Decida Bien.

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Marcos Witt.

Cinco son las sugernecias que Marcos Witt nos hace con el único fin de ayudarnos en ese dificil proceso y que forma parte de la vida misma: la toma de decisiones. Y lo preocupante no es la decisión en sí, sino sus consecuencias. Así que. finalmente esa es la sugerencia: Decida Bien! Calificación de 9.0
Decida bien

Decida bien

El poder de una decisión puede cambiar nuestra vida para siempre. Las estadísticas expresan que cada día tomamos más de 2, 500 decisiones. Algunas personas en posiciones importantes toman aún más decisiones que esas cada día.

Podemos controlar nuestras decisiones, pero no las consecuencias.

Es sorprendente la cantidad de personas que escogen maldición al tomar decisiones equivocadas. Nuestras decisiones también pueden llevarnos al punto tal de tener que escoger entre la muerte o la vida.

Una decisión tiene el poder de afectar multitudes. Tal vez la decisión que usted tome hoy puede afectar millones de personas.

Nunca podrá saber en el mismo instante cuál será la consecuencia de una decisión que tome el día de hoy ni cuántas personas estarán afectadas por ella. Es necesario aprender a discernir entre las decisiones sencillas y las trascendentales.

El perdón es una decisión. Quizá no sienta deseos de perdonar, pero hágalo por fe en el nombre de Jesús. Al tiempo, esa determinación le dará más gozo del que usted puede imaginarse. La falta de perdón es una cadena que lo mantiene atado a un sentimiento que seca su vida y no le permite prosperar. El perdón traerá libertad y sanidad a su alma.

La integridad no es un don sino una decisión. Muchas veces se confunde integridad con honestidad y puedo asegurarles que no es lo mismo. Una persona íntegra es aquella que toma buenas decisiones en todas las áreas de su vida, no simplemente la económica. Una vida íntegra es una vida sin reproches lo mire desde donde lo mire.

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” Efesios 2:10. Usted fue creado para buenas obras. No fue creado para caminar en el error. Usted es un campeón y fue programado para triunfar, no para fracasar. Usted es la cabeza, no la cola. Usted prestará a las naciones, y no pedirá prestado.

Posiblemente usted no haya sido tan malo como Saulo de Tarso, quizá nunca ha matado a alguien. Tal vez nunca ha respirado amenazas y muerte o nunca ha sido un hombre tan violento como lo fue él, pero nuestra condición de pecado es la misma que tuvo Saulo.

Es imposible conducir el automóvil de su vida mirando por el espejo retrovisor.

Nuestra vida debe ser victoriosa. No me refiero a una vida libre de problemas, sino a una vida llena de la presencia de Dios. siempre tendremos que batallar, pero El peleará por nosotros.

Cuando tomamamos malas decisiones y como resultado de ello dañamos personas, deberíamos buscar la manera de restituir esa consecuencia. Dios honrará esa acción.

No medite en los errores que cometió en el pasado.

El Señor perdona los pecados de su pasado. Perdónese usted. El Señor olvida sus pecados. Olvídelos usted. El Señor no le reprocha los errores. No se reproche usted. El Señor lo cubre con su sangre poderosa, no se destape usted. Nadie tiene derecho a destapar lo que ha sido cubierto con la sangre. El Señor no permite que nadie se acuerde de su pasado, no lo acepte usted. Si el diablo quiere recordarle su pasado, recuérdele su futuro.

Hoy usted es fruto de lo que decidió ayer. Mañana usted será fruto de lo que decida hoy.

Vez tras vez escucho a personas decir que quieren ganar al mundo para Cristo, pero no han ganado ni a su vecino. Empiece con metas pequeñas que lo llevarán a metas más grandes. Las victorias más grandes le darán victorias gigantescas.

Cuando tus amigos te están aconsejando en contra de Dios, es tiempo de cambiar de amigos.

Un minuto de enojo deprime el sistema inmunológico por seis horas. Pero un minuto de risa estimula el sistema inmunológico por veinticuatro horas.

“No os venguéis vosotor mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré dice el Señor” (Romanos 12:19). El Señor es quien se hará cargo de todo, no usted. No se preocuper por vengarse, El lo hará por usted. Deje que El se encargue, ya que puede hacerlo mucho mejor que usted.

Si tú peleas, Dios no puede pelear por ti. Si tu dejas de pelear, entonces Dios puede pelear por ti. Deja que Dios pelee tus batallas.

“La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa”. (Proverbios 19:11). Si alguien lo insulta, el Señor le dice que pase por alto la ofensa. si alguien aceptó la felicitación que le correspondía a usted en su trabajo, ¿Cuál es su actitud? Pase por alto esa ofensa y no permita que entre en su corazón, porque de esa manera estará lleno de honra.

Dios le da la oportunidad de tener honra simplemente por pasar por alto la ofensa.

El poder del perdón liberará su vida como ninguna otra cosa puede hacer.

“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”. Proverbios 23:7. Así como piensa en su corazón usted será. si usted piensa que no es nadie, lo será.

Su manera de pensar afectará su manera de hablar. Su manera de hablar afectará su manera de caminar. su manera de caminar afectará su estilo de vida.

Mil veces prefiero correr el riesgo de tomar una decisión a caer en el estancamiento que produce la indecisión.

Una de las características de un buen líder es la habilidad de analizar y procesar grandes cantidades de información de manera puntual, lo que resulta en decisiones acertadas y aceleradas. Sin embargo, requiere de una determinación de parte del líder el trabajar de esta manera. Como líderes no debemos pasar mucho tiempo preocupados de que si tomamos una buena decisión o no. Debemos actuar con rapidez, confiando en nuestra experiencia, conocimientos y, sobre todo, en la guía del Espíritu Santo para ayudarnos a ser puntuales y eficaces en cada decisión tomada.

Adoremos

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Marcos Witt.

Descripción de lo que Dios está buscando: verdaderos adoradores. ¿Cuál es la diferencia entre adoración y alabanza? ¿Por qué alabar? Nuevamente me encuentro con nuevas y buenas enseñanzas en cuanto a la alabanza se refiere. Altamente recomendable. Calificación de 9
Marcos Witt - Adoremos

Marcos Witt - Adoremos

También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrsoso. Porque habrá hombres… ingratos [...] (2 Timoteo 3.1,2)

El “dar un sacrificio” no debe implicar que es algo pesado, fastidioso o molesto el dar acciones de gracias sino que debe mostrarnos un poco sobre el estar en una actitud de agradecimiento contínuo.

Aprender de la Palabra que aun cuando suceden cosas tan dramáticas como lo que ha sucedido en esta historia, podemos dar un “sacrificio” (esfuerzo voluntario) de gracias a pesar de todo lo que sucede alrededor. De hecho, las circunstancias alrededor de Lázaro todas apuntaban a una derrota, un fracaso, pero el Señor sabe tomar esas cosas y hacerlas que resulten para bien si tan solo pudiésemos aprender eso. Si tan sólo pudiésemos CONFIAR en El y descansar en El sabiendo que El tiene todo bajo control.

Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto. Isaísa 51:3

Alabanza: la reacción festiva ante la llegada de nuestro Señor o de la nuestra ante El.

El Salmo 100 nos dice: “Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo”. Las palabras hebreas empleadas en este pasaje son: ruwa (donde dice “cantad alegres”) que significa “gritar, levantar un sonido fuerte, aclamar”, y renahnah (donde dice “regocijo”) que significa “grito de gozo, voz gozosa, cántico).

La alabanza debería ser más parecida a una fiesta que a un funeral.

Proverbios dice: “Sobre toda cosa guardad, guarda tu corazón porque de él mana la vida” (4.23). El Nuevo Diccionario Bíblico dice lo siguiente con respecto al corazón: “El carácter, la personalidad, la voluntad y la mente, son términos modernos que reflejan algo del significado del término -corazón- en su uso bíblibo”. Al hablar del corazón no se está haciendo referencia al órgano físico que bombea sangre a través del cuerpo, asino que así como el corazón físico es el centro de la existencia natural, también el corazón espiritual es el centro de la existencia espiritual.

El santuario es el lugar donde habita Dios. Hoy día, el Nuevo Testamento declara que Dios ya no habita en templos ni edificios hechos por hombres, sino en el corazón del hombre.

¿Qué es lo que usted piensa al quedarse solo? Cuando todos han regresado a su casa, y usted ya no se encuentra en el mundo protegido y cómodo de las cuatro paredes de su iglesia o congregación, ¿cuáles son las cosas que pasan por su mente cuando está a solas en su recámara, aun después de que toda su familia se ha acostado? Las respuestas a estas preguntas nos darán la pauta de cómo se encuentra en realidad nuestro corazón.

¿Cuáles son las cosas que nos motivan a estar en el ministerio?[...] ¿Estamos porque tenemos deseos de ser vistos? ¿Estamos porque tenemos una necesidad incorrecta de ejercer autoridad sobre otros? ¿Habrá en nuestro corazón la motivación de obtener ganancias monetarias al estar en el ministerio? ¿Habrá un espíritu de exhibicionismo, donde quisiéramos poner a la luz de todos nuestros grandes talentos y habilidades?

Cuando nos critican las personas que nos aman, hay que escucharlas, porque es probable que a través de ellas, vamos a toparnos con algo que teníamos oculto en nuestro corazón.

Si siente que no tiene aptitudes especiales para ser un “verdadero adorador”, entonces es un candidato excelente para ser usado por Dios.

Es increíble ver cómo el Señor, muchas veces, tiene que permitir que sucedan ciertas cosas en nuestras vidas para que reconozcamos que sin El, nada somos, y que nos hace mucha falta.

La humanidad es muy dada a lamentar su presente sin pensar que posiblemente lo que le sucede ahora tendrá un efecto muy positivo después.

Hay muchas personas que tienen en mayor concepto a su iglesia o grupo cristiano que al Señor, o que aman más al ministerio del Señor que al Señor del ministerio.

También en los que ponemos tanta importancia a nuestras relaciones familiares o de noviazgo que no podemos desarrollar nuestra relación con El como debiéramos.

No culpemos a Dios de algo que ha sido producto de nuestro propio hacer.

Dios no tan solo “ama” las puertas de Sion, sino que vive en Sión, la tomó como su habitación.

Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sión, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. Jeremías 31.12

Yo creo que tenemos un Dios más alegre que muchos de nosotros.

Siempre la bendición del Señor sobre su pueblo es para que ellos puedan bendecir a otros. Su bendición nunca es para tener grandes cantidades de dinero en el banco y para vivir vidas ostentosas ya que esto atrae más atención al hombre que a El. Su propósito en bendecirnos es para que por medio de nosotros El pueda bendecir a toda la tierra.

Pero tú eres Santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel (Salmo 22.3). ¡Ahí está! ¡Eso es Sión! Cada vez que usted y yo levantamos nuestras manos y nuestra voz para aclamar y bendecir el nombre de nuestro Señor, en ese estamos construyendo un Sion, donde El puede venir a morar.

Básicamente, esta es la diferencia entre la alabanza y la adoración. En la alabanza señalamos virtudes y reconocemos virtudes, pero en la adoración nos postramos para entregar nuestras vidas totalmente al gobierno de Señor de señores y Rey de reyes.

Para quienes no les gusta el ruido, les tengo varias recomendaciones: 1) No vayan a ir al cielo, por favor, porque allá se va a hacer un ruido tremendo. 2) Si insiste en ir al cielo, llévese unos tapones si es que no le gusta el ruido.

Muchos han pensado que el silencio es el sinónimo de espiritualidad, y que, por lo tanto, tratan de ser “espirituales” a través de guardar silencio.

La mayoría de los cantos que están siendo escritos tienen contenido, aparte de belleza musical.

Un canto nuevo puede elevar la alabanza y la adoración a nuevos niveles porque se canta teniendo que pensar la letra y no en “piloto automático”.

En los Salmos vemos que muchos de los cantos son cantados por el Señor hacia nosotros. Estos son cantos proféticos.

De todas ellas [las doctrinas], la única que va a durar por toda la eternidad es la alabanza y la adoración. Piense por un momento en todas las doctrinas que enseñamos. La salvación, ya no será necesaria en el cielo. La justificación, ya no será necesaria en el cielo. el bautismo, ya no será necesario en el cielo. El evangelismo, no lo necesitaremos más en el cielo. El diezmo, no será necesario ya más en el cielo. Sin restarle la importancia que cada una de estas doctrinas tiene para nuestras vidas, sólo le señalo que de todas ellas la que sí durará por toda la eternidad es la de la alabanza y la adoración.

Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Oseas 4.6

Que hacemos con estos musicos.

3 comentarios

Marcos Witt.

Muy buen libro que nuevamente abre las perspectivas hacia una nueva forma de alabar, revisando el actuar de los músicos dentro de la Iglesia, pero también la forma en que ésta debe responder ante el Ministerio Musical. Calificación de 10. Realmente me llegó.
Que hacemos con estos músicos.

Que hacemos con estos músicos.

Si alguien toca o canta bien, no importa que tenga mal carácter o un pésimo estilo de vida, porque en el momento en que abre la boca para cantar o toma su instrumento para tocarlo, todo está bien. Como que se nos olvida qué clase de persona es la que está ministrando porque en ese momento, nos hace sentir bien.

Por mucho tiempo la gente en la iglesia le ha perdonado muchas cosas al músico, simplemente porque «canta bonito» o «toca bonito». Mientras el músico siga teniendo esa clase de plataforma para cantar y tocar (porque es lo que realmente quiere), nunca tendrá la necesidad de confrontar sus malas actitudes. Mientras no se le quite esa plataforma de la que goza, no tiene por qué
encararse a su carácter descontrolado.

¿Por qué pensamos, sólo porque así lo hacen en Babilonia, que se debe hacer de la misma manera entre los hijos de Israel?

Se cree que el que inventó la música fue un hombre llamado «Jubal, Hijo de Lamec». Esto es en base al versículo que encontramos en Génesis 4.21 donde dice que era el «padre de todos los que tocan arpa y flauta». Sabemos que Dios es quien la inventó, pero este hombre fue el primero que se menciona como músico en la Biblia.

Como sacerdotes y salmistas del nuevo pacto, esta es también una de nuestras tareas, dirigir a la gente al reconocimiento de la grandeza de nuestro precioso Señor Jesús, por medio de su Espíritu Santo, para que en ese lugar de reconocimiento pleno de su presencia, Él nos pueda hablar, cambiar, redargüir, y moldear de acuerdo a su plan y propósito eterno.

No es razón suficiente el solo hecho de que alguien toque bien, para ponerlo en el ministerio de la música. Es importante que desarrolle el carácter de Cristo en todos los aspectos de su vida, antes de ejercer responsabilidades en este ministerio. No quiero decir que hay que esperar a que sea perfecto, porque si ese fuera el caso no habríamos NADIE en el ministerio: pero sí que sea una persona que muestre el fruto del Espíritu en su diario vivir, que esté comprometido con el Señor de tal manera que permita ser cambiado por la mano de Dios.

Nuestra apariencia es importante para los que nos encontrarnos en el ministerio. Debernos recordar que representarnos al Gran Rey de reyes. Cada vez que tenernos el privilegio de tornar nuestro instrumento o de abrir nuestra boca para cantar, enaltecer y bendecir al Señor, la ocasión privilegiada amerita una atención especial a nuestra apariencia física.

Debemos enseñar y preparar a nuestros hijos y a nuestras hijas, pero con el enfoque correcto del por qué de nuestros dones y talentos musicales. No son para nuestra gloria, sino para la del Señor. Así que, enséñeles el «Do, Re, Mi» de la música, JUNTO con la instrucción de cómo utilizarla para la exaltación del que merece toda la gloria, la honra y la alabanza.

En 1 Crónicas 6 vemos que pusieron en lugares clave a los principales, y hasta les dijeron del lado de quién tenían que estar parados (versículos 33, 39 y 44). No les dijeron que se pararan donde quisieran, sino que había orden, organización y estructura.

Casi todos los hombres que entienden su real posición en Cristo, entienden sin ningún problema la cadena de autoridad. Los hombres que han entendido que no hay autoridad sin estar bajo autoridad son aquellos que con facilidad, tranquilidad y confianza pueden delegar autoridad a otros, y estar seguros de que harán bien el trabajo delegado.

La razón por la que entra la rebelión en el corazón del hombre es por una falta de entendimiento sobre la autoridad que Dios ha delegado a personas en nuestras vidas. Cuando podamos aceptar su autoridad y someternos a ella, descansaremos tranquilos y funcionaremos correctamente dentro del Cuerpo. Por el otro lado, los que tienen autoridad en alguna área, no deben abusar de ella, como lo han hecho tantos, sino que con temor y temblor, administrar la autoridad que Dios nos ha dado para el beneficio de su Cuerpo y de su Reino.

Todo lo que hacemos, todo lo que tocamos (con nuestros instrumentos) todos nuestros cánticos deben ser alrededor de la presencia del Señor. Es importante para nosotros, recordar que cuando tocamos, no importa donde lo hagamos estamos tocando delante del trono del Señor, para,agradarlo a El, y para ofrecerle sacrificio de alabanza a El, y a nadie más. Toda nuestra actividad debe girar alrededor de su presencia.

La música es un ministerio y un servicio al Cuerpo de Cristo.

Si siempre estás preocupado por qué clase de testimonio vas a dar a la gente, es porque andas mal. Si siempre tienes que recordarte que eres cristiano, y que no puedes o no debes hacer esto o aquello, entonces no has establecido ciertas bases bíblicas en tu vida, y por eso te “preocupas” por tu testimonio. [...] «Tu testimonio debería ser tu vida normal, en el sentido de que simplemente ese “testimonio” es como vives todos los días. No tienes que estar preocupado por qué clase de testimonio darás, si siempre estás viviendo en rectitud delante del Señor. Al establecer ciertas bases sólidas en tu vida, de acuerdo a La Palabra del Señor, tu vida «normal» será una vida espiritual, y ese es tu «testimonio» delante de la gente».

No debemos usar el hecho de que es para la honra y gloria del Señor, como una excusa de no hacer bien las cosas. [...] «PRECISAMENTE porque es para la honra y la gloria del Señor, debemos hacerlo con toda excelencia».

En el Salmos 33.3 vemos un interesante pasaje que apoya lo que estamos diciendo, de que nuestra música y nuestro canto deben rendirse con excelencia. Dice el Salmo: Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien, tañendo con júbilo. Las dos palabras que saltan a la vista en esta lectura son «hacedlo bien». El Señor nos ordena que cuando cantemos y toquemos («tañed» significa «tocar»), lo tenemos que hacer bien. En el hebreo se emplea la palabra yatab, en este pasaje, y significa «hacer bien algo; hacer algo hermoso, agradable, y bien hecho; hacer algo de una manera completa, detallada y minuciosa».

“Y cada golpe de la vara justiciera que asiente Jehová sobre él [la palabra «él» refiriéndose al enemigo], será con panderos y con arpas; y en batalla tumultuosa peleará contra ellos” (Isaías 30.32). Cada vez que tomamos en nuestras manos nuestro instrumento para tocarlo en la presencia del Señor, hay un resultado poderoso en el reino de las tinieblas: ¡la vara justiciera de Jehová sobre el enemigo! Cada vez que tocamos los panderos o aplaudimos o levantamos nuestra voz para declarar la grandeza de nuestro Señor, ¡hay guerra! Es uno de los RESULTADOS de tocar y cantar para el Señor. No que la música o el canto lleve en sí algún poder mágico, sino porque al tocar, cantar y alabar al Señor lo estamos «levantando» (o sea, exaltando sobre todo, no «levantando» en el sentido de que Dios esté «caído»), y Salmos 68.1 enseña que el resultado directo de «levantar» a Dios es que sus enemigos huyen de su presencia. No aguantan el estar en cualquier lugar donde el Señor es exaltado, glorificado y alabado, entonces les queda sólo una opción: huir.

Cuando viajo a diferentes partes, y pregunto a los pastores y líderes con respecto al nivel de participación de los músicos en actividades como veladas de oración, ayuno y reuniones de intercesión, me entristece enterarme de que la participación por parte de los músicos y cantantes es muy baja. Debería ser totalmente lo opuesto. Los músicos de la Biblia casi siempre eran a los que mandaban adelante cuando salían a la guerra.

¿Qué clase de persona diría la gente que es usted, si lo tuvieran que medir por sus palabras? ¿Pesimista? ¿Negativa? ¿Deprimida? ¿Maldiciente? ¿Blasfema?

Tengamos cuidado con las bromas, los chascarrillos y los chistes que contamos entre nosotros. Después de que unas personas conviven mucho tiempo juntas, el nivel de confianza sube muchísimo, y hay ocasiones en que nuestras bromas no son edificantes, ni para nuestro hombre natural ni mucho menos para el espiritual.

Cuántas veces no le hemos dicho al Señor: «Por qué me querrás usar a mí, Señor, si ni reúno la mitad de las características que tienen otros. Usa a otro». Pero el Señor, con amor y paciencia, cada vez que le decimos eso nos recuerda que no es por nuestras propias fuerzas ni en nuestras propias habilidades para que ningún hombre se gloríe (Efesios 2:9), sino que es en su Espíritu que podemos salir confiados, para hacer la obra que nos ha llamado a hacer. Que nunca se nos olvide que El ha escogido a lo vil, lo menospreciado, lo débil y lo que no es para usarlo (1 Corintios 1.25-31).

Es interesante ver la cantidad de personas que no comprenden que la palabra «ministerio» significa «servidumbre», porque en lugar de ser siervos en el reino de Dios, vemos a muchos que están en el «ministerio» que son «señores». Piensan, equivocadamente que el estar en el ministerio les da ciertos derechos y privilegios que les permite ejercer alguna clase de «autoridad» sobre la grey, en lugar de tener el compromiso que tuvo Cristo de servir y dar su vida por las ovejas (Mateo 20.28).

Dios, al ordenar que los levitas vivieran lo más cerca posible a Su presencia, estaba liberándolos de otras tareas para que se enfocaran 100% en sus responsabilidades. Les eliminaba cualquier posibilidad de excusa de «llegar tarde» o «se me hizo tarde porque el tráfico estaba muy pesado esta mañana, porque como vivo al otro lado del campamento…», sino que al vivir pegadito al lugar de su presencia, los levitas se podían concentrar totalmente en sus tareas y en sus responsabilidades. ¡Nada de excusas! Su vida y toda su actividad giraba alrededor de la presencia de Dios.

Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores (l Timoteo 6.8-10).

La bendición y la prosperidad van directamente relacionadas con nuestra obediencia. Dios no puede bendecir a hijos desobedientes, y por eso es que me atrevo a decir que a muchos no nos ha bendecido. Nosotros somos los que tapamos la fuente de bendición al quitar nuestros ojos de quién es nuestro sustentador, y ponerlos en otras cosas.

«Porque el reino de Dios NO ES comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo» (Romanos 14.17, énfasis mío). Las reglas del reino tienen que ver con vivir confiados totalmente del Rey de reyes quien sabe cómo, cuándo, con cuánto y a través de quién suplirá TODAS nuestras necesidades conforme a sus enormes riquezas en Cristo Jesús (Filipenses 4.19).

Saber qué se puede comprar y qué no. Poder vivir totalmente dentro de su realidad económica. Si no hay para comprar algo simplemente no se compra porque está fuera de la realidad.

No importando cómo estén las economías de la tierra la del reino de los cielos se maneja de otra manera totalmente distinta, bajo otra serie de reglas (sembrar y cosechar, dar para recibir). Ninguna de las economías, por malas que esten, pueden detener el crecimiento del reino de los cielos, porque esta economía está dirigida por un banco eterno cuyo dueño es el que HIZO el oro y la plata. Confía en El y El hará (Salmo 37.5). El salmista David dijo en una ocasión: Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan (Salmo 37.25).

La manera de entrar a su presencia es con acción de gracias y con alabanza (Salmo 100.4). Este es el «protocolo» para ir delante de El. Por eso los músicos tenemos una responsabilidad muy grande al ofrecer los «sacrificios de alabanza», ya que por medio de la música hemos visto a muchas personas recibir gran bendición de ella al estar en la presencia del Señor.

El nos formó y nos hizo para tener comunión con nosotros. No puso la música en nuestras manos para que tuviéramos gloria alguna de ella, sino para que Él pudiera recibir gloria, que se pudiera deleitar por esos dones que El regaló. Sin embargo, muchos nos dedicamos tanto a desarrollar nuestros ministerios o nuestros dones que se nos olvida para qué fueron puestos en nuestras vidas. Démosles el uso correcto: que Él reciba honra, deleite y placer de lo que nos ha dado.

No hay privilegio sin responsabilidad.

Poner a un músico novato y recién convertido a Cristo sobre una plataforma, para asistir en los sacrificios de alabanza al Señor es un error que sólo traerá problemas al liderazgo y confusión al músico, porque no ha tenido la instrucción ni el tiempo necesarios para poder aprender lo que es ser un músico consagrado al servicio del Señor.

El solo hecho de que nuestra música lleve un gran contenido de la Palabra la hace poderosa.

Sólo dos usos [en la Biblia] para la música: 1) alabanza y adoración y 2) guerra.

El gozarnos en su presencia trae resultados favorables a nuestro ser (fortaleza, Nehemías 8.10; medicina, Proverbios 17.22; rostro hermoso, Proverbios 15.13 etc.)

Los de Israel eran famosos por su música, porque tenían algo que nadie tenía. Considere el Salmo 137, después de que los israelitas fueron llevados cautivos a Babilonia, los babilonios les pedían que cantaran sus cánticos (v. 3). Los israelitas no estaban «estudiando» la música de los babilonios para ver qué «aprendían», sino todo lo contrario: eran los babilonios los que querían escuchar las melodías de Israel, porque eran famosas en todo el mundo.

Permitamos que el Señor nos llene de la actitud y de la convicción de que precisamente porque nuestra música y nuestro canto es para Él, debemos hacerlo con toda excelencia y hermosura.

La filosofía del mundo para hacer las cosas es: a ver qué tan poco puedo hacer, en el menor tiempo posible y con la remuneración más alta posible. Estas son las reglas del mundo para hacer casi todo. Por eso existen los sindicatos, para defender los derechos del trabajador: que trabajen menos horas, que les den más vacaciones, que les den más prestaciones y que les paguen mejor. Así se maneja el sistema mundial.«Mas entre vosotros no será así».

Cuando en alguna reunión usted tiene que estar sentado mientras otro toca el mismo instrumento que usted, ¿puede estar a gusto? ¿O se la pasa «analizando» cada nota que está tocando el instrumento que a usted le «corresponde»? ¿Puede usted estar tranquilo alabando y adorando al Señor, sin importar qué tan bien, o mal está tocando aquella persona?

Creo que un músico no debe ejercer un ministerio hasta que haya aprendido a limpiar baños y a hacer cosas similares. Si un músico no sabe tomar con sus manos una escoba, un trapeador o artículos de limpieza, no debería tomar en sus manos un micrófono, un instrumento o la dirección de la reunión.

Usted se sorprendería de la cantidad de músicos que nos sentimos indefensos y desprotegidos. La mayoría hemos batallado con grandes complejos de inferioridad y menosprecio personal. Hay un sentimiento de inseguridad en 10 que hacemos, siempre buscando el reconocimiento y la aprobación de las personas que nos rodean.

Tampoco es justificable que ejerzamos autoridad sobre aquellos que no nos han dado ese lugar en sus vidas.

Aquel hombre o aquella mujer que tiene que reclamar su autoridad es porque ya la perdió.

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