José Gil Olmos.

Muy buen recuento de lo que en nuestro país ha sucedido cuando los políticos buscan expander sus áreas de dominio más allá de lo evidente. Toda clase de “ayuda” siempre será bienvenida, si con ello se garantiza mayor poder, la eliminación de los enemigos y hasta el amor. El rito descrito de la maestra Gordillo, es espeluznante. Calificación de 9.
Los brujos del poder

Los brujos del poder

Pareciera que todo ejercicio de poder necesita estar acompañado de un juego de adivinación, una razón en mitad del déficit absoluto de razones. Algo que dé seguridad y confianza ante la incertidumbre de futuro.

A algunos de estos hombres, curtidos en el campo de batalla, los “espíritus” los hicieron cambiar de forma de vida e influyeron en su toma de decisiones que en más de un sentido afectaron al país en su momento y aun hasta nuestros días.

Las decisiones y las acciones más importantes de la corta vida de Madero, primero como hacendado, luego como candidato y más tarde como presidente de la República, estuvieron precedidas siempre por alguna comunicación espiritista. Así sucedió cuando dejó de beber alcohol y de fumero, cuando se hizo vegetariano y, más tarde, cuando estaba en la cúspide de su carrera como empresario, cuando estableció una cocina popular donde se le daba de comer gratis a los habitantes más necesitados de San Pedro de las Colonias. Lo mismo ocurrió cuando tomó la decisión de participar políticamente, primero en las elecciones de Coahuila en 1906, con la creación del Partido Demócrata, y luego en las presidenciales de 1909.

Madero demostró con hecho, hasta el último día de su existencia, que ésta fuer marcada por la influencia del espiritismo y de sus prácticas mediúmnicas, tanto en el ámbito de su vida privada como en el de su vida pública.

Cuando dió inicio la década de 1930, la guerra cristera llevaba dos años desolando México. Los milicianos de la Iglesia conocidos como “cristeros”, habían tomado las armas en protesta contra las leyes constitucionales -que prohibían la participación del clero en política, los privaba de su derecho a poseer biene raíces, desconocía sus derechos políticos e impedía el culto público allende los templos- y el número de muertos se contaba por miles, tanto entre los cristeros como entre los efectivos del Ejército mexicano. “Viva Cristo Rey” era la declaración de guerra que perseguía al general Calles por casi todo el país, u general que ante el público se presentaba como un enérgico anticlerical pero que en la intimidad era un hombre de profundo sentido espiritual y religioso.

En la minuta que se levantó, quedó constancia de que el Jefe Máximo de la Revolución entró en contacto directo con el espíritu de “el Maestro”, como llamaban a Enrique del Castillo, un médico que había muerto en el siglo XIX y que fungía como guía del círculo de espiritismo al que ese día asistió el general. tras esta primera experiencia, Calles se volvió un asistente asiduo a las sesiones organizadas por Rafael Álvarez y Álvarez, ex senador por Michoacán, quien fundó en 1939 el Círculo de Investigaciones Metafísicas de México, que cinco años después se transformaría en el Instituto Mexicano de Investigaciones Síquicas, A.C. (IMIS). Las actas de este instituto, que registran las sesiones espiritistas de 1940 a 1952, son fundamentalaes para observar cómo la doctrina filosófica que tanta influencia ejerció en Francisco I. Madero también influyó en los hombres que gobernaron el país cuando la Revolución se institucionalizó.

Volví a ver al general Calles en forma de fantasma, varios años después de su muerte, en las sesiones del Instituto Mexicano de Investigaciones Síquicas. dos veces se iluminó bastante para que yo pudiera reconocer la inconfundible fisonomía del caudillo: amplia la frente, los ojos pequeños,las cejas hirsutas, el bigote menudo, el mentón voluntarioso. Me saludó con una palmada en la espalda. También reconocí su voz: tenía la misma aspereza. antes de hablar tosía ligeramente, como acostumbraba hacerlo en vida.

Después se convirtió en una pequeña voluta de luz y se esfumó. Su familia siguió asistiendo a las sesiones espiritistas de la vieja casona de Tlalpan hasta que, a mediados de la década de 1950, el IMIS cerró sus puertas trasn no lograr el reconocimiento internacional como centro científico de estudios psíquicos y paranormales. En las páginas de nuestra historia, el general sonorense es presentado como el Caudillo, como el hombre que dió forma institucional a la revolución de 1910, como el persecutor de la Iglesia. sin embargo, Calles fue también uno de los principales impulsores del espiritismo.

Es en los momentos en que se presentan las crisis políticas, sociales y económicas, cuando la clase gobernante busca el consejo de brujos, videntes y hechiceros.

Cuando el país vuelve a sufrir por la pobreza, la corrupción política y policial y el agotamiento del modelo económico, los políticos se repliegan hacia ultratumba.

Con este presentimiento, la Paca inauguraba una de las historias más increíbles de la política nacional: una vidente, una bruja, como la catalogaron la mayoría de los implicados poco tiempo después, había sido la guía de la justicia mexicana para encontrar al responsable de uno de los asesinatos más escabrosos de la historia nacional reciente, un caso que sigue sin resolverse.

La historia churrigueresca de la osamenta enterrada en El Encanto le costó a la PGR más de 4 millones de pesos, los cuales fueron pagados por Lozano y Bezanilla a la Paca, así como a otros de sus cómplices, todos los cuales participaron en la trama de la siembra de restos humanos en el terreno propiedad de Raúl Salinas.

Conforme se daban los primeros informes de los peritos mexicanos y estadounidenses, se descubrió que los huesos no coincidían co nlos de Muñoz Rocha. Y tampoco coincidían entre sí.

Francisca Zetina siempre reconoció su complicidad con Raúl Salinas. Incluso antes de que se conociera su sentencia, en su declaració preparatosia del 18 de diciembre de 1996, dijo que fue por presiones del hermano mayor de la familia Salinas de Gortari como sembró el cadáver en El Encanto. El objetivo, aseguró, era desprestigiar a los funcionarios de la PGR.

Manuel Cavazos Lerma, hombre delgado y de baja estatura, con ojos pequeños y mirada aguda, nunca se separaba de su sombrero vaquero pues, según aseguran varios de sus ex colaboradores, debajo de éste traía una pequeña pirámide que le ayudaba a concentrar la energía positiva. También había instalado otra pirámide en la camioneta en la que circulaba por Ciudad Victoria y por las comunidades campesinas.

Como gobernador, Cavazos no desaprovechó la oportunidad de aplicar sus creencias esotéricas en las políticas públicas. El primer día de su gobierno, el 5 de febrero de 1993, firmó un convenio con la Universidad de Maharishi de América Latina, gracias al cual podría aplicar el curso “El despertar de las conciencias” en todas las cárceles del estado. [...] Una vez que fue aplicado a los reos los primeros meses de ese año, también se empleó en 320 funcionarios del gobierno estatal.

El gobernador explicó que uno de los objetivos era que las personas conocieran los cinco estados de la conciencia, y que alcanzaran una coherencia absoluta entre el cuerpo y la mente para contribuir así a la mejoría tanto de su salud física como de la sociedad. Lo que para muchos parecía una broma, una ocurrencia de un gobernador afín al esoterismo, en los hechos tomaba la forma de una política pública y de gobierno.

El líder de la sección 30 del SNTE, Guadalupe López Tijerina, manifestó que el costo del curso era absurdo pues significaba 50% del dinero que el gobierno estatal destinaba a la educación básica.

No era difícil verlo en sus giras por las rancherías más lejanas del estado, organizando largas filas de gente que acudía a las sesiones que él hacía y en las que prometía sanarlos de todos sus males con el poder de sus manos. El fanatismo de Manuel Cavazos Lerma rebasó los límites del Maharishi y llegó a tal grado que, segun versiones de políticos y periodistas de la entidad, pedía jóvenes vírgenes de entre 14 y 16 años para procrear hijos, reciclando así su fuente de energía. Esto último jamás fue denunciado, pues la mayoría de los padres de las jovencitas eran pobres y estaban de acuerdo en recibir ayuda económica a cambio de los “hijos” del señor gobernador.

Al no encontrar un escape político, la maestra Gordillo preparó con urgencia el que sería uno de los viajes más importantes de su vida, pues de éste dependería su futuro. Llamó a sus colaboradores más cercanos y les dijo que irían hasta un lugar lejano en África, donde buscarían una solución a la difícil situación en la que se encontraban. Trataría, aseguró, de ahuyentar las amenazas presidenciales.

Durante un año se contrató y consultó a una serie de médiums y cartomancistas, de gente que lee la mano y el aura, para que estudiaran fotos tomadas especialmente, bajo una cantidad de luz que permite que se vea el aura. además se investigaron hasta las cosas más íntimas del presidente Zedillo y se diagnóstico que tenía ciertos temores y debilidades, que dormía poco y que tenía miedo al fracaso; encontraron que el espíritu de un animal podía apoderarse del pensamiento y la conciencia de Ernesto Zedillo, el espíritu de un león.

Cuando llegamos había como diez personas sacrificando al león y vimos cómo el brujo clavó un cuchillo en el ojo del enorme animal [león]. En ese momento comenzaron a quitarle la piel entre todos, de una manera sorprendente, la pusieron sobre una piel de vaca y recolectaron la sangre. Inmediatamente después, metieron a la maestra en una choza de paja y barro. Sin quitarle ni la blusa ni los shorts, le empezaron a untar los testículos del animal, las vísceras y la sangre, le amarraron la piel de la fiera y con las pezuñas le dibujaron diversos signos, todo esto en medio de cánticos.

Lo que asombró más a los acompañantes de la maestra Gordillo fue que, varias horas después del ritual, recibieron una llamada en el teléfono satelital que habían rentado previamente. Era de la secretaría particula de la presidencia, quien dijo que el presidente Zedillo quería hablar con la maestra. Según ella misma nos contó después, el presidente le dijo: “¡Güerita hermosa! Necesito hablar contigo”, el hechizo de transmisión de poder del león empezaba a funcionar.

Cuando Elba Esther Gordillo pagó por el hechizo la cuantiosa suma de 45 mil dólares, la mofa del brujo no se hizo esperar, éste le dijo que el verdadero costo del trabajo sería uno de sus familiares. Poco tiempo después del viaje, uno de los hijos de su hija Maricruz Montelongo, Francisco Fujiwara Montelongo, falleció de manera trágica: mientras jugaba con otros niños en el elevador del departamento en el que vivía, se desnucó al ser aprisionado por las puertas eléctricas. Desde que ocurrió esta tragedia familiar, a los nietos se les alejó de Elba Esther, Francisco era el nieto más querido de Elba Esther Gordillo, su preferido.

El gobernador Francisco Barrio ya había participado en otras sesiones, una de las cuales había sido particularmente increíble, pues se había demostrado el apotegma de Kalimán. Para mostrar que controlaba su mente, el gobernador panista había caminado sobre brasas ardientes, sin que sus pies sufrieran ninguna quemadura.

Un ex colaborador de Marta Sahagún asegura que Gina Morris fue la principal asesora esotérica de la ex primera dama. Desde Guanajuato, época en la que se integró al equipo de la entonces vocera estatal, ella era la encargada de tarer a los brujos y brujas que le hacían los trabajos para acercarse más a Fox o para deshacerse de sus enemigos.

Fue entonces que el Padre Campos le pidió 20 mil pesos para traerle una pócima especial. Días después regresó con una botella de plástico y un líquido, pero le pidió a Marta que le diera muestras de su ssangre y algunos cabellos de sus partes íntimas para hacerlos polvo y agregárselos a la pócima. Cuando ya tenía todo se lo entregó y le pidió que le diera unas gotas diarias al presidente.

Las brujerías de Marta, que por un tiempo fueron un secreto, para entonces eran conocidas por el personal de la residencia presidencial y por el Estado Mayor Presidencial, que en varias ocasiones descubrió al “Padre Campos” vestido con una túnica blanca, haciendo sus ritos en los jardines presidenciales durante las noches. En una ocasión, asegura un ex-colaborador del gobierno foxista, se vió al “Padre Campos” vestido con una túnica blanca, como si fuera un obispo, caminando por la noche entre los jardines de Los Pinos. Llevaba dos cocos en las manos y rezaba oraciones repitiendo el nombre de “Gina”, que le había pedido que le ayudara a conseguir un novio, pues todos los anteriores la habían dejado. Se trataba de un ritual de santería conocido como “aprendizaje de los cocos”, mediante el cual se acerca a los espíritus y se les pide un deseo a los “orishas” o santos. Los rituales que Marta y Gina hacían en la residencia presidencial eran tan evidentes que un día los hijos de Vicente Fox escribieron una carta en la que le relataban a su padre todos los rituales y las brujerías que su enamorada estaba haciendo. Dicha carta nunca fue entregada porque algunos ex funcionarios de Los Pinos conocieron de su existencia y recomendaron a los infantes que se olvidaran del asunto: su padre, seguramente, no les iba a creer. Apoltronada en Los Pinos tras su matrimonio con Fox, Marta Sahagún saboreó las mieles del poder. Formó la famosa “pareja presidencial” y, a través de esta fórmula, influyó directamente en la toma de decisiones del gobierno.

Con Fox, la maestra [Gordillo] hizo uno de sus mejores trabajos, nadie puede negar cómo se veía el presidente antes y cómo se le veía después, tenía una mirada perdida y manifestaba una posición inferior y dependiente de Marta.

Una vez a cargo de la imagen publicitaria de Fox, la mano mágica de Pando se notó de inmediato y, mezclando los medios de comunicación masiva y las ideas inspiradas en los mayas galácticos, sus chamanes y los ángeles que habitan su casa, creó los mejores eslóganes de la campaña: “Ya ganamos”, “Fox contigo”, “Yo soy mexicano”, “¡Ya!” -inspirado en la “¡Ya basta!” zapatista-, y el más famoso de todos, el “Hoy, hoy, hoy”, impulsor del “voto del cambio” que quebrantó el poder presidencial del PRI.

El ejemplo más claro de las aplicación de estas prácticas se dio el 24 de junio de 2000, cuando en el Zócalo de la Ciudad de México, donde se han escrito las etapas más importantes de la historia del país desde hace casi cinco siglos, Vicente Fox cerró su exitosa campaña en la que se combinaron los aciertos de un equipo de politólogos estadounidenses especialistas en imagen y en “guerra sucia”, empresarios, Iglesia, televisoras y publicistas con la “magia” de Santiago Pando. A plena luz del día, en el momento mismo en que Fox lanzaba al aire sus últimas consignas, del otro lado de un zócalo a reventar, santiago Pando organizó dos ceremonias mayas para abrir dimensiones, atraer energías positivas y ahuyentar negativas.

Desde que se formó el equipo de campaña y durante los primeros años de gobierno, hubo un grupo vinculado a Marta, integrado por Santiago Pando, Antonio Calvo, Alex Slucki y Rebeca Moreno Barragán, quienes guiados por espíritus, chamanes, médiums, ángeles y brujos actuaron para que ella y vicente Fox encabezaran “el despertar de México” y la “revolución de las conciencias”. De estos cuatro personajes, colaboradores cercanos de la pareja presidencial, por lo menos Santiago Pando y Rebeca Moreno, también se desempeñaron como funcionarios del gobierno foxista. Cobraban un salario del erario por su trabajo. Por su parte, Alejandro Slucki y Antonio Calvo se desempeñaron como colaboradores externos. Cada uno a su manera, pero los cuatro incidieron en la toma de las decisiones públicas de los Fox.

Entre el primero de enero de 2002 y marzo de 2004, el trabajo de Rebeca en la oficina de Marta Sahagún se volvió institucional, es decir, entró en nómina. Ocupo el puesto de directora de Operaciones y Producción de Eventos de la oficina de la vocera presidencial. Después, a partir de abril de 2004 y hasta el cierre de la administración, se desempeñó como directora de Logística de la Oficina de Apoyo a la Esposa del C. Presidente. Rebeca siempre estuvo al lado de Marta. Lo mismo revisaba los discursos de su jefa que organizaba las porras en los acos en que aparecía la primera dama. Opinaba sobre todo, incluso en temas tan importantes como la integración de la Fundación Vamos México.

Otro nombre [miembro de El Yunque] es el de Carlos Abascal, quien se desempeñó como secretario del Trabajo y, al final de sexenio, como titular de la Secretaría de Gobernación, donde se hizo famosos pues a su llegada, en lugar de la tradicional imagen de Benito Juárez de las oficinas del Palacio de Covian, impuso un enorme crucifijo ante el que rezaba siempre que debía tomar una decisión de Estado.

Guillermo Velasco Barrera, al poner en contacto a la Unión de Padres de Familia con la fundación Vamos México, dio el perfil conservador a la Guía para Padres de Familia, que prenedía convertirse en el eje moral de la educación básica de millones de niños mexicanos. Vale la pena recordar, por ejemplo, la condena ética que se hacía en la Guía de la masturbación.

Hoy en día no resulta extraño enterarse de que un sector de la clase poderosa se haya hecho devoto de alguna de estas creencias o prácticas religiosas, ya no como un intento por ver el futuro o buscar claridad ante las opciones que se presentan en el ejercicio del poder público, sino como parte de su ambición por extender el poder a todos los rincones, controlando o incluso buscando anular a sus enemigos. Algunos de estos rituales están relacionados con la “santería”, el vudú y el culto a la Santa Muerte.

En 2001, durante el proceso electoral para gobernador en Michoacán, por las calles de Morelia se distribuyeron cientos de libelos en los que se afirmaba que el candidato [Lázaro Cárdena Battel] del Partido de la Revolución Democrática (PRD) practicaba la “brujería” y el “satanismo”, al igual que su esposa Mayra Coffany.

Hoy en día, los santeros que hay en México ya no son, en su mayoría, ciudadanos cubanos, cada vez hay más nacionales que ofrecen sus servicios a los políticos mexicanos, como sucedió con el ex alcalde de Cancún, Juan Ignacio García Zaldivea, quien, de acuerdo con una nota de Antonio Castillejo de la revista Proceso, tomó muchas de sus decisiones guiado por los orishas y por el palo mayombe.

Mientras las instituciones gubernamentales y la Iglesia cierran las puertas a la Santa Muerte, los fieles crecen y, como dice Homero Aridjis en su novela La Santa Muerte, el aumento de la feligresía evidencia la existencia de los dos Méxicos que concurren ante ella: “El de la gente que pide favores, o milagros para tener trabajo, salud o comida, y el de los hombres del poder económico, político o criminal, quienes curiosamente le solicitan venganzas o muertes”.

En un reportaje de Eugenia Jiménez publicado en la revista Milenio el 6 de agosto de 2007, se descubrieron las mentiras de Betito, quien aseguraba ser un elegido pues tebía estigmas en los brazos, mientras que en los rosarios que realizaba en su casa se saban los fenómenos de éxtasis, aromas perfumados, pétalos marcados y lluvias de escarcha. Durante dos años Betito fue famoso por sus supuestas visiones, en las que siempre estaba presente la Virgen María. en el norte del país, su fama era auspiciada, como hemos dicho, por los Legionarios de Cristo, quienes lo llevaban a sus sedes en Tijuana, Ensenada y Monerrey, donde daba mensajes a los alumnos. El mensaje que, según Betito, había recibido de la Virgen era que todos los sacerdotes eran sus hijos y que por eso se les debían perdonar sus errores, cualesquiera que éstos fueran. Nada más benéfico y providencial para los Legionarios que el mensaje divino transmitido por Betito; así, la congregación se quería lavar la cara. El mismo grupo que durante el foxismo recibió el apoyo incondicional y la asistencia de Marta Sahagún ;el grupo cuyo fundador, el padre Marcial Maciel, fue denunciado por abuso sexual a seminaristas, por lo que el Papa Benedicto XVI le retiró sus derechos religiosos, estaba seguro de haber encontrado la expiación.