Subcomandante Marcos.
| Colección de comunicados enviados por la Comandancia del EZLN, cuyo autor es sin duda el enigmático Subcomandante Marcos. En ellos y a través de sus personajes, Don Durito, El Viejo Antonio, los niños que rodean el campamento zapatista, etc. nos muestra la realidad de lo que se vive en Chiapas; las causas del levantamiento y lo que ello implicaba en la vida de ellos, somos informados de la presión que el gobierno a través de los militares, ejerce sobre los indígenas, en pocas palabras, nos mantiene al tanto de lo que sucede al interior del EZ. Y también sirve para recordar que el gobierno uncumplió los acuerdos de San Andrés. Una parte del éxito que a nivel mundial logró el alzamiento zapatista, se le debe a estos comunicados, que cualquier escritor de renombre no dudaría en firmar como suyos. Si algo tengo que reprocharle al Sup, es que creo que en algún momento, perdió la brújula. En fin, calificación de 10. |
 Desde las montañas del sureste mexicano. |
¿Habéis olvidado, bellaco pálido y narizón, lo que te he enseñado de las sagradas leyes de la andante caballería? Yo me ofendí por lo de bellaco y lo de pálido. Por lo de narizón no me ofendí porque a la nauraleza no se le guarda rencor.
En el neoliberalismo, mi escuálido escudero, la historia se convierte en estorbo por lo que representa de memoria, se promueven los posgrados en olvido y la minuciosa estadistica de las trivialidades del poder son objetos de estudio y de grandes y profundas disertaciones. El poder convierte a la historia en una historieta mal hecha, y sus científicos sociales construyen apologías ridículas con, eso sí, un andamiaje teórico tan complejo, que consiguen disfrazar la estupidez y el servilismo como inteligencia y objetividad. En la historieta del neoliberalismo, los poderosos son los héroes porque son los poderosos, y los villanos son los eliminables, los “expendables”, es decir, los negros, los amarillos, los chicanos, los latinos, los indígenas, las mujeres, los jóvenes, los presos, los homosexuales, las lesbianas, los marginados, los ancianos, y, muy especialmente, los rebeldes. En la historieta del Poder, el acontecer que vale es el que puede ser contabilizado en una hoja electrónica que contenga índices respetables de ganancia. Todo lo demás es completamente prescindible, sobre todo si ese todo afecta la ganancia.
… la sabiduría consiste en el arte de descubrir, por detrás del dolor, la esperanza.
El que mata a una persona es un homicida. El que mata a varios es un genocida. ¿Cómo se le llama al que mata una nación?
Yo me pongo severo, asumo la misa posición flexible del gobierno mexicano en cuanto a la política económica, es decir, me declaro dispuesto a discutir todo, pero advierto que no habrá ningún cambio.
Cuando no sepas qué es lo que sigue, ayuda mucho el mirar para atrás.
- Pero, ¿por qué dices que hicimos el camino? Lo hiciste tú, yo nomás caminé detrás tuyo -le dije un poco incómodo. -No pues – sigue sonriendo el viejo Antonio-. No lo hice yo solo. Tú también lo hiciste porque un tramo lo caminaste tú delante. -¡Ah! Pero ese camino no sirvió -lo interrumpo. -Si pues. Sirvió porque así supimos que no sirvió y entonces ya no lo volvemos a caminar o sea a hacer, porque nos llevó a donde no queremos y entonces podemos hacernos otro para que nos lleve -dice el Viejo Antonio. Yo lo quedo viendo un rato y le aventuro: -Entonces, ¿tú tampoco sabías si el camino que estabas haciendo nos iba a traer hasta acá? -No pues. Sólo caminando se llega. Trabajando pues, luchando. Es lo mismo.
También hay que argumentar que las pantuflas se pueden descalzar con toda facilidad, comodidad y rapidez. Los amantes y los niños me darán la razón, entre otras cosas, porque los únicos seres que pueden entender la profundidad de este mensaje son los niños y los amantes.
… detrás de nosotros estamos ustedes.
El gobierno tiene miedo, mucho miedo. Y el miedo es un escelente consejero para hacer estupideces que parezcan inteligentes, asi que no dude usted que la pesadilla se repita. Los pasos que seguirán son previsibles: primero provocar una crisis, luego las amenazas, después de una campaña de desprestigio en contra de los candidatos a la muerte; seguirá alguna justificación jurídica, después el golpe relámpago, y, por último, la campaña publicitaria que anuncie que los indígenas han sido liberados de los “perversos y blan cos transgresores que los obligaron a rebelarse cuando todo el mundo sabe que los indígenas de por sí son sumisos y agradecidos (con el gobierno, se entiende)”.
“Mira muchacho -me dijo- la vida de un hombre no es más que la búsqueda de una mujer. Fíjate que digo ‘una mujer’ y no ‘cualquier mujer’. y por ‘una mujer’, muchacho, me estoy refiriendo a una de “única”. El problema está en que el hombre siempre queda con la duda de si la mujer que encontró, si es que encuentra alguna, es esa ‘una mujer’ que estaba buscando. Yo ya estoy viejo y he descubierto una fórmula infalible para saber si la mujer que uno encontró es la ‘una mujer’ que estaba uno buscando…”. El viejo se detuvo a ver hacia todos lados, como temiendo que alguien más lo escuchara. Yo sentí que algo muy importante estaba a punto de serme revelado, así que puse cara de circunstancia y saqué discretamente un papelito y un lapicero para tomar nota, no fuera a ser que se me olvidara la fórmula (de por sí batallaba mucho con las matemáticas). El viejo carraspeó y, sin poner atención en mi papelito y mi lapicero, me confió: “Si tu le dices a tu mujer que te duele una muela y ella, en lugar de mandarte al dentista o darte un analgésico, te abraza y deja que recuestes la mejilla en sus pechos, entonces, muchacho, esa mujer es la ‘una mujer’ que andabas buscando…”
Porque es de todos conocido que arrancar una sonrisa o una lágrima de una muchacha que está demasiado lejos, es una forma de que no siga estando demasiado lejos.
El detalle al que me refiero era tan grande que, por lo mismo, no podía ser advertido a simple vista.
… en las calles, el ejército y la policía gobiernan con la ley del pistolero: el más rápido para desenfundar sobrevive y tiene la razón; el más lento no tiene ya derecho de réplica.
La policía porta corrupción y complicidad criminal, el ejército suma intolerancia y prepotencia.
Cualquier señalamiento sobre la falta de democracia en la vida política de México es reiteración de una vocación pesimista.
Esta es la Sierra Sur de Oaxaca, en esta región miles de indígenas emigran a E.U. en busca de trabajo y de destino. Con ellos van sus dos fuerzas principales: su fuerza de trabajo y su historia. La tierra no la pueden llevar, pero cargan consigo su sangre que, saben los que saben, es otra forma de llamar a la tierra.
En estas tierra -dice Adelfo- más que la vida, lo que es delito es la inteligencia.
Del narcotráfico, el sistema político mexicano no sólo recibe recursos. También, y sobre todo, adquiere formas de hacer política, métodos de “liminar al adversario o al incómodo”. Así, crimen y corrupción se convierten en eslabón vital entre gobierno y narcotráfico. La administración de justicia pasa, de ser una caricatura, a convertirse en una red protectora. No sólo para esconder a quienes habitan este maridaje criminal, también para proteger la caída de quienes resbalen.
Dirigentes indígenas, especialistas, organizaciones sociales, no gubernamentales, y los zapatistas, logran construir (a pesar del gobierno Federal y sus asesores) una propuesta incluyente y respetuosa para redefinir la relación entre los indígenas y la Nación. El acuerdo se firma por representantes del gobierno federal y del EZLN el 16 de febrero de 1996. El verdadero interés de los delegados gubernamentales se revela el mismo día de la firma: la foto ansiada por el Poder y negada por los rebeldes. La firma como espectáculo y no como compromiso. Once meses después, el acuerdo no sólo no se cumple, sino que pretende ser desconocido por el gobierno. En diciembre de 1996, la Comisión de Concordia y Pacificación elabora una Propuesta de Reforma Constitucional que cumpla con lo acordado en San Andrés 10 meses antes. “No se renegocia lo ya acordado”, dicen los legisladores, y la Cocopa advierte al gobierno Federal y al EZLN que sólo acepta un “no” o un “sí” a su documento. El EZLN responde “sí”. Unas horas después la Secretaría de Gobernación hace lo mismo, pero se desdice más tarde. El señor Zedillo pide tiempo para dar su respuesta y el 19 de ese último mes de 1996 envía un documento que no solo responde “no” a la iniciativa de la Cocopa, sino que además propone dar marcha atrás a lo firmado por sus representantes en el diálogo de San Andrés. Los rebeldes zapatistas hacen lo lógico en personas dignas, es decri, mantienen su palabra y su compromiso: el 11 de enero de 1997, el EZLN responde “NO” al incumplimiento gubernamental y ratifica su decisión de aceptar la iniciativa de los legisladores de la Cocopa.
Tened en cuenta, obreros, que sois los únicos productores de la riqueza. Casas, palacios, ferrocarriles, barcos, fábricas, campos cultivados, todo, absolutamente todo está hecho por vuestras manos creadoras y, sin embargo, de todo carecéis. Tejéis la telas, y andáis casi desnudos; cosecháis el grano, y apenas tenéis un miserable mendrugo que llevar a la familia; edificáis casas y palacios, y habitáis covachas y desvanes; los metales que arrancáis de la tierra sólo sirven para hacer más poderosos a vuestros amos, y, por lo mismo, más pesada y dura es vuestra cadena. Mientras más producís, más pobres sois y menos libres, por la sencilla razón de que hacéis a vuestros señores más ricos y más libres, porque la libertad política sólo aprovecha a los ricos. [Ricardo Flores Magón].
De la misma forma que la revolución industrial había permitido el remplazo del músculo por la máquina, la actual revolución informática apunta al remplazo del cerebro (al menos de un número cada vez más importante de sus funciones) por la computadora.
Pero una nueva “maravilla” bélica será descubierta a la par del nacimiento de la IV Guerra Mundial: la bomba financiera. Porque la nueva bomba neoliberal, a diferencia de su antecesora atómica en Hiroshima y Nagasaki, no sólo destruye la polis (la Nación en este caso) e impone la muerte, el terror y la miseria a quienes la habitan; o, a diferencia de la bomba de neutrones, no solo destruye “selectivamente”. La neoliberal, además, reorganiza y ordena lo que ataca y lo rehace como una pieza dentro del rompecabezas de la globalización económica. Después de su efecto destructor, el resultado no es un montón de ruinas humeantes, o decenas de miles de vidas inertes, sino una barriada que se suma a alguna de las megápolis comerciales del nuevo hipermercado mundial y una fuerza de trabajo reacomodada en el nuevo mercado de trabajo mundial.
Durante el periodo de la llamada “Guerra Fría”, el crimen organizado fue adquiriendo una imagen más respetable y no sólo empezó a funcionar como cualquier empresa moderna, también fue penetrando profundamente en los sistemas políticos y económicos de los Estados nacionales. Con el inicio de la IV Guerra Mundia, la implantación del nuevo orden mundial, y su consiguiente apertura de mercados, privatizaciones, la desregulación del comercio y las finanzas internacionales, el crimen organizado “globalizó” sus actividades.
El crimen organizado invierte en negocios legítimos no solo para “blanquear” el dinero sucio, también ara hacerse de capital para sus actividades ilegales. Las empresas preferidas para esto son las inmobiliarias de lujo, la industria del ocio, los medios de comunicación, la industria, la agricultura, los servicios públicos y… ¡la banca! ¿Alí Babá y los 40 banqueros? No, algo peor. El dinero sucio del crimen organizado es utilizados por los bancos comerciales para sus actividades: préstamos, inversiones en los mercados financieros, compra de bonos de deuda externa, compra y venta de oro y divisas. “En muchos países, las organizaciones criminales se han convertido en los acreedores del Estado y ejercen, por su acción sobre los mercados, una influencia sobre la política macroeconómica de los gobiernos. Sobre las bolsas de valores, ellas invierten igualmente en los mercados especulativos de productos derivados y de materias primas.
En el cabaret de la globalización, tenemos el show del Estado dobre un table dance que se despoja de todo hasta quedar con su prenda mínima indispensable: la fuerza represiva.
Si no úedes tener la razón y la fuerza, escoge siempre la razón y deja que el enemigo tenga la fuerza. En muchos combates puede la fuerza obtener la victoria, pero en la lucha toda sólo la razón vence. El poderoso nunca podrá sacar razón de su fuerza, pero nosotros siempre podremos obtener fuerza de la razón.
… el dolor, si se duele juntos, es alivio y sombra que se alegra.
El número 1 tiene fama de ser el más fugaz de los números. Y tal vez tengan razón, basta que uno tenga uno para que quiera dos.
Los 41 detenidos son piezas menores de la complicada y sangrienta máquina de guerra contra los pueblos indios de México. Y la eliminación de piezas menores no afecta el funcionamiento de la maquinaria, simplemente se reemplazan.
Por esos días y como parte de la “aplicación” de la Ley Federal de Explosivos y Armas de Fuego, miembros del Ejército Federal detuvieron a unos catequistas por encontrarles, como prueba de su participación “con los rebeldes”, El Evangelio según San Marcos.
La Política, como desde su inicio en la historia de la humanidad es sobre todo el ejercicio de la violencia organizada.
El miedo neoliberal a la Historia no es tanto a su existencia (al fin y al cabo los pobres también existen y pueden ser ignorados), sino a que se conozca, a que se aprenda de ella.
Lo único que se puede ser es ser bien lo que uno es.
Con una jícara hicieron los más primeros dioses la medida para repartir la memoria y fueron pasando todos los hombres y mujeres a recibir su medida de memoria. Pero resulta que unos hombres y mujeres eran más grandes que otros y entonces la medida de memoria no se veía igual en todos. Los más pequeños la miraban más plena y en los más grandes se opacaba. Por eso dicen que dicen que la memoria es más grande y fuerte en los pequeños y es más difícil de encontrar en los poderosos. Por eso dicen también que los hombres y mujeres se van haciendo cada vez más pequeños cuando envejecen. Dicen que es para que más brille la memoria. Dicen que ese es el trabajo de los más viejos: hacer grande la memoria. Y dicen también que la dignidad no es más que la memoria que vive. Dicen.
La memoria es la raíz de la sabiduría.
Cada mañana cuando nos despertamos podemos preguntarnos qué nuevo horror nos habrá deparado, no el mundo, que ése, pobre de él, es sólo víctima paciente, sino nuestros semejantes, los hombres. Y cada día nuestro temor se ve cumplido, porque el ser humano que inventó las leyes para organizarse la vida, inventó también, en el mismo momento o incluso santes, la perversidad para utilizar esas leyes en beneficio propio y sobre todo, en contra del otro. El hombre, mi semejante, nuestro semejante, patentó la crueldad como fórmula de uso exclusivo en el planeta y desde la perversión de la crueldad ha organizado una filosofía, un pensamiento, una ideología, en definitiva, un sistema de dominio y de control que ha abocado al mundo a esta situación enferma en que hoy se encuentra.