Estudio.
| Magnífico estudio obtenido de MusicaCristianaTV que amplió mi visión de la alabanza. Algunas cosas ya las conocía, pero otras fueron totalmente nuevas y me explican ‘actitudes’ que no entendía y sin embargo respetaba. Ahora al encontrar la razón de ser, su base bíblica, su historia y sus orígenes puedo comprenderlas mejor. Un concepto ‘nuevo’ para mi y que a fuerza de ser sincero fue de gran impacto es el de el sacrificio de alabanza. Indispensable para quien guste de la alabanza. Calificación de 10. |
El ministerio sacerdotal de Cristo cumplió cada tipo implícito en el sacerdocio del Antiguo Testamento. El no abrogó la ley y los profetas, sino lo cumplió.El sacerdocio levítico y aarónico fue reemplazado por un sacerdocio nuevo. Bajo los términos del Nuevo Pacto, todo creyente es un sacerdote de Dios en este orden.
La palabra “sacerdote” significa “acercarse”.
El “sacrificio de alabanza” muestra que no siempre es fácil hacer esto. Tenemos que alabar al Señor en todo tiempo, y no sólo cuando es fácil hacerlo. Nuestro sacrificio de alabanza es el “fruto de nuestros labios” pronunciada audiblemente.
No son las imperfecciones físicas las que impiden que asumamos nuestro papel sacerdotal, sino las espirituales, de las que las primeras son un tipo.
A este ser, según el profeta Isaías, se le dio el nombre de “Lucero”; y también de “hijo de la mañana”.
Fueron los descendientes de Caín los que inventaron tanto los instrumentos musicales como los de guerra (Gn 4:21,22).
Las canciones de la Iglesia primitiva eran alabanzas para el Señor. Su objetivo principal al cantar era alabar engrandecer Su nombre. No cantaban para impresionar o entretener al público. Su manera de cantar no estaba centralizada en el hombre. Era dirigida a Dios sólo para complacerle.
!Qué maravilloso es tocar delante de Dios con toda clase de instrumentos, produciendo manifestaciones resonantes de loor a Su gran nombre!
La reverencia es honrar y estimar a alguien con propiedad. No se debería permitir jamás que la formas de alabanza degeneren en excesos irreverentes. Alabar a Dios NO es meramente una forma de gozarnos a sí mismos. La alabanza no es principalmente para el disfrute del hombre, aunque disfrutamos expresándola. Es y siempre deberá ser una expresión de reverencia hacia Dios.
“El hombre que alaba a Dios, de seguro que tiene Su poderío a su disposición. También disfrutará de Su gozo a plenitud a través de la alabanza, el cual será su fortaleza para vivir victoriosamente cada día (Neh 8:10).
La alabanza precede a la victoria.
El Kinnôr se traduce generalmente como “arpa”, o aunque también “cítara”, es el primer instrumento musical que se menciona en la Biblia (Gn 4:24), y es el único instrumento de cuerdas que se menciona en el pentateuco.
Los músicos deben llegar a tiempo de tener todo lo necesario preparado y no de prisa, para estar en reposo al entrar a la presencia de Dios.
Los instrumentos son para ministrar a Dios, no a los hermanos.
No se debe olvidar que de lo que se trata es de agradar a Dios y que cada reunión es SU reunión, dándole el derecho de escoger las “ofrendas” que quiera recibir.
La alabanza empieza a surgir en nuestros corazones solamente cuando tenemos un concepto correcto de Dios. El Espíritu Santo tiene que mostrarnos a Dios tal y como El es en realidad. La lectura de la Palabra de Dios es una cura maravillosa frente a los conceptos equivocados relacionados con Su Persona.
Siempre deberíamos buscar la manera de complacer a Dios en todas las cosas, y es nuestro deber alabarle si deseamos lograr tal cosa. Si a los hombres no les agrada esto, ese es su problema. Nunca permita que las opiniones de ellos le inhiban o estorben su deseo e intención de dar a Dios la alabanza que se le debe.
Fue la envidia profundamente arraigada en el corazón de Satanás hacia Dios lo que provocó su caída. En su arrogancia, se creyó mayor que Dios. Cada vez que escucha a los creyentes alabando Su nombre, se llena de gran ira y celos. Por consiguiente, el enemigo procura suprimir y desanimar toda alabanza dirigida a Dios.
un número determinado de cristianos reunidos en un mismo lugar, no son necesariamente Iglesia, aunque se denominen como tal, pues para que sean verdaderamente Iglesia de Dios, es necesario que este número de hermanos esté en un mismo espíritu, lo que quiere decir que el cuerpo necesita de una cabeza.
La alabanza es principalmente la expresión de admiración y aprobación. En su sentido más pleno, incluye también la expresión de la gratitud y de acción de gracias por los favores recibidos. Así que, la alabanza y la acción de gracias frecuentemente aparecen ligadas. Sin embargo, las formas más puras de alabanza no incluyen las gracias y la gratitud. Son esencialmente expresiones de admiración y adoración con la finalidad de alabar, sin que se tenga en cuenta los favores recibidos. Por lo tanto, alabar a Dios es primariamente ensalzar Su persona, carácter, atributos y perfección. Es el asunto de Su adoración, por quién es y por que lo es, más bien por que lo que haya hecho, lo cual haya resultado en nuestro beneficio. “Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza” (Sal 145:3). La alabanza es primeramente un conocimiento interior de lo que es digno. Después, es una expresión externa de esa apreciación interna. No se convierte en alabanza hasta que encuentra su expresión externa. Mientras permanece dentro del corazón y de la mente, es admiración. Cuando encuentra su expresión y se convierte en algo sonoro o visible, entonces es alabanza.
Hablamos con Dios de manera conversacional, diciéndole nuestra opinión sobre El y expresándole nuestro aprecio.
Levantar las manos es una señal universal de rendición o sumisión. Cuando las alzamos delante del Señor, estamos reconociendo que nos sometemos completamente a Su voluntad.
Cuando alguien hace algo que merece nuestra admiración y aprobación, queremos dejárselo saber; frecuentemente hacemos esto uniendo nuestras manos y aplaudiéndolo.
El hecho de que Satanás pueda falsificar algo no significa que tengamos que dejar de practicar lo genuino.
Los músicos que ofrecen alabanzas con sus instrumentos deberían intentar hacerlos excepcionalmente bien. Tienen que esforzarse por “tocar hábilmente” con sus instrumentos (Sal 33:3). Esto no significa necesariamente una habilidad en la precisión. No es el ofrecimiento de una habilidad humana de gran destreza. Se trata de una habilidad espiritual más bien que de un talento natural. La habilidad reside no sólo en tocar el instrumento, más también en la interpretación que agrada al Espíritu.
A veces cuando meditamos sobre la grandeza y la bondad de Dios, la única respuesta apropiada a Su bondad es derramar lágrimas de gratitud.
Sin embargo, llorar puede expresar a veces los deseos más profundos de nuestro ser en una forma que ninguna otra cosa podría hacerlo.
Nadie se atrevía presentarse ante el rey con un aspecto o apariencia triste; sin embargo, muchos cristianos se presentan delante del Rey de reyes con una disposición o aspecto quejumbroso. Hacer eso es un insulto al Creador. Es una indicación de que no estamos satisfechos con nuestra situación bajo Su gobierno. La manera apropiada de aparecer delante del Rey es mostrando regocijo – indicando así que estamos contentos con nuestra posición y agradecidos por el honor que se nos otorga de ser Sus siervos.
Regocijarse es una manera de expresar acción de gracias y alabanza. Cuando damos un regalo a alguien, su regocijo es mostrado por su placer y aprecio. Así también sucede cuando nos regocijamos delante de Dios, expresamos lo complacidos que estamos en Su servicio y el aprecio que sentimos por Su gracia. Es trágico que tantas iglesias tengan interiorizada la idea de que la reverencia es solemnidad, quietud y sobriedad. Parecen sentir que expresan el gozo y la alegría es el colmo de la irreverencia. Nada está más lejos de la verdad. Los cristianos deberían ser la gente más gozosa de la comunidad. Su regocijo debería ser obvio ante todos. La Iglesia, en sus reuniones colectivas, debería ser una celebración. Pues de esa manera atraería muchas personas, al reflejar fielmente la verdadera naturaleza de Dios. En vez de ello, muchas iglesias modernas lo que hacen es repelerlas con su frialdad y sequedad. Son solemnes y pesadas. La atmósfera es demasiado fría y formal. Las personas se comportan de una manera falsa, religiosa y antinatural. No debería ser así. Volvamos al espíritu de regocijarnos delante del Señor.
El sacrificio de alabanza es algo que ofrecemos a Dios cuando no nos sentimos con deseos de alabarle. Todo parece irnos mal. Nuestro mundo al parecer se está cayendo en pedazos. En esta circunstancias, alabamos a Dios, no por nuestras circunstancias, sino a pesar de ellas. Nuestra alabanza no asciende porque nos sentimos muy bien y queremos dar expresión a nuestros buenos sentimientos. En tal situación, comenzamos a alabar a Dios por fe. Le estamos alabando en obediencia por ser quien es y no particularmente por lo que ha hecho. Esta clase de alabanza no surge con facilidad. No es algo sencillo, más a gran precio. No obstante, produce un deleite especial en el corazón del Padre. Es por tal razón que El se complace tanto en el sacrificio de alabanza.
Cuando no se puede pensar en nada por lo que se desee alabar a Dios, pero le alaba a pesar de todo. Ese es el sacrificio de alabanza.
Ya era medianoche, tiempo en que el espíritu humano está en su estado más decaído; cuando sus espíritus estarían en la depresión y desesperación más intensas. Es probable que nunca se hubieran sentido con menos deseos de alabar al Señor como en esa ocasión. [Pablo y Silas]
Uno de los principales de interpretación bíblica es la “ley de la primera mención”, la cual establece que la primera mención en la bíblica de cualquier tema o asunto concede una indicación clara de su significado e importancia dondequiera que aparezca en la Biblia. Es la clave para la comprensión del contenido de esa palabra o tema a través de las Escrituras.
Un principio adicional de interpretación bíblica es la “ley de la mención repetida”. Este principio dice que el volumen de referencias y espacio dado a un tema particular indica su importancia.
No deberán haber cosas tales como los “preliminares” en un culto de adoración. Todo el servicio, desde el primer momento, debe ser dedicado para la honra y gloria de Dios. [...] La verdad es que lo que precede al sermón generalmente es mucho más importante, ya que el sermón es dirigido a la congregación, mientras que la adoración es dirigida directamente a Dios.
La manera en que muchos “cultos de adoración” son acelerados, es un insulto a la majestad de Dios. Tenemos que reconocer la importancia de la adoración como cuerpo y darle el tiempo necesario. El tiempo de adoración no debería ser desperdiciado en una charla innecesaria de parte del que dirige el servicio.
El coro debe enseñar y ministrar unción. El director no debe “arengar” al pueblo, pero si “guiar”.
Comience cada servicio con acción de gracias y alabanzas cantadas. Salmo 104:4: “Entrar por sus puertas con acción de gracias, en sus atrios con alabanzas, dadle gracias, bendecid su nombre”.
La mayoría de las veces un culto de adoración empieza con cánticos. Cantar himnos apropiados que alaben a Dios y hablen de Su grandeza, poder y esplendor, de seguro que contribuirá a que la congregación desprenda sus mentes de sí mismos y de sus problemas, a fin de concentrarlas en el Señor. Los cantos de alabanzas y acción de gracias son apropiadas e idóneos. Los cantos congregacionales son también una buena manera de atraer a la gente hacia la unidad en la adoración.
Nunca pierda de vista el objetivo y propósito del culto. La primera prioridad es alabar y glorificar al Señor. Segundo, edificar y ser de bendición a la congregación.
Tome tiempo para cantar, alabar y adorar. Esta es la función más importante de nuestro servicio.
Obviamente hay ciertas “mecánicas” para dirigir un culto de cánticos o de adoración, pero tiene que ejercer mucho cuidado a fin de no llegar a ser demasiado mecánico o formal. Tiene siempre que haber una libertad subyacente. Sea flexible. No insista en aferrarse al programa. Sea constantemente sensible a los impulsos del Espíritu y sígalos.
Procure permanecer oculto, a fin de que la congregación “…no vea al hombre, sino sólo a Jesús” (Mt 17:8).
Mostramos nuestra fe en Dios cuando adoramos, y nuestra presencia en un servicio puede ser un testimonio para otros. Sin embargo, ninguno de estos hechos es la razón principal por la que Dios nos ha ordenado adorar.
Dios se complace en la congregación que se reúne con regularidad para alabarle y adorarle.
La gloria de Su manera de obrar, aquí o en cualquier parte. no se debe al tamaño, la fama o al crecimiento ni a ninguna de las cosas que los hombres aprecian tanto.
HALAL. Traducción: Alabar, exaltar, celebrar, brillar o resplandecer, ensalzar. Significado: Ser claro (transparente) o brillar, loar, exaltar, obrar de una manera cuidadosa, celebrar clamorosamente o ruidosamente, estar alborotadamente loco, hacer un show o presentación.Raíz: “Helel” – la luz que emiten los cuerpos celestes.
YADAH. Traducción” Alabar, acción de gracias, agradecido, lanzar. Significado: Confesar, alabar, dar gracias, agradecer, usar las manos tirar o lanzar, reverenciar o adorar con las manos abiertas y xtendidas (como si las lanzara). Raíz (es): “Yada” – reconocer o confesar pecado, el carácter y las obras de Dios, o el carácter del hombre. Enfatiza el reconocimiento y declaración de un hecho
TOWDAH. Traducción: Alabar, dar gracias. Significado: Confesión, extender las manos en mulliría (levantar los brazos con las manos arqueadas), (implicación), (consecuencia) confesión, específicamente un coro de adoradores, (sacrificio de) alabanza, de agradecimiento. Raíz: “Towdah” frecuentemente acompañaba las acciones de gracias de Israel las cuales eran especialmente un tiempo de regocijo. Cantar era un medio común por el cual uno confesaba o declaraba la grandeza de Dios En situaciones dadas muchos hacían votos para sacrificar.
BARAK. Traducción: Bendecir (bendecido), arrodillarse, alabar, agradecer. Significado: arrodillarse, bendecir, alabar y saludar. Bendecir en el A.T. significa “investir con poder para el exito, prosperidad, fertilidad, longevidad o larga vida etc.”. Raíz: Esta es una palabra primitiva. Sus derivados significan rodilla, bendición y piscina o estanque.
SHABACH. Traducción: Alabar (ado), triunfo, gloria. Significado: Alabar, ensalzar (ensalzar con gozo), una mulliría en voz alta, un grito, proclamar en voz alta (con libertad, sin vergüenza alguna) la GLORIA, TRIUNFO, PODER, MISERICORDIA Y AMOR de Dios, dirigirse en un tono alto.
ZAMAR. Traducción: Alabar, cantar alabanzas, cantar, cantar salmos. Significado: Tocar con los dedos las partes de un instrumento musical, cantar con instrumentos, mas específicamente tocar (pulsar de las cuerdas) un instrumento de cuerdas, celebrar con cántico y música. Raíz: Este verbo es una palabra primitiva, es un sinónimo de “cantar, tocar un instrumento”. Para los hebreos era una forma de vida alzar sus voces en cántico y tocar instrumento como alabanza a su Dios. Esta palabra solamente es usada en poesía y casi exclusivamente en los salmos. Cantar no siempre se aplica cuando “zamar” ocurre.
TEHILLAH. Traducción: Alabar Significado: Elogio, loor, un himno, alabanza, alabar hechos notables. Como esta palabra sea usada en su contexto, da tremenda claridad a su significado. Es la cuarta palabra usada mas frecuentemente con relación a la alabanza en el A.T. (aparece 57 veces). Raíz: Este sustantivo viene de la palabra primitiva “halal”. Tehillah, sin embargo, da la idea de cantar “halal”.
Los Salmos son alabanzas espontáneas inspiradas por el Espíritu Santo, registrados permanentemente en el canon de las Sagradas Escrituras. Agrega “… los primeros cristianos cantaban esta alabanza “tehillah” cuando morían en las arenas llenas de leones. Muchos romanos se convertían al observar esto.”

muy bonita ensenanza!! ahora estoy entendiendo mas!!
Que bueno que te gustó evelyn, te recomiendo que los leas completo! saludos!
estan muy interesantes las ideas… he estado averiguando mucho sobre la musica que le agrada a Dios… trato de darme tiempo para ello, porque siempre hay responsabilidades q cumplir… en buena onda te recomiendo el libro de Marcos Witt llamado ¿Qué hacemos con estos músicos?… a mi me parecio super bueno por si te interesa aprender un poco más. No t arrepentiras de leerlo. Sigue adelante con DIos de la mano.:)
gracias Raquel por tus comentarios, tu tampoco te suelte de la mano de Dios… pásame el libro de Witt jijiji!
Interesante estudio. Gracias por compartirlo. Bendiciones
Gracias por tu comentario Gilo, espero que te sirva, bendiciones de lo alto también para ti….