Ahora que recién bajé un compilado con 100 canciones de Piporro, cuando descomprimí el archivo, las primeras 15 son las mismas que mi mamá tenía en un kct. El recuerdo viene a cuenta por que justo ese kct me recetaba todas las madrugadas cuando estuve convaleciendo del primer transplante de córnea. No sé por qué, pero me despertaba como a las 4 de la mañana y no me podía dormir. Acto seguido, ponía el entonces ‘walkman’ Broksonik con sus bocinas incluídas y a darle con el Piporro; y después, el Unplugged de Bob Dylan.
Los diálogos de Piporro en cada canción son sublimes; Desolation Row y With God in our side de Dylan excelsas. Así fue como dos monstruos de la música me ayudaron a salir del difícil trance.

Piporro

Piporro

Bob Dylan

Bob Dylan