William Heffernan
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Me animé a leerla, sobre todo porque me llamó la atención el título y pensé que me iba a encontrar con un poco de historia, pero no resultó lo que esperaba, se trata de una novela policiaca y que obviamente se centra en la solución de un crímen y que por supuesto no ahonda tanto en el rito ‘Tolteca’ en si. Lo grato y sorprendente es el final,cuando se desenmascara al culpable, ni yo lo pensaba. Calificacíon de 6 |
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-Y cuando The New York Times se publique mañana e informe de que los Trump y los Kissinger y los Rohatyn y el gobernador, y Dios sabe cuántos más estuvieron aquí, harán cola en la calle apenas se abra la exposición. A la gente le agrada aferrarse de los faldones del gran dinero y el poder. Le agrada sentir que alienta los mismos intereses que estos individuos adinerados.
“Como ustedes ven, lo que en nuestra sociedad consideraríamos un asesinato ritual, para los toltecas era la expresión definitiva del amor. -Sonrió.- Sé que es difícil aceptar la idea de la decapitación ritual como expresión de un profundo amor, pero para los toltecas era precisamente eso. Era el don más grande que uno podía ofrecer, y se mostraban muy puntillosos acerca de la identidad del beneficiario.”
Porque vea, el sacrificio es un acto de profundo amor, no un castigo. Y solo un dios estaría en condiciones de ofrecer tanto amor.
Una hermosa mujer, casi perfecta, excepto el pequeño hueco entre los dientes. Y, quién sabe por qué, ese único defecto parecía conferirle aún más atractivo.
… cuatro cosas de las que jamás debes conversar con una mujer….La edad, el peso, el verdadero color de su cabello y cuántos amantes ha tenido.
Una obra buena que no tiene reconocimiento es aún mejor.
-Este era el edificio principal de la nueva ciudad de Chichén Itzá -explicó Kate-. Los conquistadores españoles la rebautizaron denominándola El Castillo porque la usaron como fortaleza. Inicialmente era el gran templo de Kukulcán, o Quetzalcóatl, como suele llamárselo. – Señaló hacia arriba. – Esas cuatro enormes escalinatas, cada una de las cuales señala un punto cardinal, tienen noventa y un peldaños cada una, es decir, un total de trescientos sesenta y cuatro o sesenta y cinco si se cuenta la plataforma superior, es decir, el número de días del año. También hay cincuenta y dos paneles a los costados, es decir el número de años del ciclo calendario maya, y dieciocho terrazas sobre cada lado, que representan el año religioso de dieciocho meses.
-La humanidad es brutal. Y no sólo en su historia antigua. Las cámaras de gas y los hornos de Alemania, los millares que fueron torturados y muertos en Argentina, los campos de la Unión Soviética, no son los actos de civilizaciones antiguas. Para los mayas, al menos, eran una Opresión de su creencia religiosa. Un acto de amor. ¿Qué son para nuestros asesinos?
Sucede que te desagradan las personas ordenadas, que desconfías de ellas porque tú nunca has tenido las mismas cualidades.
Jamás he visto una víctima de asesinato que no hubiera podido estar en otro lugar -dijo en voz baja-. Es una de las cosas que se aprenden en esta profesión. Sucede. Y generalmente no hay nada que nadie hubiera podido hacer para impedirlo.
- Eso es lo que creían los toltecas, ¿verdad? Que matar a alguien en las circunstancias apropiadas era la manifestación definitiva del amor.