El uso de la sabiduría antigua para ser un líder visionario.
Laurie Beth Jones.

Jesús CEO No soy asiduo a la lectura de emprendedores, CEO’s y demás pero cuando compré este libro me llamó bastante la atención el enfoque con el que se pretendía ver a Jesucristo: líder jefe de una empresa.
Me animé a volverlo a leer, ahora desde la perspectiva que tengo al estar en un nuevo
puesto y con nuevas responsabilidades. Seguro que me servirá como una buena guía.
Calificación de 9, sobre todo por el momento que estoy viviendo.

¿Qué sucedería si cada palabra que decimos cayera y nos envolviera como una prenda de vestir? ¿Qué tipo de vestido tendríamos?

Ed Koch, uno de los alcaldes mas reelegidos de la ciudad de Nueva York, solía salir a pasear por la ciudad y preguntarle a la gente que encontraba, “¿Estoy haciendo bien mi trabajo?” La gente lo adoraba por eso y muchos consideraron que su apertura con la gente era una de las claves de su popularidad.

Espere un momento y considere las cosas que Jesús no hizo. Estamos ante alguien que tiene un poder divino ilimitado. Literalmente pudo haber hecho todo. Sin embargo, no construyó ningún templo, ni ninguna sinagoga, no escribió ni distribuyó libros, ni siquiera sanó a toda la gente enferma del mundo, no recorrió todas las tumbas para levantar a los muertos, ni tampoco construyó centros comerciales. Su misión era muy específica.

El poder se asume, no se otorga.

Negocié con la vida por un centavo, sólo para aprender, desalentado, que cualquier salario que le hubiera pedido a la vida, la vida me lo hubiera dado.

Tener mucho puede llegar a ser una carga tan pesada, como tener muy poco.

Los profesionales se enfocan en el cumplimiento exitosos de su misión y resuelven lo más difícil, sin titubear.

Dado que los líderes atraen seguidores, también deben tener la capacidad de separarse de ellos en cualquier momento, para no convertirse en sus propios seguidores.

Jesús no se consideró un rey de mendigos.

Dios casi no se apoya en la gente cuya principal preocupación es “¿Qué pensarán los demás?” Los líderes deben estar dispuestos a sacrificar y a tomar riesgos sin importar afectar su imagen pública.

Qué difícil es darse cuenta si el obstáculo es Dios mismo que nos trata de enseñar otro camino, o si es sólo una prueba de valor. Si las fuerzas opuestas pasivas provocan que usted utilice la violencia para llegar a moverse, probablemente no está en el camino de Dios. Si hace todo lo posible por que algo suceda y no sucede, entonces un ángel debe estar en alguna parte del camino….

Muchas veces cuando uno se siente más alejado de la verdad, es cuando menos se está de ella. Y cuando usted piensa que está en la cima del mundo, puede que esté sentado al borde de un precipicio muy peligroso.

No podemos juzgar las cosas como buenas o malas, pues no tenemos acceso a toda la información.

La historia podía continuar con personas que juzgan los hechos como sucesos malos o buenos, cuando en realidad todos los sucesos están conectados y tienen un impacto entre si.

No existe el momento perfecto, sólo es una gran excusa y una explicación racional para no avanzar.

Una de las claves más importantes para que un equipo de trabajo tenga éxito, es llegar a un acuerdo.

Un líder debe estar tan comprometido con su proyecto, que debe estar dispuesto a llevarlo a cabo, con o sin la ayuda de los demás.

Las personas están tan ocupadas revisando qué clase de trabajo les corresponde, que no tienen tiempo para hacer el trabajo que necesitan hacer.

La tentación de tener todo hecho al instante y de que quede perfecto, lleva con frecuencia a la demora, a la inactividad o a la parálisis completa.

Hacer partícipes a nuestros colabordadores significa que debe haber unión en cuanto al propósito. Los líderes deben conocer y utilizar los recursos existentes para llevar a cabo algo; sus recursos deben estar de acuerdo con sus metas y en dirección a ellas. Asi todos participan para lograr un mismo objetivo.

Mientras ustedes discuten cómo se repartirán el pastel, la competencia se está llevando la cocina.

El no vino para darnos fórmulas. Vino para darnos una mentalidad que nos permitiera cambiar los casos. La palabra “arrepiéntete” significa rectificar el camino.

La gente pondría más empeño en su trabajo y dedicaría más tiempo a sus proyectos, si comprendieran la importancia general de su contribución individual.

¡Hombres, denle oportunidad a las mujeres! Contrátenlas, y serán más sabios. Mujeres, debemos exigir y adquirir poder. Después de todo ¿Qué tanto pueden avanzar los hombres sin nuestra ayuda? Sólo una generación.

Encubrir algunos aspectos de cierta situación implica “yo soy superior a ti”.

El hecho de que alguien crea en nosotros, puede ayudarnos a liberar nuestra grandeza.

Las empresas deberían recompensar a las personas por sus fracasos, puesto que estos significan riesgos; y el que no arriesga, no gana. Si sus empleados tienen miedo de cometer errores, tendrán miedo para casi cualquier cosa.

La gente está dispuesta a renunciar a algo, si está convencida de obtener otra cosa cuyo valor sea mayor… La gente renunciará a lo acostubrado, sólo cuando se dé cuenta de que existe algo mejor. Sólo es cuestión de reconocer y comunicar la diferencia entre “lo bueno” y “lo óptimo”.

Jesús advirtió que había una generación que invariablemente estaba en busca de señales, pero que no se daba cuenta de que la brisa también era una señal.

El dinero no es la razón principal por la que trabajamos, lo que realmente buscamos es la valoración y el respeto.

Los líderes son los responsables de comunicarles a sus colaboradores los beneficios del trabajo, y los colaboradores son los responsables de comunicarle con claridad su compromiso al líder.

El verdadero servicio consiste en facilitar las cosas.

Si los líderesa actúan con temor, no pueden delegar. Un líder que no delega, terminará con un grupo de personas que a todo dicen que sí, y tarde o temprano fracasarán