De Fernando Savater.

Novela de aventuras para niños y adolescentes, donde entre diferentes personajes históricos y de ficción, un grupo de adolescentes buscan rescatar a sus seres queridos de El Gran Laberinto. A fin de cuentas en algún momento todos tenemos nuestro laberinto y es necesario que alguien nos saque de el.

Recuerdo que la primera vez que lo ví, fué en Pipul y me llamó la atención porque en la sinopsis decía que estaban atrapados… en un estadio de futbol! Como ya había leído Etica para Amador del mismo autor, pos se me hizo que podía estar interesante. Hasta ahora lo pude conseguir.

Creo que está muy bien para iniciar a los niños el refinado gusto de la lectura. Espero que el Uzi lo lea.

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.

Dios vende todas las cosas valiosas al precio de la fatiga que cuesta conseguirlas.

Siempre hay una cosa que podemos hacer por los que amamos cuando el resto parece imposible y es seguir amándoles.

Lo importante no es aquello en que los hombres somos diferentes, sino lo que nos hace semejantes: nuestras necesidades y nuestro miedo, nuestra búsqueda de amistad.

Me he pasado la vida padeciendo a los que no ven más que diferencias que separan en lugar de razones para vivir juntos.

Ni las derrotas ni las desgracias bastan para cortarnos el apetito de vivir, de luchar. Sólo una cosa puede quitarnos las ganas de todo: la traición.

!El pueblo! Hace tiempo era una hermosa palabra, noble y solidaria. Pero después se ha convertido en la justificación de todos los atropellos y en la coartada de quienes quieren gobernar sin críticos ni rivales. Mira, al pueblo le pasa como a Dios: lo malo son quienes hablan en su nombre.

Si tú no quieres meterte en política, ya se encargará la política de meterse contigo. Un antiguo griego dijo que los humanos somos animales políticos, es decir, que vivimos en la «polis», en la Ciudad, con nuestros semejantes. Y no podemos desentendernos de la vida en común…

Por medio de la filosofía, de la aventura o del amor, lo importante es hacerse un alma. La vida tomada en serio consiste en buscar y fabricar nuestra alma, para desde ella aceptar el mundo en su complejidad ciega, tratar de mejorarlo si es posible y luego mirar a la muerte a los ojos, diciendo: «no te merezco».

No perdáis el tiempo en castigar, ni mucho menos en odiar… Los que no tienen miedo no deben odiar, ¿verdad? Si queréis vengaros, si queréis vengarme… sed felices. La mejor venganza contra nuestros enemigos es la felicidad.

[A los jóvenes] Como os falta experiencia para temer lo probable, aún sois capaces de creer en lo posible.