandamiento de Dios. Pero nadie, excepto Dios, debe de estar, para ti, por encima de tu esposa.

Cuando el padre descubre frente al altar a su hija vestida de novia, a través del símbolo del velo, lo que le está diciendo al novio, o sea su futuro yerno, delante de los testigos es: “Aquí tienes a mi hija, ahora te la entrego, ahora te la confío, ella ha vivido junto a mí desde que nació, bajo mi pacto, bajo mi nombre, bajo mi protección, bajo mi autoridad y cobertura. Hoy te la entrego a ti varón”. Y entonces el novio recibe a su novia de la mano del padre, y al cubrirla con el velo nuevamente, simbólicamente está diciendo públicamente: “Yo recibo a ésta tu hija ahora bajo juramento de pacto, para darle mi apellido, mi amor, mi cobertura; ella está de ahora en adelante bajo mi protección y autoridad”.

El hombre judío usa un pequeño gorrito en la cabeza, llamado la kipa. […] Al vestirse cada mañana y al colocarse la kipa sobre su cabeza, debe de decir en voz alta a manera de oración: “Reconozco que tengo una autoridad sobre mi; tú, Jehová, eres autoridad sobre mi cabeza”.

Es importante saber el orden de Dios para el hombre. Primero: DIOS. Segundo: TU ESPOSA. Tercero: TUS HIJOS. Cuarto: TU IGLESIA. Quinto: TU EMPLEO. Después: TODO LO DEMÁS.

Dicen las Escrituras que los enemigos de Job prendieron fuego a su finca, mataron a todos sus criados y a todo su ganado. Murieron todos sus hijos y sus hijas. De un momento a otro, Job se quedó sin fincas, sin animales, sin criados, sin hijos, sin dinero, sin casa. Sin embargo, Satanás no pudo dejarlo viudo. ¿Por qué? Pues Dios le dio permiso a Satanás para tocarlo en todo, menos a él mismo, y su esposa era su carne. Satanás no pudo tocar a su esposa, porque era parte de él mismo. (Job 1:9-12)

Se supone que un marido espiritual, cuando detecta algún área en su esposa que a él no le agrade o donde su esposa esté fallando, o sea que no esté alineada a la Palabra de Dios, que este esposo debería poder llamar a su esposa y ministrarle por la Palabra de Dios. Este hombre debería ser capaz de poder sentar a su esposa a su lado, y en el amor de Cristo, sin contienda, sino en amor, podría enseñar, redargüir e instruirla, a través del consejo de la Palabra de Dios. Y así traerla al conocimiento de lo que dice la Palabra con respecto al asunto donde, por la Palabra de Dios, detecte, o perciba, que su esposa esté fallando. El marido debería de ser capaz de poder instruir a su esposa lavándola por la Palabra. La Palabra de Dios, al leerla, es el agua clara, el detergente que lava toda imperfección e inmundicia. (Efesios 5:25-31)

¿Cuántos hombres hacen lo mismo que David? Tienen sus necesidades sexuales suplidas en su casa. Pero en vez de estar de pie de guerra, están de ociosos en su vida espiritual y se ponen a mirar y les entra por los ojos la codicia de la carne, en la mujer ajena. (2 Samuel 11:1-5)

Algunos hombres, algunos padres de familia, comenten adulterio y no se detienen a considerar el hecho de que la paga del pecado es muerte. Y en ocasiones esa muerte se manifiesta como consecuencia sobre sus hijos. Son ellos quienes terminan pagando las consecuencias de las puertas espirituales que sus padres han abierto. Por eso, algunos se enferman y aun llegan a morir, quedando expuestos a los ataques de Satanás, porque ciertamente no podemos ignorar que “la paga del pecado es muerte”.

El cargo de esposo conlleva en sí autoridad. Esta jerarquía es otorgada por Dios, viene automáticamente con el cargo de marido. Esta autoridad nada tiene que ver con el hecho de que el esposo sea consciente o no de que la posee. Es más, aunque él nunca la ejerza, no la comprenda, o simplemente la ignore, la realidad es que la tiene. El esposo tiene la autoridad gubernamental, dada por Dios. Esta fue establecida por Dios, y la Biblia dice que toda autoridad es establecida por Dios. También dice la Biblia, que el que resiste a la autoridad acarrea condenación para sí mismo. Todo marido está capacitado y fue ungido por Dios para ejercer la autoridad sobre su esposa e hijos. Esta facultad le pertenece, es suya automáticamente, no tiene que ejercitarla, merecerla, nada de esto. Simplemente es uno de los beneficios de la posición de esposo, es irrevocable, no se vence, siempre le pertenece, aunque él no ejerza la posición como cabeza de hogar, sino como pie.

Si la esposa resiste la autoridad de su esposo, entonces lo que sucede, según la Palabra de Dios, es que ésta se acarrea condenación para sí misma. Si el esposo no ejerce la autoridad que le corresponde, habrá desorden en el hogar, porque si la cabeza está mal, todo el cuerpo estará mal. Es privilegio implícito a la posición de esposo, según el diseño de Dios. Cuando un hombre a través del conocimiento de la Palabra de Dios, entiende esta realidad y acepta por fe la responsabilidad de ejercer esa autoridad espiritual sobre su familia, Dios lo va a respaldar, porque esa es su perfecta voluntad para los maridos. “Es que mi esposa no reconoce esa autoridad en mí, ¿qué debo de hacer?” Levántate en fe bajo la unción del Espíritu Santo y ejerce esa autoridad de líder que Dios te dio. Aunque tú no la sientas, esto es por fe. Verás cómo tu esposa reconocerá esa autoridad de Dios en ti, la apreciará y la respetará.

Las mujeres seductoras se parecen mucho a Dalila. Venden secretos y ellas mismas se entregan al mejor postor. Los enredos de este tipo tienen las mismas consecuencias que tuvo Sansón: Se debilitan tus fuerzas, se ciegan tus ojos, eres escarnio a todos y tu fin será igualmente destrucción y muerte.(Jueces 14-19)

Las mujeres tenemos una arma secreta: El arte de la seducción. Este arte nos fue concedido por Dios y es parte del atractivo y de la gracia de ser mujer.

La posición de esposo y padre de familia es equivalente a la de jefe, líder o capitán del barco familiar. A la hora de rendir cuentas sobre la condición de la vida espiritual de tu familia, ¿sabes a quién Dios le va a pedir cuentas? Pues a ti. Cuando en un negocio o empresa sucede algo, ¿a quién le reclaman? ¿No es precisamente al jefe? Sobre el que está encargado es sobre quien recae la responsabilidad. No sobre el subalterno o el empleado, sino sobre la persona responsable, sobre el líder, sobre el jefe o quien sea que esté ejerciendo la autoridad. ¿Es verdad? Pues así mismo sucede en el orden espiritual, es a ti varón, como jefe, como líder espiritual de tu familia, a quien Dios le va a pedir cuentas por la empresa familiar. Entonces no le podrás responder así: “Bueno, Señor, es que mi mujer… , es que mi suegra….” No podrás evadir tu responsabilidad. Porque Dios te dirá: “¿Acaso no te di a ti la posición, la autoridad como gerente, presidente, director de la empresa familiar?” ¿Quién es el jefe en tu hogar? ¿Quién es el capitán del barco familiar? Acaso ¿no eres tú? ¿No sabes cómo ejercer este liderazgo? ¿Tienes falta de sabiduría? Pues la Palabra de Dios dice que le pidas a Él, quien te dará sabiduría en abundancia.

“Varón, ama a tu hija, ámala como las mujeres necesitan ser amadas, halágala, dile que ella es la niña más linda del mundo. Haz esto con cada una de tus hijas en particular individualmente, que se sientan especiales. La primera caja de bombones que tu hija debería de recibir debe ser de parte tuya, papá. Así también como la primera tarjeta el día de la amistad, el primer peluche, el primer ramo de flores, la primera cita a un restaurante, o a pasear debería de ser contigo, papá. […] Le dejaba notitas amorosas por debajo de las almohadas, sobre la mesa de noche, en la cartera, diciéndoles cuán especial eran ellas para él. Este papá aun les pide a sus hijas una cita especial para ir al cine o a cenar con cada hija en particular[…] quiero que sepas que si sigues este lindo ejemplo para con tus hijas, no podrá venir ningún hombre a seducírtelas con un regalito de cualquier cosa. Si tú reafirmas en tu hija ese amor a través de la aceptación, y le inculcas los valores de la Palabra de Dios a través de modelarle a Cristo con tu ejemplo, no a la fuerza, ni con religiosidad y legalismo, sino con sabiduría y en amor, te garantizo que tu hija será una mujer segura de quién ella es en Cristo. Dale a tus hijos el ejemplo amando y tratando a tu esposa como vaso más frágil. Si tu hija se siente amada y aceptada por ti, si ve que tú amas y aceptas a tu esposa, entonces podrá ser una persona adulta madura y balanceada, disponible para amar y ser amada. Cuando una niña crece en un hogar donde el padre haya ejercido la autoridad, y haya sabido establecer en ella esos valores en la Palabra de Dios, dándole refugio y amor, entonces de seguro esa niña se convertirá en una mujer que no andará buscando inconscientemente amor, aceptación, refugio y protección en el primer hombre que se le acerque a decirle un piropo. Tu hija no tendrá esa ansiedad que sienten muchas adolescentes por sentirse amadas y protegidas, porque ha recibido amor, protección y aceptación de ti. ¿Lo estás haciendo con tu hija? Si aún no, iempieza ya! La niña que crece sin recibir del padre, autoridad, refugio, protección, aceptación y amor, automáticamente se hace vulnerable, a causa de la necesidad emocional que siente de sentirse protegida, amada y aceptada. Será fácil caer en fornicación, no por una necesidad sexual, sino por una necesidad emocional.

Dios no instituyó el divorcio, sino que las Escrituras dicen que lo permitió a causa de la dureza de corazón de su pueblo.

Ahora bien, si eres divorciado ten por seguro de que no hay condenación para ti. Dios es especialista en restauración, y Él restaura a los divorciados.

¿Quieres que te diga mi opinión? ¿Sí? Pues bien, esta es una mentira del diablo, porque el amor, el que es de Dios, el verdadero, el ágape, nunca deja de ser. El verdadero amor es el que prevalece, es el que permanece, porque el amor no es un sentimiento. El amor es mucho más que un sentimiento, es más bien, una firme e inconmovible decisión de fe. El amor verdadero no depende de sensaciones románticas en nuestro engañoso corazón. Ni tampoco depende de las pasiones o de ese: “Te quiero, no te quiero”, que deshoja margaritas. El amor ágape de Dios es el amor perfecto y santo de Dios, Ese es aquel que necesitamos desarrollar dentro del vínculo del pacto matrimonial.

… somos responsables de mantener vivo el amor. El hombre es conquistador por naturaleza, la mujer, conquistada. El hombre sabio no deja nunca de mantener activo dentro de sí mismo ese instinto de conquistador. La mujer sabia siempre deja un área para ser conquistada.

Los hombres responden sexualmente a estímulos visuales. Son seducidos y estimulados por medio de lo que ven. La belleza femenina, la apariencia hermosa de la mujer los cautiva y en lo natural, los hombres son atraídos y seducidos por el sentido de la vista. Un hombre mira a una mujer hermosa que está semivestida e inmediatamente se siente atraído sexualmente hacia esa mujer por lo que ve, y él ya está listo para intimar sexualmente con esa mujer en lo natural. Esta es la asociación que hace el hombre: Estímulo visual = deseo = sexo. Las mujeres: Romance = amor = deseo = sexo.

El hombre sabio sin duda es aquel que entiende la naturaleza de la mujer, y comprende y asimila las diferencias entre su naturaleza y la de su esposa. El hombre sabio es aquel que pacientemente sabe complementar esas áreas en las que somos tan distintos, para satisfacer las necesidades emocionales de su esposa antes de hacerle el amor.

¿Quieres tener buen sexo con tu esposa por la noche? Pues empieza a preparar el ambiente a la hora del desayuno, dile un piropo, hazle un halago, acaríciala.

Así como los hombres son estimulados por lo que ven, nosotras, las mujeres somos estimuladas por lo que oímos. Por eso preguntamos: “¿Tú me amas?”, “¿no me vas a dejar nunca, mi amor?”,”¿no vas a querer a otra?”

El hombre no piensa en estar atractivo, ponerse perfume o arreglarse para un encuentro íntimo. Muchos hombres después que se casan son muy poco delicados para con sus esposas y no se afeitan, o perfuman, ni se peinan, incluso ni se lavan los dientes a la hora de hacer el amor con sus esposas.

Hay hombres que toman la relación sexual con su esposa como una rutina, no la halagan, aun ni siquiera la besan, o se preocupan de que ella tenga deleite, disfrute sexual. Aun hay algunos que con crueldad la critican antes o después de un encuentro sexual, diciéndole: “estás gorda”, o “estás fea”, o “ino me gusta ese color de pelo o ese perfume”. Cuando la mujer se siente rechazada, las raíces se hacen muy profundas, y ella es propensa a caer en un estado de frigidez a nivel emocional. Por eso es por lo que todas las mujeres nos arreglamos y nos peinamos de un modo diferente cada mes para lucir bellas, porque sabemos que para los hombres esto es importante. Lo hacemos instintivamente, porque lo sabemos sin que nadie nos lo haya enseñado.

Si deseas tener una sana, ardiente y apasionada vida sexual, tus palabras de amor, aceptación, reconocimiento y apoyo a tu esposa son definitivamente muy importantes.

El ladrón viene a nuestra casa, a nuestras vidas para robar matar y destruir. Así es que, de igual modo tenemos que levantarnos para contraatacar utilizando las armas del Espíritu. ¿Tienes tú las armas espirituales listas para resistir al ladrón cuando quiera entrar a tu casa con la intención de robar, matar y destruir? “Porque las armas de vuestra miliciano son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2 Co. 10:4).

Uno puede tener mucho o poco dinero y todavía saber que es bendecido por Dios. Estar en bendición es tener mucho o poco como Dios da, no solo para ti, sino también para poder dar y bendecir a los demás. Esto es bendición. No es malo tener dinero, por el contrario, es bueno. “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Pr. 10:22). Sin embargo, la Biblia dice: “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero” (1 Ti. 6:10). No es la raíz de algunos problemas solamente, sino que establece que la raíz, el origen de todos los males, es el amor al dinero.

Junto a los fornicarios, a los inmundos, allí coloca el Espíritu Santo, inspirador de las Escrituras, a la avaricia, bajo categoría de idolatría. La avaricia es idolatría. En otras palabras, amar el dinero al punto de que este sea el centro de nuestra vida, es idolatría. Amar al dinero de tal manera que esto entorpezca nuestra relación con nuestro cónyuge, nuestros padres, hijos, socios, o con el mismo Dios, eso sí que es idolatría.

… lo último que se convierte es el bolsillo.

Aunque la mujer trabaje y ayude financieramente a su esposo, de mutuo acuerdo, la responsabilidad de proveer para el hogar recae, por parte de Dios, sobre el hombre.

Nosotras necesitamos, en la condición que sea (más o menos, eso es irrelevante), imperiosamente necesitamos tener estabilidad. Pregúnteselo a cualquier mujer, pregúnteselo a tu mamá. Necesitamos sentirnos estables. Necesitamos experimentar estabilidad en nuestros hogares para que nuestros hijos estén estables.

Lo mismo da si come espaguetis con salsa de tomate de lata o filete miñón; eso no es en realidad importante. Lo que sí es muy importante, es que lo que coma tu familia lo coma en un ambiente de amor y paz. Lo que sí es importante, es poder estructurar y mantener un presupuesto familiar bien administrado, o sea, que seas sabio con el manejo de las finanzas de tu hogar, de manera que puedas brindarle a tu familia, quizás no lujos, pero sí el suplir sus necesidades básicas en amor y con estabilidad.

Hay un cierto celo normal entre la pareja enamorada, pero cuando una persona se ofusca, se ciega por ellos. Cuando se vuelve obsesiva y se apasiona, y comienza a ver y a sospechar de todo el que se acerca del sexo opuesto a su pareja, esto no es de Dios. El amor es benigno, es confiado, todo lo cree. No todo lo duda, sino que todo lo cree. En una persona que se cela hasta de su sombra, lo que está operando es un espíritu de celos.Y el espíritu de celos ciega el entendimiento y domina el corazón, impulsando muchas veces a la persona a actuar irracionalmente.

El que ama, confía; el que ama entra en el reposo de Dios. ¿Y si fuese traicionado? Entonces, hermano, solo te quedan dos caminos: o bien el camino del perdón y de la restauración, cuando hubiese arrepentimiento por la otra parte, o simplemente, el camino de la separación en paz, porque a paz nos ha llamado Dios (1 Co. 7:15).

Un hombre que se viera ante la situación de que su novia con la que está pensando en casarse, un día le confesare que no es virgen. Ese hombre solamente tendría dos opciones dignas. La primera opción: Esta sería la de analizar muy bien sus sentimientos hacia esa muchacha, con el fin de que decida si está lo suficientemente enamorado de esa muchacha como para cubrir con su amor esa falta para siempre, o no. Si ese hombre al analizar sus sentimientos hacia su novia a la luz de 1 Corintios, llega a la conclusión de que su amor por esa joven, no está dentro de esa categoría, entonces haría muy bien en deshacer su compromiso para con esa joven, sutilmente para no herir sus sentimientos y actuando con hombría y madurez. iEso ciertamente es tener hombría![…] La segunda opción: Esta sería la de amar a esa muchacha y darle refugio, aceptando y recibiéndola con todo respeto para honrar y amarla como corresponde en el Señor. ¡Esto es tener hombría formidable!

Lo que no tiene excusa, ni ningún hombre tiene derecho a hacerle a una mujer es quedarse a su lado aceptando su condición para luego cada vez que se le antoja dedicarse a la cruel tarea de torturarla con reproches y humillaciones, sacando a relucir su pasado. Nada le da ese derecho. Si él la aceptó así después que ella fuera sincera y le dijera la verdad sobre su pasado, y la recibió así, es para amarla, no para estar utilizando eso contra ella como arma de escarnio.

¿Acaso puede alguien, porque le reprochen o le saquen en cara su pasado, volverlo atrás? ¿Podrá controlarlo o borrarlo?[…] “El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados” (Mt. 7:19). Alguien dijo una vez que Dios no solo que echaba nuestros pecados en el fondo del mar, y no se acordaba más de ellos, sino que además ponía allí un letrero que decía: prohibido pescar.

Según mi experiencia, son precisamente aquellos hombres que han tenido un pasado sexualmás promiscuo y se involucraron con prostitutas, y fueron iniciados prematuramente al sexo, los que por contraste resultan ser más legalistas y puritanos que los demás entorno al tema sexual.

Anciano significa persona crecida en el Señor.

Tú te conoces a ti mismo, ¿acaso no sabes muy bien del pie que cojeas? Tú sabes muy bien las cosas que seducen a tu carne, que seducen a tu alma. Tú bien sabes aquellas llamadas de teléfono que no deberías de haber hecho, ni las miraditas pícaras y seductoras que no deberías haber dado. Ni las frases ardientes, sugestivas, y fuera de tono que no deberías haber dicho para no encender el fuego.

Tú bien sabes cuando vas cuesta abajo, en el camino de descenso. Bien sabes cuando estás andando por ese “caminito de la tentación” y cuando vas llegando al “puerto de la decisión”. Porque ese camino siempre desemboca en una decisión, ¿no es cierto? El diablo tiene siempre su barco anclado allí, en el puerto de la decisión, para que tú te puedas embarcar en la nave de la rebelión.

Necesitas admiración y respeto. Dios ordena al hombre a que ame a su mujer, sin embargo, la orden para la mujer es respetar a su marido. La gran necesidad en el corazón de la mujer es sentirse amada, sin embargo, la gran necesidad en el corazón del hombre está en sentirse respetado. Sentirse admirado es muy importante para la estabilidad emocional del varón. El hombre que se siente respetado y admirado por su esposa es un hombre que estará feliz y seguro de sí mismo.

Muchas mujeres lamentablemente se aferran a querer ser líderes en el hogar cuando Dios no las llamó a ser la cabeza, robando con esta actitud a sus maridos, el poder ejercer la posición de liderazgo y autoridad, para la cual Dios les llamó, les ordenó y les capacitó.

El hombre debe entender que de él se demanda ejercer autoridad, que no es una opción, que no es si considera que tenga o no la personalidad para ejercer el liderazgo, o que piense que su mujer es más fuerte de carácter y lo hará mejor. No es una opción, es un mandato de Dios. Porque a través de que él ejercite esa autoridad, a su esposa le será fácil poderle admirar y someterse gozosa y voluntariamente a su autoridad sacerdotal en el hogar. ¿Por qué esto es así? Simplemente, porque este es el plan perfecto y original de Dios para la pareja.

Es responsabilidad de la cabeza espiritual de la casa, estar bajo sujeción y obediencia a Dios, para que así el Espíritu Santo pueda hablarle impartiéndole la sabiduría necesaria para poder gobernar con inteligencia su hogar.