La balsa de piedra.


José Saramago.

Otra extraordinaria novela de José Saramago basada en una suposición insólita: la Península Ibérica se desprende del Continente Europeo e inicia su viaje a través del Océano Atlántico. Y dentro de esa enorme balsa, se describe el viaje que cinco personas hacen en busca de su destino y de sus coincidencias, personas ordinarias a quienes les sucesos hechos extraordinarios: una mujer traza una linea en el suelo que nunca se borra, un hombre lanza una piedra al mar con fuerza extraordinaria, un hombre que siente la tierra temblar bajo sus pies, una mujer que deshila una madeja interminable y un hombre que a donde quiera que vaya, siempre lo acompaña una bandada de estorninos; todos ellos guiados por un… perro. Y a través de este viaje nos enteramos de cómo enfrentan las personas y a los países un hecho para el que no se está preparado. Coincidencias de Saramago en sus novelas: las narra mediante un grupo de personas… que tienen un perro. Calificación de 10.
La balsa de piedra.

La balsa de piedra.

… no había pensado en las consecuencias de un acto que parecía sin sentido, y ésos, recordadlo, son los que mayor peligro comportan.

Lo que ha de ser, ha de ser, y tiene mucha fuerza, nada se le puede resistir, mil veces se lo he oído a la gente mayor, Cree en la fatalidad, Creo en lo que tiene que ocurrir.

… las palabras, así las hemos hecho, tienen mucho de bueno, ayudan, sólo porque las decimos exageradas alivian de inmediato los sustos y las emociones, por qué, porque los dramatizan.

… en ese teatro doméstico que es la televisión, en el pequeño rectángulo de cristal, patio de los milagros donde una imagen barre a la anterior sin dejar vestigios, todo en escala reducida, hasta las emociones.

No nos quites la luz, Señor, haz que vuelva y te prometo que hasta el fin de mi vida no te pediré otra cosa, eso decían los pecadores arrepentidos, que siempre exageran.

… para unir a los políticos no hay nada como el interés de la patria, verdad incontrovertible.

… por la forma se llega al fondo, por el continente al contenido, por el sonido de la palabra a su significado.

Lo que tiene que ocurrir, ocurre, uno no se le puede resistir, Cree en la fatalidad, Creo en lo que tiene que ocurrir.

… o venían conmigo por creer sólo en una palabra, o esa palabra precisaría de muchas otras para convencer, y entonces de poco valía.

… al separarme de mi marido, los motivos, de qué serviría ahora hablar de los motivos, a veces basta con uno solo, otras veces ni juntándolos todos.

… el hombre es la más adaptable de las criaturas, principalmente cuando va para mejor.

… las guerras son como las desgracias, nunca vienen solas, la primera experimenta, la segunda perfecciona.

… hay actitudes que sólo una mujer puede tomar, depende de la circunstancia y del momento, eso es, el momento, aquel exacto segundo colocado entre dos que provocarían el error y el desastre.

… las palabras nunca están a la altura de la grandeza del momento.

… sería muy interesante, aparte de educativo, ser por una vez acechadores de nosotros mismos, es probable que no nos gustara.

… mal va el amor si no se dice todo, lo peor es cuando el amor acaba, se arrepiente el confeso y no es raro que el confesor abuse de la confidencia.

… la armonía posible de las cosas depende de su equilibrio y del tiempo en que acontecen, ni demasiado pronto, ni demasiado tarde, por eso nos es tan difícil alcanzar la perfección.

… no hay nada como la luz del día para que las cosas cambien de figura.

… las personas saben todas mucho más de lo que creemos, la mayoría ni imaginan la ciencia que tienen, el mal está en querer pasar por lo que no son, pierden entonces saber y gracia,

… un día, cuando nada lo hace prever, el cuerpo dice, No, o el alma, o el espíritu, o la voluntad y ya nada se pone en marcha.

… mientras no llega tu última hora, todo puede ocurrir, no desesperes.

… los gobiernos sólo son capaces y eficaces en los momentos en que no haya razones fuertes que exijan todo de su eficacia y capacidad.

… los gobiernos de salvación nacional son también muy buenos, hasta podríamos decir que son los mejores que hay, lástima que las patrias sólo muy de tarde en tarde necesiten de ellos, por eso no tenemos, habitualmente, gobiernos que nacionalmente sepan gobernar.

Los países de Europa […] acogieron con simpatía el llamamiento y han preguntado ya con qué clase de ayuda queremos ser auxiliados, aunque, como de costumbre, todo dependa de que puedan nuestras necesidades ser satisfechas por sus disponibilidades excedentarias.

… bien sabemos que ni el mucho amor resiste intacto a su propia locura, qué hará si tiene que cargar con la ajena.

… los ojos ven lo que quieren, los ojos hacen la diversidad del mundo y fabrican maravillas, aunque sean de piedra,

… a las cosas les ocurre como a las personas, cuando no sirven se acaban, se acaban si dejan
de servir.

… y los amores nuevos, como no ignoran los observadores, es lo más fuerte que hay en el mundo, por eso no temen accidentes, siendo ellos mismos, los amores, como por excelencia son, la máxima representación del accidente, el relámpago súbito, la caída sonriente, el atropello ansioso.

Te bastarás a ti mismo mientras puedas aguantar, luego confíate a quien merezcas, y mejor si ése es alguien que también te merece.

Las energías vuelven siempre cuando la esperanza vuelve.

Quien se acuesta sin cenar, pasa una noche de rabiar.

… se limitó a preguntar, y quien crea que eso es lo más fácil está muy engañado, no tienen cuenta el número de respuestas que sólo están a la espera de las preguntas.

… a veces lo que le pierde a uno es hablar demasiado, de acuerdo, pero cuánto no se ha ganado por haber dicho sólo lo suficiente.

Son situaciones que dan risa cuando .las vemos desde fuera, pero se acaban las risas cuando nos imaginamos a nosotros mismos en el angustioso trance en que éstos se hallan.

… el hombre jamás llega a conocer todas las consecuencias de sus actos.

… las heridas del alma son profundas, o no serían del alma

Es en las preguntas que haces donde mientes, porque ya sabías por anticipado la respuesta

… qué sería de todos nosotros si no viniera la poesía a ayudarnos a comprender cuán poca claridad tienen las cosas que llamamos claras.

… hasta con exceso nos ha enseñado la experiencia cuán insuficientes son las palabras a medida que nos acercamos a la frontera de lo inefable, queremos decir amor y no tenemos lengua bastante, queremos decir quiero y decimos no puedo, queremos pronunciar la palabra final y nos damos cuenta de que ya habíamos vuelto al principio.

… la verdad está siempre a nuestra espera, hasta que un día no podemos ya huir de ella.

… la bondad de las personas no es mejor de lo que ellas son, también está sujeta a eclipses y contradicciones, raramente es constante.

… cuántas veces ocurre que nos mostramos como quien somos y no vale la pena, no había allí nadie para vernos.

… sufren con la inevitable brevedad de las vidas, acostarse tarde y levantarse temprano, salud no da, pero alarga el vivir.

Quien contó un cuento, si no cuenta otro quedará mal.

… para que las cosas existan son necesarias dos condiciones, que el hombre las vea y que les ponga nombre.

No te valores tanto, considerándote culpable de todo.

Si un día tienes un hijo, él morirá porque tú naciste, de ese crimen nadie te absolverá, las manos que hacen y tejen son las mismas que deshacen y destejen, de la certeza sale el error, el error produce la certeza, Flaco consuelo para un triste, No hay consuelo, amigo triste, el hombre es un animal inconsolable.

… la gasolina es un producto sensible, volátil, cuando hay crisis es el primero que da la alarma general

… es humana costumbre declarar lo que somos antes de decir a qué venimos.

Adónde vas, Voy a la fiesta, De dónde vienes, Vengo de la fiesta, hasta sin ayuda de signos de exclamación se ve en seguida la diferencia que hay entre la alegre expectativa de la primera respuesta y la desencantada fatiga de la segunda, sólo en la página en que quedan escritas parecen iguales.

… con la autoridad nunca se debe ser irónico, si no entienden la ironía, no vale la pena, y si la entienden, peor.

… es eso lo que los hombres necesitan, tiempo, y tiempo tienen, el resto no pasa de ilusión.

… el deber, cuando nos llama, es más fuerte.

… hasta las buenas cosas para unos tienen siempre sus peros para otros.

… es ése uno de los efectos del tiempo, borrar.

… hay ocasiones en que hasta a los bobos conviene oírlos con atención.

Todo esto sería absurdo si no estuviera ocurriendo.

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