Junio 2008


Germán Dehesa.

En la portada aparecen los prisidentes (Zedillo, Salinitas, Echeverría, López Portillo, De la Madrid) y Fox y eso me hizo pensar originalmente en un ensayo o algo así, sin embargo, fiel a los ‘libros’ que saca Dehesa, se trata de un colección de columnas periodísticas comprendidas de marzo de 1997 a junio de 2002. Esto no demerita la obra. La crítica se basa, obviamente por las fechas, en Salinas, Zedillo y Fox. Describe su perspectiva de la salida del priísmo y la llegada de Fox. La incontenible felicidad y visos de una mejor situación para el país que esto significaba.
Sin embargo al igual que muchos (entre ellos yo) la desilusión fue de enormes proporciones. Comparto lo escrito por Germán. Calificación de 9.
Los Prisidentes

Dice Paul Claudel que el orden es el deber de la razón, pero el desorden es el lujo de la imaginación.

Dice Proust que pensar y sentir son tareas tan dolorosas, que los hombres sólo nos damos plenamente a ellas en periodos de profunda angustia.

Con una seriedad digna de algún comentarista del arte asirio, H. Roque nos explicó que el enérgico movimiento de sus dos brazos fue de abajo hacia arriba, porque si hubiera sido de arriba hacia abajo eso sí hubiera constituído una verdadera peladez; el problema fue que los fotógrafos los captaron en el momento de arranque y ahí comenzaron las malas interpretaciones. [...] Y Roque seguía explicando que no se trataba de una seña soez, sino de un desahogo. Esta me parece una falsa oposición. A mí me consta que, en la vida de todo hombre, siempre llega el momento en el que el mejor desahogo es una seña soez. [...] Confesó que la verdad, la verdad, para esto del IVA sí consultaron con el presidente, pero de un modo muy respetuoso (¡ah, bueno!) y que, volviendo a lo de la seña (se ve que lo trae obsesionado), debe ser intrerpretada no como algo procaz sino como un desahogo. De nuevo una falsa oposición. Los hombres de mundo sabemos que siempre llega el momento en el que no hay mejor desahogo que hacer algo procaz.

Caín, que es labrador, mata a su hermano Abel, que es pastor. El motivo de este crimen es misterioso (como el de todo crimen) aunque se enmascara de envidia y mezquindad (pero no todos los envidiosos ni todos los mezquinos disponen de la vida de su hermano y, si lo hacen, es en un incruento acto simbólico que, puestros a especular, podría consistir, por ejemplo, en mirar para otra parte cuando cometen uno o muchos delitos y en librar luego al consanguíneo a su propia suerte). Derramada la sangre, Caín trata de huir de la mírada de Yavé. Imposible. La mirada y la voz del Todopoderoso lo alcanzan y, no sin una pizca de sorna, Yavé le pregunta a Caín por su hermano. Es aquí donde entra la infantil, la extraña, la ingenuamente tramposa, la humana respuesta: ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano?

… no hay nada más estúpido que morirse discutiendo con un imbécil.

Durante la colonia, nos adelantamos a Oscar Wilde y aprendimos la indeleble lección de que la única maner digna de vivir es vivir por encima de nuestras posibilidades.

… estamos en un país libre y cada quien puede opinar lo que quiera; me dirijo exclusivamente a mi familia y les quiero decir que están diciendo puras locuras; no me opongo a que mi esposa o mis hijos tengan opiniones políticas, pero me permito informarles que en esta casa todos vamos a votar por el PRI; les recuerdo también que todo lo que tienen, desde los cubiertos hasta su casa y educación, se la deben a mi magnífica relación con el PRI; entonces opinen en las reuniones lo que quieran, pero a la hora de votar, hay que hacerlo por el PRI: con la comida no se juega. El bohemio calló y yo también caí en la cuenta de por qué el PRI, nutricio y providente, sigue obteniendo votos y obteniendo frutos.

Piensa un número. ¿Ya? ¿Cuál fué? ¿El 163? Muy bien, añádele ahora nueve ceros. ¿Ya? Bueno, ahora a esa cifra ponle el signo de pesos y no le restes nada; más bien súmale lo que tu capacidad de imaginación pueda adjudicarle al sistema de complicidades y de impunidades priístas (desvanecimiento de pruebas, se le dice técnicamente). ¿Ya hiciste toda la operación? Perfecto. Trata ahora de convertir esa cantidad bestial en despensas, en escuelas, en clínicas, en creación de fuentes de trabajo, en instituciones de educación superior, en carreteras, en puertos, en intereses generados, en lo que quieras. No te va a ser fácil; pero además es una tarea inútil: ese dinero ya no existe. Bueno, sí existe, pero no está a la disposición de la sociedad mexicana, pues ha pasado a ser propiedad de unos cuantos mexicanos pri-vilegiados que lo robaron con perfecto cinismo y ante nuestras perplejas y pasivas narices. Tras dos años de investigaciones (consúltese con el senador Aguilar Zinser cuántas trabas, cuántos obstáculos, cuántas amenazas y pistas falsas se presentaron en el camino de las tales investigaciones) la comisión de investigación -creada contra toda la voluntad del PRI- ha llegado a la conclusión de que, más o menos, el daño (el robo) en perjuicio de Conasupo (es decir, tuyo y mío) asciende a la cósmica cantidad que establecimos arriba.

… voy a recordar tres acontecimientos que ocurrieron en ese año todavía vivo de 1988. La declinación generosa e inteligente de Heberto Castillo (cuyo liderazgo moral ahora nos haría tanta falta) en favor de Cuauhtémoc Cárdenas, cuya campaña, a partir de ese momento comenzó a ser vista con cierta preocupación por el PRI que, ¿loado sea alá!, ni la oía ni la veía. La inolvidable y multitudinaria reunión en CU que representó el gran despliegue del cardenismo y, para muchos de nosotros, un crepuscular aviso de que el 68 no había sido en vano. El día de la votación, De la Vega Domínguez, en franco plan descontonero y madrugador, apareció en la tele y anunció el triunfo “claro e inobjetable” de Salinas, para que, minutos después, Bartlett lo desmintiera y nos anunciara, cual cajera de banco, al prodigiosa e inolvidable caída del sistema.

… hay dos consejos que a mí me han sido de enorme utilidad y en mucho me han ayudado a acercarme a la tercera edad. El primero me lo proporcionó mi venerable cardiólogo, que a la letra dijo: todo está bien, Germán, pero cuídate mucho y no te vayas a morir discutiendo con un imbécil.[...] El segundo es un corolario a las leyes de Murphy: “Nunca discutas con un imbécil; es posible que la gente no perciba la diferencia”.

[Con respecto al gabinetazo] Cada quien pensará que podría haber sido mejor o peor. Lo real es que, como dicen en nuestro campo: con estos bueyes hay que arar. Los labradores somos nosotros.

… yo, tú, nosotros estamos paladeando el grato sabor del último día del PRI. En todo nos fijamos, porque esto habrá que contárselo a nuestros nietos. NOs tocó estar, asistir, participar en una epifanía civil: la aparición del ciudadano. es posible que cuando tú leas esto, el cambio de poderes ya se haya consumado. Es posible que seas tan joven como para no entender la magnitud y la trascendencia de los que hemos logrado los ciudadanos.

Fox pidió para todos nosotros la bendición de Dios. La recibo, la agradezco y le recuerdo al presidente el lema de Montaigne: “Cuídame, Dios, de mí”. Hay algo peor que la acartonada solemnidad: la falsa naturalidad.

Si me hubieran dicho: tú votaste fervorosamente para constituir el primer gobierno de elección popular en la ciudad de México, aunque te advertimos que no tan sólo no iba a haber cambios sustanciales, sino que, a mitad del camino, aquel por el que votaste te iba a dejar agarrado de la brocha después de haber “gobernado” con más pena que gloria, para luego cederle el puesto a una recia mujer que no alcanzó a ser tan recia como para frenar la corrupción y la inseguridad y el desmantelamiento de la vida académica de la UNAM y el desamparo. Si me hubieran dicho esto, quizás habría cambiado mi voto, o, por lo menos, habría mitigado mi esperanza y mi voluntad optimista.

De salida y ya subiendo “la rampita” me encuentro con un niño de la edad del Bucles que sube apoyándose con dos muletas. ¿Te ayudo, manito?, le pregunto. ¿A qué?, me responde con mirada dulce y firme. Silencio. Subimos juntos.

Es de Tzvetan Todorov y dice así: “Estar en posición de saber y evitar saber te hacen directamente responsable de las consecuencias”.

El historiador ritual mexicano enseña que un tenochca de buena cuna dedica los lunes a la vida vegetativa, los martes a la contemplación trascendental y, si no se presenta algún emisario del pasado, o algún error de diciembre (que, en México, puede ocurrir en cualquier mes), por ahí del día miércoles al mediodía comenzamos a dar señales de vida neuronal y/o hormonal.

… una cita de Alfonso Reyes: si con la lengua y la inmensa cultura que compartimos los pueblos hispánicos no logramos el lugar y el respeto que merecemos en el mundo, estaremos dando el más grande ejemplo de ineptitud quer conozca la historia.

[A Fox] Yo (y muchos otros) sabemos que el 2 de julio del 2000 nos ganó el derecho a participar en el cambio. Seguimos creyendo en ese cambio y hemos de lograrlo. Si usted quiere entrarle, sea bienvenido; si desea proseguir su luna de miel rodeado de tanto inútil y tanto mediocre, será asunto suyo. Ojalá y no nos estorbe demasiado en nuestra voluntad. Sería muy triste llevárnoslo de corbata.

Mi teoría es la siguiente: durante seis años, el número de errores que un ser humano puede cometer es amplio, pero limitado. Creo que Fox, en este primer año, se apuró a agotarlo. Si esto es así, nos esperan cinco años de aciertos luminosísimos de parte del presidente y de parte de la sociedad. Que así sea.

Lawrence E. Shapiro

A finales del siglo pasado, se dió el boom por enfocar la educación desde la perspectiva de las emociones. Eso me orilló a comprar este libro con el fin de poder ayudar a los niños a usar también sus emociones para lo que les espera. El libro nos ayuda a comprender la importancia de las emociones en los niños, aprender físicamente lo que en el cerebro ocurre y cómo podemos ayudarlos (y ayudarnos) a que esta nueva forma de enseñanza, pueda logra objetivos que con el aprendizaje ‘intelectual’, tal vez sea más difícil de explicar. Es prácticamente un manual. Calificación de 9.0 La inteligencia emocional de los niños

Los alimentos que “hacen sentirse bien” como el chocolate y el helado hacen que el cerebro libere serotoninas y endorfinas, sustancias bioquímicas que el cerebro asocia al sentido del bienestar.

Salovey y Mayer fueron los primeros en definir la inteligencia emocional como “un subconjunto de la inteligencia social que comprende la capacidad de controlar los sentimientos y emociones propios así como los de los demás, de discriminar entre ellos y utilizar esta información para guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones”.

Sin embargo, y en forma paradójica, mientras que cada generación de niños parece volverse más inteligente, sus capacidades emocionales y sociales parecen estar disminuyendo vertiginosamente.

…la neuroquímica de los niños que habían superado la timidez cambió porque sus padres los expusieron continuamente a nuevos obstáculos y desafíos, mientras que los niños que no habían enfrentado desafíos mantuvieron los mismos circuitos cerebrales y por lo tanto siguieron reaccionando en exceso desde el punto de vista emocional

Pueden aprender nuevas capacidades emocionales y sociales que crearán nuevas vías nerviosas y pautas bioquímicas más adaptables.

Atención positiva significa brindar a los niños aliento y apoyo emocional en forma tal que resulten claramente reconocidos por el niño. [...] Esto significa jugar con sus niños más pequeños o participar en actividades con sus hijos mayores…

Cuando hablo de disciplina positiva me refiero simplemente al hecho de que usted necesita contar con formas bien pensadas, previsibles y apropiadas según la edad de responder a la mala conducta de sus hijos.

La sobrecorreción: esta técnica se recomienda a menudo para conseguir un cambio rápido en la conducta. Cuando su hijo se conduce mal, deberá repetir la conducta correcta por lo menos diez veces o durante veinte minutos.

A los dos y tres años, los niños no tienen el desarrollo cognoscitivo ni lingüistico para percibir que existe un vínculo directo entre lo que dicen y lo que hacen. Para los niños pequeños, las conductas son mucho más importantes que las palabras, quer muchas veces tienen significados imprecisos y múltiples.

Mentir sobre cuestiones serias no es un problema sólo porque dificulta la tarea de los padres. Mentir erosiona la cercanía y la intimidad. Mentir engendra la desconfianza, traiciona la confianza. Mentir implica una desatención hacia la persona engañada. Puede volverse casi imposible vivir con alguien que miente a menudo.

Cuanto más desagradable haya sido el divorcio, cuanto más aspereza exista entre los padres, tanto más desarrollarán los niños el hábito de la mentira defensiva.

Aunque pocos padres dirían que no mienten nunca, usted debería estar atento a los efectos directos e indirectos que la mentira provoca en sus hijos. Esto no significa que debería decirles todo -hay muchas cosas que no necesitan saber- pero no hay necesidad de inventarles nada. Si algo es privado o está más allá de la comprensión de sus hijos, dígales simplemente eso.

Se define la vergüenza como una forma de incomodidad extrema que surge cuando los niños sienten que no han actuado de acuerdo con las expectativas de otras personas. La culpa aparece cuando los niños no logran cumplir con sus pautas internalizadas de comportamiento.

La vergüenza debería ser invocada cuando un niño no ha mostrado reacción emocional alguna después de haber hecho algo de lo que debería avergonzarse. Debería considerarse la vergüenza como una estrategia legítima para el cambio de conducta cuando formas emnos drásticas de disciplina han fracasado.

Todos los padres se enojan con sus hijos algunas veces, pero si están enojados con ustedes durante la mayor parte del tiempo, todos los días, entonces es posible que no los amen en la forma en que los niños deben ser amados.

..enseña a los padres a inventar lo que llama “historias de modelos positivos” que aborden los problemas o preocupaciones de la vida real de su hijo. En dichas historias, el protagonista, que tiene rasgos similares a los del niño, exhibe un pensamiento realista y la capacidad de resolver problemas en sus pensamientos, sentimientos y conductas. El protagonista puede o no ser recompensado por mostrar capacidades psicológicas particulares, pero siempre se recompensa a sí mismo por estar internamente motivado.

La primer regla al criticar a su hijo es ser preciso [...] una censura exagerada produce culpa y vergüenza más allá de lo necesario para fomentar el cambio en su hijo. Pero ningún tipo de censura erosiona la responsabilidad y anula la voluntad de cambiar.

La repetición de pensamientos genera actividad en la neocorteza, el centro cerebral más elevado, el cual inhibe entonces al cerebro emocional de liberar hormonas y otros mensajeros químicos que le habrían señalado al cuerpo que respondiese con un aumento del ritmo cardiaco o náuseas [en alguna situación embarazosa].

… hay momentos en que el problema no existe. Se puede ayudar a los niños a percibir esos momentos como si fueran la llave para encontrar una solución satisfactoria. Fijarse en los momentos en que el problema no existe es también una manera de colocarlo en perspectiva.

El hecho de centrarse en las soluciones en lugar de concentrarse en los problemas facilitará mucho la superación de obstáculos por parte de los niños.

… la personalidad en desarrollo de un niño era igual a la suma de todas sus relaciones interpersonales comenzando, por supuesto, por sus relaciones con sus padres, pero incluyendo también la influencia profunda de sus pares.

El grado en el cual alguien comparte información personal, incluyendo intimidades y secretos, quizás sea la medida más importante utilizada por los niños para juzgar a sus amistades.

Podría resultar sorprendente para muchos pero las escuelas japonesas ofrecen mucho menos acceso a la tecnología en las aulas que la escuela promedio norteamericana, concentrándose en un programa básico y métodos de enseñanaza tradicionales. Pero la diferencia significativa es que las madres japonesas consideran la educación de sus hijos como la responsabilidad más importante,
mientras que el padre norteamericano típico está más dispuesto a que sean las escuelas las que se ocupen de la educación de sus hijos.

Las capacidades de administración del tiempo ayudan a los niños a aprender a obtener logros estimulando la neocorteza. Pero usted también puede reforzar éstas mismas capacidades a través de actividades que utilizan el sistema límbico. Enseñar a través del centro emocional del cerebro es por definición algo más placentero para sus hijos, pero eso no significa que no puede ser muy efectivo para cambiar la forma en que estos aprenden los hábitos de trabajo.

La postergación es otro sutil disfraz del miedo al fracaso. [...] Evitar el trabajo a fin de esquivar el fracaso es una característica de los que se desempeñan en forma más deficiente.

… en las interacciones cara a cara, el 55% del significado emocional de un mensaje se expresa a través de señales no verbales tales como la expresión facial, la postura y el gesto, y un 38% se transmite a través del tono de voz. Solo 7% del significado emocional se expresa a través de las palabras.

La información sensorial, ya sea en la forma de una voz dura o seductora, es canalizada por el tálamo hacia diferentes áreas de nuestro centro cerebral más elevado, la corteza, donde le damos algún sentido. Los lóbulos frontales de la corteza parecen ser particularmente importantes en el control emocional, y muchos científicos creen que ese es el sitio de la conciencia de sí mismo. Pero no toda la información pasa directamente del tálamo a la parte pensante del cerebro. Una parte de ella también va a la amígdala, el administrador residente del cerebro emocional. La amígdala interpreta una información sensorial variada y reacciona ante ella mucho más rápidamente (y con menos precisión) que la corteza, y puede provocar una respuesta emocional mucho antes de que el cerebro pensante haya resuelto qué hacer. En situaciones emocionales intensas [...] la amígdala activa un nervio conectado con la glándula suprerrenal que secreta las hormonas epinefrina y norepinefrina par aponer el cuerpo en estado de alerta. Estas hormonas, a su vez, activan el nervio vago el cual envía señales nuevamente hacia la amígdala.

… cuando las emociones predominan, la razón fracasa.

… además de las reacciones físicas al trauma más obvias, como el aumento de la presión sanguínea y el ritmo cardiaco, el cuerpo libera una cantidad excesiva de hormona cortisol que normalmente ayuda a responder al peligro. Demasiado cortisol puede ocasionar un daño temporario o permanente de una parte del cerebro emocional denominada hipocampo, provocando fallos de la memoria, angustia e incapacidad para controlar las explosiones emocionales, la agresión y la impulsividad. Aún más preocupantes son las pruebas de que los niños expuestos a un trauma continuo, tales como el abuso o la negligencia, pueden tener un daño permanente en la parte del cerebro donde se produce la resolución de problemas y se desarrolla el lenguaje.

Este nuevo campo de la investigación sobre el poder curativo de las emociones se denomina psiconeuroinmunología o PNI. Este término se refiere al estudio de la conexión entre la mente y las emociones: el sistema nervioso central, el sistema nervioso autónomo, y el sistema inmunológico. La premisa básica de esta investigación es que la mente puede producir substancias químicas que protegen el cuerpo de la enfermedad y puede, en algunos casos, llegar a invertir el proceso de enfermedad.

Sabemos que para desarrollar nuevas vías neuronales en el cerebro, una actividad debe repetirse innumerables veces, y las computadoras son el medio ideal para la repetición.

Aunque les damos mucho más, pasamos mucho menos tiempo interactuando realmente con ellos. Al tiempo que hemos intentado aumentar la autoestima de nuestros hijos a través del elogio y la atención, no hemos vuelto demasiado permisivos en nuestra disciplina y esperamos demasiado poco de ellos. Al tratar de crear un mundo al estilo Disney de inocencia de la niñez, no nos hemos dado cuenta de que el estrés y la inquietud forman parte de nuestra experiencia humana como el amor y el cuidado. Cuando tratamos de eliminar todos los obstáculos impedimos que nuestros niños tengan la oportunidad de aprender capacidades importantes para poder enfrentar desafíos y las decepciones inevitables del crecimiento.