Marzo 2007


Diego Armando Maradona.

Es la biografía de Maradona y aunque debo confesar que me animé a leerlo por morbosidad, (ya que pensaba que iba a ahondar en sus problemas con la cocaína) desde el inicio hace la aclaración que se trata de una biografía que tiene que ver únicamente con el futbol. Debo decir que me llevé una agradable sorpresa ya que cambió la imagen que tenía de él, sobre todo porque hace mucho incapié en que lo más importante es su familia, sus padres, sus hijas, su mujer.

Otra cosa que me gustó es que siempre estuvo (o está) luchando porque se dé el verdadero valor que un futbolista tiene dentro del futbol organizado, cómo el dice, ellos son los verdaderos dueños del balón y no los directivos, empresarios, representantes, etc. También me gustó que hace referencia a jugadores que yo ví jugar: Platiní, Zico, Sócrates, Falcao, Kempes, etc. Eso sí de repente creo que se sobrepasa al jurar cosas en nombre de sus hijas, y aunque dice que eso lo tiene sin cuidado, pues el repetirlo tantas veces me suena a un juramento sin valor.

Lo más interesante fueron las nuevas frases coloquiales que se avienta: cabeza de termo, le tomó la leche al gato, se le escapó la tortuga, etc.

Mira, Diego, los diarios dicen que algunos de éstos no te quieren pasar el fulbo, que no quieren correr para vos, así que apúntanos a los que te tiran al bombo, y nosotros nos encargamos… Si no corren, los amasijamos a todos. [El abuelo de la barra de Boca].

Yo estaba intacto gracias a Oliva, que les había hecho entender a todos que una de las claves de mi juego está en la movilidad de mis tobillos. Si me hacían una recuperación tradicional, yo iba a perder esa posibilidad que tengo de girarlos, que es mayor de lo normal.

Núñez dijo que me vendió [al Nápoles] porque él sabía que yo tomaba cocaína… ¡Mentira! Yo no habría conseguido todo lo que conseguí en Italia, porque esa porquería de la cocaína, en vez de motivarte, te desanima… Para el fútbol no te sirve como tampoco sirve -recién ahora lo sé— para la vida.

Todos me preguntan ahora: ¿por qué no a Juventus, por qué no a Milán, por qué no a Inter? Y… ¡Porque el único que se preocupó por ir a ofrecerme algo fue el Napoli! Y también porque Giampero Boniperti, que había sido jugador y era Presidente de la Juve, había dicho que alguien con un físico como el mío no podía llegar a nada. Bueno, a algún lado llegué, ¿no? El fútbol es tan hermoso, tan incomparable, que le da lugar a todos. Hasta a los… enanos como uno.

Había cada nene en el campeonato italiano: el mismo Platini, Rummenigge en el Inter, Laudrup en la Lazio, Zico en Udinese, Sócrates y Passarella en la Fiorentina, Falcáo y Toninho Cerezo en la Roma.

Y la gente fue aprendiendo que no había que tener miedo, que no ganaba el que tenía más plata sino que el más luchaba, el que más buscaba…

Cuando hablan de los futbolistas, de que ganamos demasiado, que somos unos vagos: ¿tendrán idea de lo que significa una aguja de diez centímetros clavándose cerca en la ingle, en un tobillo, en una rodilla, ¡en la cintura!? No, seguro que no…

Fue un gol totalmente legítimo, porque lo convalidó el arbitro. Y yo no soy quién para dudar de la honestidad del arbitro.

Es muy fácil relajarse, dejarse estar, dormirse en los laureles. Por eso, después de los dos goles, quise seguir metiendo,
quise hacer más…

Si yo tuviera que elegir a un técnico para que me dirija, me quedaría con el Flaco Menotti. Por sabiduría… Las cosas que él decía a mí me pasaban. Te hablaba y te quedabas mudo, y salías a la cancha y te sentías orgulloso de lo que intentabas hacer.

Le había prometido a mi hija Dalma que volvería con la Copa del Mundo, pero ahora tenía que explicarle algo mucho más difícil, feo y doloroso; que en el fútbol, en nuestro fútbol, había mafia… Pero no una mafia que mata, sino una mafia que es capaz de cobrar un penal que no existe y no dar uno que sí fue.

Yo estaba en mi habitación cuando me llamaron de abajo, de la conserjería y me dijeron que alguien quería verme. “¿Quién?”, pregunté, con fastidio. El señor Andoni Goikoetxea [el que lo fracturó en España], me contestaron. Bajé las escaleras corriendo y ahí estaba el hombre: era la primera vez que nos encontrábamos así, después de aquello. Eramos más hombres, los dos. El me dijo: Hombre, es un gusto reencontrarte, saber que estás bien, que has vuelto para jerarquizar al fútbol… Nada, hombre, verte simplemente. Y hablamos de nuestras hijas, de la vida, de todo un poco… ¿De aquello? De aquello nada.

Si me querían aplaudir, que vieran lo que hacía en la cancha… Nunca necesité pagarle a nadie para que me alentara, pero que en el fútbol argentino, ¡y en el mundo!, eso existe, existe.

La soberbia de Macri lo llevaba a no preguntar sobre lo que no sabía. El no sabía y no preguntaba; entonces, seguía sin saber y… metía la pata.

Todas las tácticas valen, pero los que desequilibran son los jugadores.

Fue el más grande [Ayrton Senna] porque iba siempre al frente, en cualquier lado: en la lluvia, cuando todos levantaban la patita, él aceleraba a fondo… Para eso hay que tener sensibilidad y… huevos.

De 12 puntos jugados, sólo 5 ganados. Y es que tras empatar a 0 con los Pumas, empatar a 1 con el DC United en la Concaf, perder!! el clásico 1-0 y ganar ayer al Morelia apenas 2-1, las chivas empiezan a bajar el rendimiento; eso sí , pienso que es mejor un bajón a media temporada para luego repuntar en la liguilla, pero luego veo partidos como el de ayer en que el equipo no se muestra como es capaz y eso si ‘me puede’.
Y es que salvo los 5 minutos de ayer en que anotaron los goles, lo demás… es lo de menos, y de nuevo si no fuera por los postes igual y empatan y hasta en una de esas nos ganan.
Pero entre el cansancio por tantos juegos de Diego Martínez, la baja de juego del Chore Mejía (yo digo que es le momento de regresar al Pato Araujo), la flojera del Bofo (pero eso sí, con la diadema por delante), la lesión de Morales y Omar que no se cansa de fallar, el equipo está en el bajón.

Lo único rescatable el golazo del Bofo.

Chivas 2 - Morelia 1

José Saramago
Con esta novela confirmo que Saramago es mi segundo escritor favorito. ¿A quién se le puede ocurrir que de repente, la muerte deja de funcionar en un país, por un cierto periodo y a partir de ahi desembocar en una historia de amor? Su narrativa es sui generis y cuando empiezas a leerlo ya no lo puedes dejar. Ampliamente recomendable. Esta de pensarse eso de recibir una carta en un sobre violeta donde te avisan que te quedan 8 días de vida.. ¿A verdad?

Si no volvemos a morir, no tenemos futuro.

Le informo de que a partir de la medianoche de hoy se volverá a morir tal como sucedía, [...] la intención que me indujo a interrumpir mi actividad, la de parar de matar […] fue ofrecer a esos seres humanos que tanto me detestan una pequeña muestra de lo que para ellos sería vivir siempre, […] teniendo en cuenta los lamentables resultados de la experiencia, […] he considerado que lo mejor para las familias y para la sociedad en su conjunto […] es hacer público el reconocimiento de la equivocación de que soy responsable y anunciar el inmediato regreso a la normalidad, lo que significa que a todas aquellas personas que ya deberían estar muertas, pero que, con salud o sin ella, han permanecido en este mundo, se les apagará la candela de la vida cuando se extinga en el aire la última campanada de la medianoche […], lo que es mi decisión irrevocable, esta de devolver el supremo miedo al corazón de los hombres…

No nos resistiremos a recordar que la muerte, por sí misma, sola, sin ninguna ayuda exterior, siempre ha matado mucho menos que el hombre.

Cómo podían saber los médicos a qué direcciones deberían acudir para ejecutar una obligación sin cuyo cumplimiento un muerto no está legalmente muerto, aunque sea indiscutible que muerto está.

Las palabras, si no lo sabe, se mueven mucho, cambian de un día a otro, son inestables como sombras, sombras ellas mismas, que tanto están como dejan de estar.

Bien sabemos con qué facilidad el espíritu deja escapar las riendas del cuerpo cuando la alegría se desmanda, aun cuando no se deba disculpar, perdonar siempre se puede.

Querido señor, lamento comunicarle que su vida acabará en el plazo irrevocable e improrrogable de una semana, aproveche lo mejor que pueda el tiempo que le queda, su atenta servidora, muerte.

Y no fueron pocas las veces que un psicólogo, en el preciso momento en que aconsejaba al paciente que dejara salir las lágrimas como mejor remedio de aliviar el dolor que le atormentaba, rompía en convulsivo llanto pensando que también él podría ser el destinatario de un sobre idéntico en la primera entrega postal de mañana. Acababan los dos la sesión en un lloro sin freno, abrazados por la misma desgracia…

La muerte lo sabe todo a nuestro respecto, y quizá por eso sea triste. Si es cierto que nunca sonríe es porque le faltan los labios.

La primera derrota es la que más duele.

Sigue viviendo sin que le pase por la cabeza que ya tenía que estar muerto.

Considerando la ligereza con que las palabras nos suelen salir de la boca, no tengamos una clara conciencia de lo que eso puede significar.

También la imagen de las personas iría mudando con el paso del tiempo, desde el niño con la piel arrugada y sonrosada en los brazos de la madre, hasta este día de hoy, cuando nos preguntamos si somos realmente aquellos que fuimos, o si algún genio de la lámpara no nos irá sustituyendo por otra persona cada hora que pasa.

Momentos de debilidad cualquiera los puede tener en la vida, y, si hoy pasamos sin ellos, demos como cierto que los tendremos mañana.

Sabía que lo que buscaba no lo iba a encontrar en los apéndices ni en las adendas, que tenía que estar en la parte inicial del reglamento, la más antigua, y por tanto la menos consultada, como en general sucede con los textos históricos básicos…

Una persona, o la muerte, para el caso da lo mismo, va cumpliendo escrupulosamente su trabajo, día tras día, sin problemas, sin dudas, poniendo toda su atención en seguir las pautas establecidas, y si, al cabo de algún tiempo, nadie se le presenta metiendo la nariz en la manera como desempeña sus obligaciones, cierto y sabido es que esa persona, y así le sucedió a la muerte, acabará comportándose, sin que de tal se dé cuenta, como si fuera reina y señora de lo que hace, y no sólo eso, también de cuándo y de cómo deberá hacerlo.

O tal vez las manos, las manos son dos libros abiertos, no por las razones, [...] de la quiromancia, [...] sino porque hablan cuando se abren o se cierran, cuando acarician o golpean, cuando enjugan una lágrima o disimulan una sonrisa, cuando se posan sobre un hombro o expresan un adiós, cuando trabajan, cuando están quietas, cuando duermen, cuando despiertan…

Solemos decir que así es la vida, cuando mucho más exactos seríamos si dijéramos que así es la muerte.

Y como las esperanzas tienen ese destino que cumplir, nacer unas detrás de otras, por eso, pese a tantas decepciones, todavía no se han acabado en el mundo,

Aprende, pensaba, aprende de una vez, pedazo de estúpido, te has portado como un perfecto imbécil, pusiste los significados que deseabas en palabras que al fin y al cabo tenían otros sentidos, e incluso ésos no los conoces ni los conocerás, creíste en sonrisas que no pasaban de meras y deliberadas contracciones musculares…

Las palabras tienen muchas veces efectos contrarios a los que se habían propuesto, tanto es así que no es infrecuente que estos hombres o esas mujeres juren y vuelvan a jurar, La detesto, Lo detesto, y luego estallen en lágrimas después de dicha la palabra.

[El corazón] que tiene mejores ojos, te dice que abras los tuyos.

Sólo quería dejar constancia de que no me alcanzaría la vida para agradecer por el apoyo que en todos los aspectos he recibido y no sólo en esta operación sino a lo largo de mi vida, a mi madre y mis abuelitos.

Y finalmente, pero no por eso menos importante, a mi mili, uzi y amandis, por todo el amor, cuidados, que han tenido para conmigo en esta convalecencia. Dicen que los amigos se conocen en la cama y en la cárcel, a mi con ellos me basta y me sobra. El estar pendiente de lo que necesito y todavía más, de lo que no necesito, pero que saben que debo y me gusta tener, me hace dar cuenta del amor que me tienen y del cual no soy merecedor. Espero que algún día lean esto y sepan que son lo más importante de mi vida.
Gracias.

Hoy se cumplen 5 semanas de la operación. El recuento es como sigue:

  • Del día de la operación (jueves 8 de febrero) al lunes siguiente, que tuve consulta con la Dra. Miriam, estuve con el ojo parchado, con lubricantes (gotas y gel), antiinflamatorio y antibiótico. Molestias normales pero todo ok.
  • En esa revisión, la Dra. no encuentra ningún signo de rechazo y sugiere que empiece a destapar el ojo, alternando 4 horas con parche y 4 sin parche. Me quita el antiniótico y me da cita para el viernes 15/Feb.
  • En el transcurso de la semana (y del mes de incapacidad) como no podía (y sigo sin poder) hacer esfuerzos, me dediqué a ver tv, principalmente pelis y fut. Además de jugar Mario SuperStrikers en el Gamecube :P . Tuve algunas salidas esporádicas, a sam’s, a desayunar por el cumple de mi mili :) , el cumpleaños de Marisol, a la casa de los suegros, a los trámites del mondeo y cosas así.
  • El jueves 14/Feb me avisan que la Dra. está de incapacidad y que no puede atender consultas. Me comuniqué con ella y dice que continúe con las mismas indicaciones.
  • Asi estuve hasta que me avisa la Dra. que tengo cita con una colega suya (la Dra Martha) el viernes 23/Feb. Fuimos a la consulta y la Dra. dejó mucho que desear, tanto en su trato como en su conocimiento. Y aunque nos dejó, me dijo que podía destaparme el ojo, me quitó el desinflamatorio y me cambio las gotas lubricantes. Baste decir que me dijo textualmente: -’Si por mi fuera, yo ya lo mandaba a trabajar’… Que la pasa?!?!?! Por la misma desconfianza, saliendo del consultorio le marqué a la Dra. Miriam pa’ asegurar y confirmó las indicaciones.
  • El sábado 24/Feb, fuimos a comer a Tenancingo y el lunes a Sam’s a comprar las sillas de la cocina que ya se estaban (están) desarmando. (Por cierto que ese lunes nació Emilio). Ese fue el achaque, por que al otro día martes empece con molestias, visión borrosa, hinchazón en el párpado, irritación y de acuerdo a mi mamá y mi mili, la córnea parecía seca. Me comuniqué con la dra y me dijo que era una infección y después de regañarme por haber salido, volvió a recetarme el antibiótico y las gotas lubricantes con mas frecuencia.
  • Así estuve hasta el lunes 5/Mar en que nuevamente pude ver a la Dra. Miriam (que al parecer la operaron) y después de revisarme nos dijo que la infección había sido leve pero que ahora notaba una pequeña despitalización (yo lo entendí como que una parte de la córnea no estaba bien ‘pegada’ al epitelio del ojo) y podía ser un foco de infección, por lo que sugirió de nuevo tapar el ojo, continuar con el gel pero cambió de antiinflamatorio, antibiótico y gotas lubricantes. Me dió cita para el siguiente viernes y dependiendo de mi evolución, podía darme otra semana de incapacidad.
  • En la cita del viernes 9/Mar, me dijo que habia cerrado la despitalización, veía todo ok y sugirió que en vez de darme otra semana de incapacidad, la tuviéramos ‘reservada’ por si en algún momento tuviera alguna complicación, poder darme días. Me dijo que el domingo suspendiera el antibiótico y continuar con lo demás, y pos el lunes a chambear.
  • El lunes después de ir a hacer corajes para sacar la licencia, regresé a la oficina; todo a ido bien a excepción de martes y miércoles en que justamente despúes de salir a comer y de que me pongo las gotas y el gel, se me queda ‘atorada’ una lagaña (o ‘argo asi’ dijera Amandis) y al momento de parpadear me molesta bastante. Ese era el miedo o temor que tenía porque es lo que más recuerdo del transplante pasado. trate de hablarle a la Dra, pero no me pude comunicar con ella, se me ha quitado solito. El martes me dormí y ya desperté ok; ayer me lo tape desde que llegué a la casa y también se me quitó solito. Esperemos que hoy ya no pase nada.

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