I am not ashamed

I am not ashamed

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Testimonio de Rachel Joy Scott, una adolescente que recién convertida al cristianismo puso a prueba su fe en su estadía en la secundaria Columbine, además de ser víctima de la tristemente célebre masacre. Calificación de 9.
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Dos disparos

Dos disparos

Dos disparos


En un caluroso día, un joven encuentra una pistola en su casa y sin más se mete dos tiros. Ahora seremos testigos de cómo el hecho afecta a los integrantes de su familia: su madre y su hermano. Calificación de 7.
Dos disparos

Dos disparos

Elephant

Elephant

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Desde distintas perspectivas, se muestran los momentos previos al mortal ataque dentro de una escuela secundaria perpetrado por un par de alumnos. Calificación de 10.
Elephant

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Oportunidades y retos sociales

John Stott

Oportunidades y retos sociales

Oportunidades y retos sociales

El libro forma parte de una serie de cuatro volúmenes que contienen temas que el autor pone en el tintero como un desafío para los cristianos. Temas en los que la iglesia debería tener mayor presencia para ser una alternativa real para todo el mundo, y aunque cuenta con información de más de 10 años de antigüedad, las cifras no han cambiado mucho y siguen siendo de actualidad. En esta tomo, el trabajo, los negocios, la diversidad étnica y modos de vida. Calificación de 10.

Necesitamos aprender a agradecerle a Dios el trabajo como un regalo de él, protestar contra las prácticas injustas y opresoras donde estas existan y animar a la gente a trabajar con integridad, en un mundo laboral que a menudo le falta integridad.

Muchas personas trabajan en su casa, y colaboran en trabajos voluntarios para cuidar niños u otros que dependen de la familia. Esos trabajos pueden ser arduos, pero pasan desapercibidos. Muchas personas que están «retiradas» trabajan tanto en los trabajos voluntarios como lo hicieron en los trabajos pagos que tenían. De hecho, el trabajo de esos que no reciben pago es una contribución tan grande a la sociedad que dependemos de la disposición para hacer trabajo voluntario al igual que dependemos de las personas que están dispuestas a trabajar recibiendo pago por un empleo.

El trabajo es una parte importante en la vida, no lo es todo. No obstante, el trabajo es una de las formas más importantes a través de las cuales expresamos lo que significa ser humano.

El fin del trabajo es la realización del obrero. Es decir, una parte importante de nuestra autorealización como seres humanos se haya, de acuerdo al propósito de Dios, en nuestro trabajo.

El trabajo no es principalmente algo que alguien hace para vivir, sino que uno vive para hacer.

Los seres humanos somos más humanos no cuando trabajamos, sino cuando dejamos el trabajo a un lado para adorar. El día de reposo «hace relativo el trabajo del ser humano, el contenido de los seis días de trabajo. Esto protege al hombre de la absorción total de la tarea de someter la tierra, esto anticipa la distorsión de hacer que el trabajo sea la razón y el propósito de la vida humana».

Las personas retiradas son sabias si buscan un retiro activo, en el que tengan oportunidades para el servicio constructivo, aunque no reciban pago.

«He visto, pues, que nada hay mejor para el hombre que disfrutar de su trabajo» (Eclesiastés 2:20, 24; 3:22).

«El mundo moderno cuida mucho que el cuerpo del trabajador no sufra accidente o daño» y si sufre daño provee compensación. Pero, ¿qué acerca de «su alma y su espíritu»? «Si su trabajo le hace daño, reducirlo a un robot, no importa».

Los cristianos creen que la tercera y más alta función del trabajo es glorificar a Dios a través de este, es decir que se revele y realice su propósito.

«Dios hará todas las cosas a través de ti, él ordeñará las vacas a través de ti y él hará los trabajos domésticos a través de ti, y todos los trabajos, desde el más importante hasta el más insignificante, le agradarán a él».

Laborare est orare, «trabajar es adorar», significa que vemos cómo nuestro trabajo contribuye, aunque sea pequeña e indirectamente, al plan preconcebido de Dios para la humanidad. Entonces cualquier cosa que hagamos se puede hacer para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31).

Trabajo es el gasto de la energía (manual, mental o ambas) para el servicio de otros, la cual trae satisfacción al trabajador, beneficio a la comunidad y gloria a Dios.

¿Cuántos de nosotros miramos nuestras posesiones y nos preocupamos por las circunstancias en las cuales se hicieron esos productos?

El trabajo es un regalo de Dios. Debe satisfacernos, aunque sabemos que la Biblia nos dice en Génesis 3 que desde la caída el ambiente en el que trabajamos puede ser hostil y el trabajo puede ser una lucha.

Cuando uno entiende el lugar central que ocupa el trabajo en los propósitos de Dios para los hombres y las mujeres, se ve al momento que el desempleo es un ataque serio a nuestra humanidad. William Temple, hablando de las personas desempleadas al norte de Inglaterra durante los años de la Depresión, escribió: «La más grave y amarga herida de su estado no es la queja animal (física) de hambre o incomodidad, ni siquiera la queja mental de vacío y aburrimiento; es la queja espiritual de no habérseles dado la oportunidad de contribuir a la vida en general y al bienestar de la comunidad». Perder un trabajo es una experiencia chocante y muchos viven con el temor de que esto les pueda suceder.

Los psicólogos han asociado el desempleo con un duelo, la pérdida de un trabajo en algunos aspectos es similar a la pérdida de un familiar o amigo.

Muchos de los retos emocionales, éticos y espirituales más profundos los enfrentarán dentro del contexto de trabajo. Entonces, es esencial que las iglesias muestren lo importante que es el trabajo, incluyéndolos en sus enseñanzas y al orar por las personas de la iglesia que trabajan y no solo como miembros de la familia o por lo que hagan en la iglesia.

Si el trabajo es importante en la sociedad, entonces debe ser importante en la iglesia.

Aunque es bueno ver que el gobierno apoya la importancia de las iniciativas basadas en la fe, es esencial que esto nunca se haga para que el gobierno evite sus propias responsabilidades de proveer a los que tienen necesidades.

Las comunidades sufren donde hay un trabajo que deprime y degrada el espíritu humano. En tales casos es posible que la iglesia necesite dar mensajes no solo del amor de Dios y del valor de cada ser humano, sino también protestar con lucidez y persistencia para que las condiciones cambien para mejorar.

El trabajo debe ser la forma de salir del empobrecimiento y no la causa para quedarse allí.

Los cristianos no solo necesitan tener interés por la excelencia en la vida de los negocios y, por lo tanto, tener éxito en sus logros, sino que también necesitan interesarse en la reconciliación cuando hay conflicto y en la justicia para todas las personas.

La reconciliación tiene prioridad en la agenda cristiana, porque es el corazón del evangelio. El pecado desbarata las relaciones interpersonales; la salvación las reconstruye. Jesús vino con la misión de la reconciliación. Él es el supremo pacificador; él le dice a sus seguidores que también sean pacificadores.

Oprimir al pobre es insultar a su Hacedor; servirle a ellos en honrar a Dios (ver Proverbios 14:31; 17:5; 22:2). Esta verdad está detrás de muchas de las instrucciones sociales detalles en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, pagarle al siervo su salario el mismo día, preocuparse por el sordo y el ciego, tener compasión de la viuda y el huérfano, dejar la espiga de la cosecha al pobre y al extranjero y administrar justicia imparcial en el tribunal. Este mismo principio también está en el Nuevo Testamento en las instrucciones para los amos y los siervos de respetarse el uno al otro, porque ellos sirven al mismo Señor y son responsables ante el mismo Juez.

Cuando se crea un equipo de trabajadores que sienten que tienen valor y que tienen dignidad, tanto el amor como la justicia son importantes.

A lo que los cristianos deben oponerse es a la inigualdad de privilegios, y lo que debemos asegurar es que las diferencias se deban al mérito y no al privilegio.

Lo que hacen los animales por instinto, el hombre lo hace por decisión.

La tradición cristiana siempre ha enseñado esta verdad bíblica, la libertad moral es un ingrediente esencial en la dignidad del ser humano.

Tomar decisiones es un derecho básico del ser humano, un componente esencial de nuestra dignidad humana.

Los cristianos deben oponerse a todas las formas de trabajo en las que alguien use a los seres humanos. Es cierto, el mal es menor, porque el trabajo es voluntario y lo regula un contrato. Sin embargo, es un contrato que rebaja la humanidad si involucra la renuncia de la responsabilidad personal y obliga a obedecer sin opinar.

Lo que desea el amor, la justicia lo exige.

La función de los cristianos en el mundo de las corporaciones es usar cualquier poder del que puedan disponer para alcanzar la justicia.

El ambiente de los negocios es muy estimulante y exige un nivel profundo de fe práctica al estar rodeados diariamente de «no cristianos» enfrentando con regularidad decisiones difíciles que involucran enormes recursos financieros y pueden afectar el bienestar de miles de personas. Algunos aspectos en particular (donde por lo general los ángeles temen meterse) que a menudo se ven como los aspectos «sucios» del trabajo y donde se espera que el compromiso moral sea inevitable —ventas, publicidad, periodismo y negociaciones— son, desde luego, los que más necesitan una mayor participación de los cristianos. Son estas áreas de tantas exigencias las que exigen niveles altos de integridad y valor y, por supuesto, pueden ser las que más éxitos logren y las que hagan una gran diferencia en la vida diaria de la gente a través del mundo. Hay una larga y honorable tradición de los cristianos que forman el ambiente de los negocios, y como resultado de esto se afectan directamente otras esferas poderosas de influencia, incluyendo el mundo político.

La incompetencia, flojera, entrega tardía o rudeza de los empleados no se debe tolerar más en una compañía cristiana de lo que se tolera en una secular. De hecho, como representante del reino de Dios, debe ser un placer hacer negocios con cualquier organización cristiana.

Es triste, aunque es comprensible, que todavía haya debates acerca de si es bueno ser ético en los negocios. Después de todo, ¿cómo se puede medir el resultado? Realmente es importante ser ético, no importa el resultado.

La gente cumple las promesas porque creen que es correcto hacerlo, no porque sea un buen negocio.

Nestlé vendió leche en polvo para niños a madres en países donde la higiene del agua hacía peligroso su uso. De hecho, esta es una continua crítica a Nestlé.

El salario miserable pagado a los trabajadores de zapatos deportivos por las compañías. Nike alega que en 1992 le pagó $20 millones de dólares al jugador Michael Jordan por patrocinar los zapatos. Esto excede el pago anual de las fábricas de Indonesia que hicieron los zapatos y que lo emplearon para que él hiciera la propaganda.

Cuál es la diferencia entre Tanzania y Goldman Sachs? Uno es un país de África que gana $2,200 millones de dólares al año y lo comparte con 25 millones de personas. El otro es un banco de inversión que gana $2,600 millones de dólares y lo comparte con 161 personas.

Uno de los mecanismos principales que usan las compañías para influir en los gobiernos aparte de la presión política directa, es la amenaza de retirarse del país.

Necesitamos recordar que esos que ejercen poder lo pueden ejercer para bien.

Los negocios no son solo empresas que existen para lograr metas mediante el uso de escasos recursos. También son comunidades de personas, hechas a la imagen de Dios, que necesitan dignidad y respeto. Por lo tanto, es importante que cuando miremos la función de los negocios desde una perspectiva cristiana, veamos que tanto el amor como la justicia son necesarias si la vida del negocio es para honrar a Dios.

El racismo es un penoso pecado que ninguna persona o iglesia debe defender ni practicar […] Como una aberración moral, priva al ser humano de la dignidad, sus obligaciones y sus derechos. Se debe rechazar y oponernos en todas las formas en que se manifieste» (párrafo 112). De nuevo, «Apartheid […] una separación forzada y una división de la gente, no se debe considerar un mandato bíblico. El intento de justificar tal comportamiento como derivado de la Biblia se debe reconocer como un error y denunciar» (párrafo 305), este «contradice la verdadera esencia del amor al prójimo y la justicia entre vecinos, y en forma inevitable la dignidad humana de todos los involucrados.

Yo no estoy en contra de nadie. Yo estoy en contra de ubwana, la mentalidad del jefe.

Una de treinta y cinco personas en el mundo es un emigrante internacional.

Existe una gran cantidad de personas que huyen pero no pasan una frontera para convertirse en refugiados o buscadores de asilo. Se calcula que hay 25 millones de personas desplazadas internamente en todo el mundo, más que el doble del número de refugiados.

Es necesario recordar que la emigración puede tener efectos positivos en la sociedad y en la economía de los países que los recibe. La mayoría de los emigrantes legales que llegan a los países industrializados son personas educadas, el 88% de emigrantes a la OECD tienen educación secundaria y dos tercios de ellos tienen educación más avanzada.

En muchas áreas de la economía británica hay una gran necesidad de tales personas. De acuerdo a la Autoridad del Gran Londres, el 23% de los médicos y el 47% de las enfermeras en Inglaterra nacieron en otros países. Estas personas no le están quitando el trabajo a los ciudadanos, como creen con frecuencia los que practican la discriminación contra los emigrantes. De hecho, son una respuesta para los vacíos laborales en el mercado.

Lo que es «natural» es dado por Dios y heredado; lo que es «cultural» es hecho por el hombre y aprendido. La cultura es una amalgama de creencias, valores, costumbres e instituciones que cada sociedad desarrolla y transmite a la próxima generación. Las culturas humanas son ambiguas porque los seres humanos son ambiguos. «Debido a que el hombre es una criatura de Dios, mucho de su cultura es rico en belleza y bondad. Como ser caído, todo se ensució con el pecado y algo de esto es demoníaco»

No podemos tolerar rivales de Cristo Jesús, si creemos que Dios habló por medio de él y a través de él y que él es el único Salvador que murió y resucitó otra vez y que vendrá algún día a juzgar al mundo. No obstante, nunca debemos permitir que una persona, cualquiera que sea su religión, se discrimine como ha ocurrido con tantos musulmanes en el Occidente después de los sucesos del 11 de septiembre. Debemos luchar por la justicia de todos, aunque proclamemos que Cristo es el único.

En el Antiguo Testamento está la historia de la humanidad dispersa, de naciones alejándose unas de otras, de contención, de peleas. Pero en el Nuevo Testamento está la historia divina de las naciones reunidas en una sociedad internacional. En el versículo 34 hace una alusión, que pocos hombres creyeron, a uno que se llamaba Dionisio, a una mujer llamada Dámaris y a otros más. Así que aquí está el núcleo de la nueva comunidad, en la que hombres y mujeres de todas las edades y de todo origen racial, cultural y social, encuentran su unidad en Cristo.

El «internacionalismo» cristiano no significa que el ser miembros de Cristo y de su iglesia destruya nuestra nacionalidad, masculinidad o feminidad. Por el contrario, esto significa que aunque permanezcan nuestras distinciones étnicas, nacionales, sociales y sexuales, ya no nos dividirán más. Estas se han superado en la unidad de la familia de Dios (Gálatas 3:28).

Combatir el racismo debe comenzar por la forma en que criemos a nuestros hijos. Desde una temprana edad se les puede enseñar el aprecio por una sociedad multiétnica. Las escuelas ahora tienen programas y planes de estudios que destacan la importancia del respeto mutuo entre los diferentes grupos étnicos, y estas enseñanzas se deben reforzar en nuestras casas, iglesias y grupos de la comunidad.

Solo una verdadera teología, la revelación bíblica de Dios, nos puede liberar del racismo. Por ser el Dios de la creación, afirmamos la unidad de la raza humana. Por ser el Dios de la historia, afirmamos la diversidad de las culturas étnicas. Por ser el Dios de la revelación, afirmamos la finalidad de Cristo Jesús. Y por ser el Dios de la redención, afirmamos la gloria de la iglesia cristiana.

Debido a la unidad de la humanidad, pedimos derechos y respeto iguales para las minorías étnicas. Debido a la diversidad de los grupos étnicos, renunciamos a la cultura imperialista y buscamos preservar todas las riquezas culturales que son compatibles con el señorío de Jesús. Debido a la finalidad de Cristo, afirmamos que la libertad en la religión incluye el derecho de propagar el evangelio. Debido a la gloria de la iglesia, necesitamos tratar de librarnos del prolongado racismo y esforzarnos para hacer un modelo de armonía, en donde los sueños multiétnicos se hagan realidad.

[Se] define la pobreza como una amalgama de diferentes problemas: ser invisibles, tener pocos recursos, ser excluidos, no tener poder y ser culpados por los problemas de la sociedad.

Los Obispos latinoamericanos de la Iglesia Católica Romana dijeron en Puebla, en 1979, lo que todavía resuena hoy día: «El cruel contraste entre la lujosa riqueza y la extrema pobreza, que es bastante visible a través de todo nuestro continente y que agrava más la corrupción que con frecuencia invade la vida pública y profesional, muestra hasta qué grado el ídolo de la riqueza domina a nuestras naciones».

El diezmo regular era para apoyar a los levitas, los extranjeros, los huérfanos y las viudas. (Deuteronomio 15:7ss; Levítico 25:35ss; Deuteronomio 14:29; Levítico 26:12).

«Si el hombre cierra sus oídos al clamor del pobre, llorará también sin que nadie le responda» (Salmo 112:1-9; Proverbios 21:13; 29:7; cf. 14:20ss; 19:7; 31:20; Job 31:16ss; Ezequiel 16:49).

«Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor» (Proverbios 17:5a; 19:17a).

«No tuerzas la justicia contra los pobres de tu pueblo en sus demandas legales […] No aceptes soborno, porque nubla la vista y tuerce las sentencias justas». «No perviertas la justicia, ni te muestres parcial en favor del pobre o del rico, sino juzga a todos con justicia». «No le niegues sus derechos al extranjero ni al huérfano». Sobre todo, la razón por la cual repite esto es porque ellos fueron oprimidos en Egipto, y el Señor fue quien los liberó (Éxodo 23:6, 8; Levítico 19:15; Deuteronomio 24:17; 27:19; 15:15).

En Proverbios 31, la madre del Rey Lemuel lo exhorta: «¡Levanta la voz por los que no tienen voz! ¡Defiende los derechos de los desposeídos!», «¡Levanta la voz, y hazles justicia!» y «¡Defiende a los pobres y necesitados!» (Salmo 82:1-3; Proverbios 31:8-9; cf. Job 29:11ss; Proverbios 22:22ss; 29:7, 14).

La perspectiva bíblica no es de «supervivencia del más hábil» sino de «protección del débil». Ya que Dios mismo habló por ellos y vino a ayudarlos, su pueblo también debe ser la voz de los que no tienen voz y los defensores de los indefensos.

La iglesia necesita proclamar las buenas noticias del reino a los materialmente pobres, darles la bienvenida, tener comunión con ellos y compartir sus luchas.

Gran parte de la culpa de que haya pobreza es de la sociedad y no de los mismos pobres.

En el contexto de la riqueza Occidental, tenemos tres opciones ante nosotros. La primera es convertirse en pobre, la segunda es quedarse rico y la tercera es cultivar la generosidad, simplicidad y satisfacción.

Enseñaba desde un bote prestado, entró a Jerusalén en un burro prestado, pasó su última noche en una habitación prestada y lo enterraron en una tumba prestada.

Cuando dijo que nadie puede ser su discípulo a menos que «renuncie» a todas sus posesiones y «odie» a sus familiares, necesitamos entender que ambos verbos se usaron como figuras literarias dramáticas. No debemos odiar literalmente a nuestros familiares, ni literalmente debemos renunciar a nuestras posesiones. Lo que debemos hacer es colocar a Jesucristo primero, por encima de nuestra familia y nuestras posesiones.

El antídoto cristiano para el materialismo no es el ascetismo; ser austeros solo por serlo es rechazar los buenos regalos del Creador.

En 1 Timoteo 6:6-10, Pablo elogia el estar satisfechos con lo que tenemos como sigue: Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene. Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.

Nuestro enemigo no son las posesiones sino los excesos. Nuestro grito de batalla no es “nada” sino “suficiente”». La sencillez dice «si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso».

Tres «ismos» que debemos evitar: el materialismo (obsesión por cosas), el ascetismo (una austeridad que niega las cosas buenas de Dios) y el fariseísmo (atarnos con reglas). En su lugar, debemos quedarnos con los principios.

La vida sencilla es incompatible con vivir más allá de las posibilidades económicas de uno, es decir, pedir prestado para comprar lo que no podemos pagar.

Nuestro Dios es un Dios generoso. Si su amor mora en nosotros, debemos relacionar lo que «tenemos» (las posesiones), con lo que «vemos» (las necesidades de otros) y tomar acción.

El liderazgo no se limita a una minoría de estadistas o mandamases en el ámbito nacional. Este toma diferentes formas en cada sociedad. Los clérigos son los líderes en la iglesia local y en la comunidad. Los padres son los líderes en su hogar y su familia. Lo mismo que los maestros en las escuelas y los profesores en las universidades. Los gerentes en los negocios y en las industrias; los jueces, médicos, políticos, trabajadores sociales y jefes de sindicatos, tienen responsabilidades de liderazgo en su esfera respectiva. También la tienen los formadores de la opinión pública que trabajan en los medios de comunicación: autores y dramaturgos, periodistas, los que trabajan en el cine y en la televisión, los artistas y los productores. Los líderes estudiantiles, en especial desde la década de 1960, han ejercido una influencia que supera sus años y experiencia. En todas estas áreas hay una gran necesidad de líderes con una visión más clara, que sean más valientes y dedicados.

¿Qué es una visión? Es el acto de ver, por supuesto, una percepción imaginaria de las cosas, que combina la perspicacia y la previsión. Pero en una forma más particular, en el sentido que estoy usando la palabra, se compone de una profunda insatisfacción de lo que es y una clara comprensión de lo que podría ser. Comienza con una indignación ante el status quo que se convierte en la búsqueda de una alternativa.

La indignación y la compasión forman una poderosa combinación. Son indispensables para una visión y, por lo tanto, para el liderazgo (ver por ejemplo, Juan 11:32-37).

Apatía es aceptar lo inaceptable; el liderazgo comienza con un rechazo decisivo de dicha aceptación.

En el presente hay una gran necesidad de indignación, ira y afrenta justa por causa de toda la maldad que ofende a Dios. ¿Cómo podemos tolerar lo que él considera intolerable? Pero la ira es estéril si no provoca en nosotros una acción positiva para corregir lo que nos causa ira. «Es necesario oponerse a aquellas cosas que uno considera incorrectas».

Tan pronto como empieza la campaña, se reúnen las fuerzas de oposición, los privilegios arraigados se afianzan todavía más, los intereses comerciales se sienten amenazados y dan la voz de alarma, los cínicos se burlan de la locura de los «que hacen buenas obras» y la apatía se convierte en hostilidad. Pero en la oposición prospera la verdadera obra de Dios. Su plata se refina y el acero se endurece. Por supuesto, pronto capitularán los que no tienen una visión, los que se dejan llevar solo por el impulso de la campaña. Tal es así que los jóvenes que protestan en una década se convierten en los conformistas de la próxima. Los jóvenes rebeldes se hunden en una mediocridad de clase media, de mediana edad, moderada. Hasta los revolucionarios, cuando se termina la revolución, tienden a perder sus ideales.

El liderazgo en equipo es más saludable que el liderazgo solitario, por varias razones. Primero, los miembros de un equipo se complementan unos a otros, se apoyan unos a otros con sus talentos y se compensan unos a otro en sus debilidades. Ningún líder tiene todos los dones, ningún líder debe tener todo el control del liderazgo en sus manos. Segundo, los miembros del equipo se animan unos a otros, identificando los dones de cada uno y motivándose unos a otros para desarrollarlos y usarlos. […] Tercero, los miembros del equipo se rinden cuentas unos a otros. El trabajo compartido significa compartir las responsabilidades.

La gente fuerte también tiene fuertes debilidades.

El justo Noé se emborrachó. El fiel Abraham fue lo suficientemente vil como para arriesgar la castidad de su esposa por su propia seguridad. Moisés perdió los estribos. David quebrantó los cinco mandamientos de la segunda tabla de la ley al cometer adulterio, asesinato, robo, dar falso testimonio y codiciar, todo en ese solo episodio con Betsabé. El coraje solitario de Jeremías se dañó con la autocompasión. A Juan el Bautista, a quien Jesús describió como el más grande hombre que haya vivido jamás, lo abrumaron las dudas. Y la impetuosidad arrogante de Pedro era sin lugar a dudas un disfraz de su profunda inseguridad personal. Si estos héroes de las Escrituras fallaron, ¿qué esperanza hay para nosotros?

Esos líderes que piensan que son fuertes en sus propias fuerzas son las personas verdaderamente más débiles de todas; solo los que conocen y reconocen sus debilidades pueden volverse fuertes con la fuerza de Cristo.

Gran Torino

Gran Torino

Gran Torino


Un veterano de guerra se ve rodeado de vecinos que resultan incómodos para él. La convivencia diaria y el aprecio de los demás hacen que cambie su comportamiento estando dispuesto a sacrificar lo más preciado que tiene. Y no es un auto. Calificación de 10.
Gran Torino

Gran Torino

Seven pounds

Seven pounds

Seven pounds


Tras un accidente, un hombre queda viudo. Con el fin de minimizar su dolor, decide ayudar a siete personas diferentes, con la condición de que sean “buenas”. Luego, se quitará la vida. Calificación de 9.
Seven pounds

Seven pounds

The bad kids

The bad kids

The bad kids


Black Rock es una escuela secundaria que ofrece una educación para aquellos adolescentes que parecen tener su última oportunidad y con profesores que además de su formación se preocupan por sus vidas. Lo preocupante es que casi todos ellos están en esa situación como parte de la forma de vida que los padres les han dejado. Pese a ello, algunos siguen con el mismo patrón de conducta. Calificación de 10.
The bad kids

The bad kids

The Case for Christ

The Case for Christ

The Case for Christ


Basada en el exitoso libro, la película muestra la opinión de diferentes expertos, respecto a la resurrección de Cristo. A la par, somos testigo de la conversión del autor. Calificación de 9.5
The Case for Christ

The Case for Christ

de platini Publicado en Pelis

A Matter Of Loaf And Death

A Matter Of Loaf And Death

A Matter Of Loaf And Death


Wallace y Gromit ahora son panaderos, justo cuando ocurre una serie de desapariciones de artesanos del pan. Por si fuera poco, Wallace parece haber encontrado el amor y Gromit deberá abrirle los ojos. Calificación de 9.
A Matter Of Loaf And Death

A Matter Of Loaf And Death

Disturbing the peace

Disturbing the peace

Disturbing the peace


En medio del conflicto palestino-israelí un grupo de habitantes de cada lado, decide dejar a un lado sus diferencias y pensar en una alternativa distinta a la guerra, empresa que parece ser más complicada que la propia lucha armada. Calificación de 10.
Disturbing the peace

Disturbing the peace

The mummy

The mummy

The mummy


Un par de mercenarios encuentra por casualidad la tumba de una princesa egipcia. Su ambición desatará una añeja maldición en la que se involucrará el viejo conocido Dr. Jekyll. Calificación de 8.5
The mummy

The mummy

Paralíticos en sillas sin ruedas

Maximiliano Hebeling

Paralíticos en sillas sin ruedas

Paralíticos en sillas sin ruedas

El título me pareció excelente, pero el contenido ya no lo fue tanto. La idea es muy buena: basta de ser oyentes porque el tiempo se acaba y el desafío es a ser practicantes. Además una edición muy descuidada con errores ortográficos y de redacción que por momentos tenía que adivinar lo que el autor quería decir. Calificación de 7.

He aquí que yo hago cosa nueva, pronto saldrá a la luz- ¿No la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad. Isaías 43:19

Imagínese a Dios mismo, delante de la rueda, con sus manos llenas de lodo de nuestro pecado, y limpiando todas aquellas impurezas que van saliendo en el momento de pasar sus manos por nuestra vida. Me lo imagino, con tanta delicadeza sacando basurita por basurita, piedra por piedra, impureza por impureza.

Para Dios no es un problema perdonar un pecado, pues está la sangre del cordero de por medio; para el Padre no es difícil sanar un enfermo, pues están las llagas de Cristo, pero créame que los planes de Dios se postergan cuando uno de sus hijos, prefiere estar en una silla de ruedas, rendido ante un insignificante pecado.

Israel no salió de Egipto con una meta desconocida, o con un veremos a dónde vamos, como muchos cristianos hay que perdieron la brújula. ¡No! Ellos tenían la promesa de Canaán; la seguridad en Dios que esto terminaría en un descanso sin igual. […] Cuando salimos del pecado […], Dios nos sacó de es inmundicia con una promesa, no con probabilidades. Pero el error no solo es quejarse o desanimarse cuando la situación no da para más (el mar), sino también olvidar lo que Dios nos aseguró.

Sé de mujeres que al llegar al camino de Dios, hasta de su esposo e hijos se olvidan, pasándose todo el tiempo metidas en el templo y no hacen más que llenarse la lengua de chismes y descuidar el primer ministerio que es la familia; sé de hombres que por ser tan religiosos hasta le elijen la pareja con quien sus hijos “deben” casarse porque según ellos tienen toda la razón.

Hay una verdadera parálisis en la Iglesia, un estancamiento terrible en muchos hijos del Señor, hay un verdadero agotamiento. Una noche orando al Padre por esto, me hizo entender, que hay paralíticos en sillas sin rudas, están sentados en las Iglesias, perdiendo el tiempo, añorando cosas del pasado, sufriendo consecuencias, martirizándose por cosas que Dios no pidió; algunos masoquistas espirituales que pareciera ser que les gusta que les golpeen, les ultrajen y les saquen dinero, les prohíban cosas que Dios no prohíbe, que les impongan deseos de hombres corruptos y les priven de la verdadera vida y revelación de Jesucristo.

La Religión es enemiga directa del Reino de Dios, porque la religión o la religiosidad que es religión aplicada, son inspiradas en las conveniencias humanas y no basadas en las escrituras ni en la revelación del Espíritu del Señor. No es necesario que usted asista a una institución religiosa para ser como tal; pues la religiosidad se adquiere hablando de la Biblia y no poniendo en práctica lo dicho.

Veamos algunos síntomas de los religiosos: 1) siempre tienen alguna objeción cuando se propone algo que fue dado por medio espiritual; tienen que “analizar” las cosas, y no activan la fe. 2) Dudan si los milagros que son dados por testimonios son reales o preparados de antemano. Piensan muy distinto a personas que buscan algo nuevo continuamente. 3) Se oponen a los cambios; si se los corrige lo toman como ataque; conservan sus ideales aunque con su boca declaran querer lo nuevo. 4) Son extremadamente caprichosos en sus convicciones; siempre tendrán una opinión, más no una experiencia. 5) Son cuestionadores de lo sobrenatural por excelencia; acuden más a los médicos que a la oración; buscan primero el defecto de un hermano antes que una virtud; a todo le ven algo malo o raro; creen lo que les conviene y dudan de lo que les demanda compromiso; son lógicos no espirituales.

Qué triste es saber que a veces somos más rápidos en opinar que en interceder por la situación o problema que vemos en otra persona; comúnmente es más rápido sacar conclusiones que orar.

[Los errores no se cometen] porque Dios no estaba, sino sencillamente por no haber buscado la guía suficiente de Él.

Con la alabanza y la adoración, tenemos el acceso libre a Dios, por eso se tiene que hacer con el mayor respeto, reverencia y santidad. La alabanza y la adoración no es una experiencia pasiva, sino que implica una acción y actitud del corazón. La alabanza y la adoración tienen un poder especial, preparan el corazón para recibir la palabra de Dios y nos lleva a un encuentro con nuestro Dios. En la alabanza y la adoración hay un orden, Dios es un Dios de orden, cuando en la alabanza o adoración hay un desorden, eso se debe a que el adorado no estuvo en Su presencia o bien no preparó de antemano lo que le entregaría al Señor. La alabanza y la adoración tienen poder para menguar el “yo”, para engrandecer y poner en primer lugar al nombre y persona de Jesús. También tiene como objetico unir el cuerpo, el alma y el espíritu. La alabanza y la adoración es una decisión personal producto de nuestro dominio propio.

La alabanza no es solo cantar, se puede alabar al Señor de muchas maneras. La adoración es un servicio en el cual uno reconoce Dios por sobre todas las cosas y expresa su amor y gratitud hacia Él, manifestando un temor reverencial, una admiración y respeto a Dios.

Existe una gran diferencia entre la alabanza y la adoración a pesar de que van de la mano y llevan un solo propósito. Podemos alabar a Dios sin adorarlo, pero nunca vamos a poder adorar a Dios sin alabarlo. Siempre como resultado de una adoración vendrá una alabanza. Las alabanzas no son las canciones rápidas y adoración las canciones lentas. La alabanza es una actitud de vida, significa encontrar una virtud, es cuando comienzo a hablar todo lo que Dios es, sus atributos y características. Significa hablar acerca de Dios, de lo que Él hace y produce en mi vida, no importando las circunstancias que estés pasando, ya sean buenas o malas. Cada actitud de alabanza o de adoración, cambiarán tu vida y tu entorno. Otra diferencia que hay es que la alabanza trae la presencia de Dios al pueblo, la adoración te lleva a Su presencia. La alabanza es la puerta que te permite entrar a la presencia de Dios y la adoración es el tiempo de intimidad con Él. La alabanza y la adoración producen un impacto en el ambiente espiritual. Cada vez que alabamos y adoramos a Dios se desata una guerra en le atmósfera espiritual. Satanás y los demonios no soportan la alabanza y adoración a Dios, por eso ofrecen batalla para evitarlo.

Lo más extraordinario de nuestro Dios no es, de ninguna manera, que puede caminar sobre el agua, ni calmar las tempestades. Estas son manifestaciones sin trascendencia cuando las comparamos con la clase de ser que Él es. El comprender esto es la base de la verdadera adoración.

¿Hay algo o alguien en su ida que recibe más lealtad, de su tiempo o atención, que lo que recibe Dios?

¿Cuántos de nosotros antes de conocer al Señor, vivíamos “cómodos y sin problemas”; pero el día que decidimos aceptar a Jesús en nuestros corazones, los problemas de toda índole empezaron y pareciera que en vez de avanzar con Cristo, comenzaríamos a retroceder, pero esto es por una ceguera espiritual, pues es allí donde el hombre fuerte comienza a trabajar sus estrategias contrarias a nosotros. Muchas personas me cuentan que antes de su vida cristiana, jamás nadie les había despreciado o manipulado, hasta que llegaron a la Iglesia. Triste, pero real.

El llamado no es todo, hay una comisión que se ha entregado, hay una herencia que reclamar, pero es necesario que se levante un Josué para reclamar la herencia y hacerla propia. Un Josué que confíe en Dios ciegamente, alguien en quien Él pueda poner su total confianza, alguien que sin cuestionar la comisión que Dios ha dado siga al pie de la letra las instrucciones. ¿Serás tú el Josué que Dios busca? ¿O tendrá que levantarse alguien de tu siguiente generación?

Maradona by Kusturica

Maradona by Kusturica

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El director de cine serbio Emir Kusturica, sigue a Maradona durante dos años, para dar testimonio de su vida al mismo tiempo que lo entrevista para dar a conocer sus pensamientos. El Diego se ve grande cuando reconoce sus errores. Calificación de 10.
Maradona by Kusturica

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